14-01-2025, 02:06 AM
Una semana después de la pelea contra Yojimbo
Este tiempo se me hizo largo.
Primero, el reposo de mis heridas. Karl pudo llegar a tiempo y curarme algunas heridas, aunque no todas, pero ni siquiera fui consciente de ello, estaba tan agotado que ni me enteré. Cuando me desperté, habían pasado casi tres días, dormí bastante. Karl en ese tiempo estuvo al mando de todo, cosa que me alegra mucho, pues está demostrando ser capaz de poder liderar. A su vez, los demás, como Ryze, y las nuevas incorporaciones, siguieron órdenes e hicieron un gran trabajo. Suspiré aliviado en ese momento, pues pude ver que son capaces de poder llevar las cosas bajo control.
Me hubiera gustado pasar más tiempo con todos y cada uno de ellos en Chika. A pesar de que lleva tiempo con nosotros, conozco muy poco a Ryze, y se ha convertido en alguien esencial para mí en la División 21. Con Apolo empecé con mal pie, no deja de ser un chaval con tontunas en la cabeza, pero con un corazón honorable y justo. Fuguwu más o menos igual, es tan recto y educado que incluso a mí a veces me pilla por sorpresa. Y James va un poco a su bola, con aires de superioridad con esos ... "arre arre dice" o algo así, pero se le ve buen tipo. Realmente, me gustaría pasar más tiempo con ellos, y era lo que iba a hacer ahora. O más bien, después de este viaje que estoy haciendo.
Tocaba volver a visitar la prisión de Impel Down, una vez más. Ahora, para custodiar el prisionero Yojimbo, Capitán de los Alas Negras. Aún sigo pensando en aquella pelea, se me pasa por la cabeza a veces, pero ya no es momento de pensarlo. Ahora era momento de concentrarse en el trabajo. Supongo que Nicholas me recibiría allí, había pasado mucho tiempo y tenía ganas de verlo. ¿Estarán Daisen y Tenma por aquí? Me haría especial ilusión poder verles, aunque fuera para un abrazo y un saludo.
Delante de mí, estaba contemplando una vez más aquella magnífica entrada al sitio más hermético del mundo: La prisión de Impel Down. Tenía media cara tapada por el vendaje, pero aun así, podía notar que el viento soplaba con fuerza, haciendo mover mi chaqueta de Marine a mis espaldas. Ya bajé un pie del acorazado para ponerlo en suelo de la prisión. Solo quedaba avanzar, y detrás de mí, soldados escoltando al prisionero Yojimbo.
— En marcha —
Off
