17-01-2025, 08:26 PM
A pesar de las palabras de Panda, Kisuke no tenía ganas de seguir prestando atención al enorme marrano. Estaba cansado de que todos sus planes se fuesen al garete por emboscadas y ataques sorpresa, o por coincidencias, como pareció que fue el ataque de los cazarrecompensas, y por eso no tenía ningún interés en mostrarse amistoso con el gran cerdo. Escuchó vagamente como Zorak intentaba ganarse a aquel cerdo gigante, ocultando sus auténticos nombres y llamándose Timón, al propia Kisuke, Pumba, y a Panda, Simba.
"¿Qué coño estás haciendo Zorak? Ese bicho es un imán de miradas."
No lo dijo en voz alta, pero sabía que sería inútil; seguro el mestizo había ideado algún tipo de retorcido plan, pero el no estaba de humor, estaba demasiado tenso, habían estado demasiado tiempo lejos de la "civilización", y estaba realmente un poco paranoico. Quizá en otra situación, habría hecho más esfuerzo en mostrarse amable, pero, en verdad, aquel enorme ser era capaz de llamar demasiado la atención y, dado que sus recompensas habían incrementado bastante, no era el momento de ser despreocupados yendo como si se paseasen por Ballywood, al fin y al cabo, estaban en un punto clave del Grand Line.
"¿Qué cojones está haciendo Panda?¿Qué ha visto?"
Estaba tan centrado en seguir a Panda que no notó que el tipo al que parecía perseguir, empujó a un hombre que chocó con otro al que se le cayeron unas cajas enormes de fruta justo en el momento que pasaban Don Bambú y Kisuke, separando al antiguo pescador y al mink panda. El contenido de las cajas se esparció a los pies del capitán Kageyama, y se inició una discusión verbal entre los dos hombres que chocaron, pero Kisuke se quedó mirando un instante una de las frutas que vio. Tenía la morfología de una pera, aunque era de color negra y tenía un motivo en espiral. Aquello solo podía significar una cosa.
¡¡Joder!! Una Akuma no mi, no hay duda.
Rápidamente se agachó, recogiéndola y metiéndola en su bolsillo, pensando en qué fruta podría ser aquella, que habilidad escondería, y trató de rodear las cajas intentando llegar hasta el mink, del que no sabía si seguía allí, puesto que las cajas habían hecho de pantalla entre ambos revolucionarios. Realmente Kisuke no había barajado nunca convertirse en usuario, pero teniendo en cuenta lo vivido últimamente y que sentía que necesitaba algo más para incrementar su poder, aquella podría ser la clave para aumentar su capacidad bélica. Tras superar las cajas vio un poco más adelante de él, a unos cinco metros a Panda, así que recordando el nombre que le había dado Zorak al presentarlo al cerdo gigante le llamó:
"¿Qué coño estás haciendo Zorak? Ese bicho es un imán de miradas."
No lo dijo en voz alta, pero sabía que sería inútil; seguro el mestizo había ideado algún tipo de retorcido plan, pero el no estaba de humor, estaba demasiado tenso, habían estado demasiado tiempo lejos de la "civilización", y estaba realmente un poco paranoico. Quizá en otra situación, habría hecho más esfuerzo en mostrarse amable, pero, en verdad, aquel enorme ser era capaz de llamar demasiado la atención y, dado que sus recompensas habían incrementado bastante, no era el momento de ser despreocupados yendo como si se paseasen por Ballywood, al fin y al cabo, estaban en un punto clave del Grand Line.
"¿Qué cojones está haciendo Panda?¿Qué ha visto?"
Estaba tan centrado en seguir a Panda que no notó que el tipo al que parecía perseguir, empujó a un hombre que chocó con otro al que se le cayeron unas cajas enormes de fruta justo en el momento que pasaban Don Bambú y Kisuke, separando al antiguo pescador y al mink panda. El contenido de las cajas se esparció a los pies del capitán Kageyama, y se inició una discusión verbal entre los dos hombres que chocaron, pero Kisuke se quedó mirando un instante una de las frutas que vio. Tenía la morfología de una pera, aunque era de color negra y tenía un motivo en espiral. Aquello solo podía significar una cosa.
¡¡Joder!! Una Akuma no mi, no hay duda.
Rápidamente se agachó, recogiéndola y metiéndola en su bolsillo, pensando en qué fruta podría ser aquella, que habilidad escondería, y trató de rodear las cajas intentando llegar hasta el mink, del que no sabía si seguía allí, puesto que las cajas habían hecho de pantalla entre ambos revolucionarios. Realmente Kisuke no había barajado nunca convertirse en usuario, pero teniendo en cuenta lo vivido últimamente y que sentía que necesitaba algo más para incrementar su poder, aquella podría ser la clave para aumentar su capacidad bélica. Tras superar las cajas vio un poco más adelante de él, a unos cinco metros a Panda, así que recordando el nombre que le había dado Zorak al presentarlo al cerdo gigante le llamó:
-Simba, ¿qué estás haciendo?
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