[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana
#18
Sasha escuchó la forma tan correcta con la que presentó Tobías y preguntó por los perseguidores de la chica. De esa forma no se asustaría de ellos y podrían sacar información, porque estaba bien saber contra quienes te podías llegar a enfrentar. La semioni casi vuelve a intentar matar al niñato que tenían en la tripulación al escucharlo hablar tanto y preguntar, nadie en su corta vida había conseguido sacarla tanto de quicio como el joven grumete de los Alas Negras ¿Y si les daban a Kenzo a cambio de Emerald si se daba el caso? Ellos se libraban de él y los perseguidores de la chica se quedaban con alguien, todos ganaban, más los piratas pero no era su culpa. Así que con eso en mente ignoró por completo al chico, tenía que concentrarse en el bien de una recompensa muy jugosa. Por suerte siempre podía confiar en Jolyne, que no tuvo problema en seguir con la propuesta de la rubia de hacerle un par de zapatos. En esos casos agradecía tener a más gente en la tripulación, podían ser unos locos, pero en el momento de la verdad si alguien proponía algo, mínimo había una persona que entendía el plan y le seguía la corriente. Además que la skypiean quería conocer la historiad del tal Jacky, si había tenido una entrada tan desastrosamente épica como la de los Alas Negras tendría que ser alguien que había vivido muchas aventuras.
 
La joven semioni no pudo evitar mirar a Emerald incrédula – como si intentara reírse de ellos – eran los suficiente famosos para que los conociera pero se debían presentar ¿Para qué salían todos en el periódico entonces? Aunque para rematar todo lo que estaba pasando, la mujer dijo que Kenzo era muy simpático. Sasha bufó desesperada por al situación, aquel niño era insufrible, no simpático. La rubia se estaba empezando a replantear en quitarle todo lo que tuviera de valor y dejarla tirada porque definitivamente no sabía quienes eran y solo hacía que ganarse puntos en contra. Pero todo cambió cuando Emerald dijo que si los Alas Negras tenían que confiar en ella pues debía hacerlo ella también. La chica empezó a hablar de nobles mundiales que llevaban un negocio de esclavos, consiguiendo así que la mirada de la semioni cambiara mostrando un ceño fruncido y muy concentrada en su historia. Prosiguió dando el nombre de la familia de Tenryubito consiguiendo que Sasha abriera los ojos de golpe y desviaba la mirada hacia el suelo, tenía un ligero recuerdo del nombre, de una voz femenina firme que lo pronunciaba ¿Su madre? Podía ser, recordaba muy vagamente su voz pero lo recordaba, no de forma clara, solo como algo muy lejano en su memoria. La semioni se llevó la mano derecha a la frente – dejando su mechón por encima de la extremidad – era algo muy lejano para ella y no conseguía ubicarlo en su memoria, pero no le fue indiferente ese nombre y le daba rabia no recordarlo bien. La rubia sacudió la cabeza para centrarse en la historia de la chica y no pudo evitar morderse el labio ante la rabia de escuchar como estaba en el archipiélago de Sabaody. Emerald había sido traída a la fuerza para que la vendieran como esclava, pero había conseguido escapar y robar algo en el proceso. Cuando remangó su falda se fijó que en el muslo derecho tenía una marca redonda con tres triángulos pequeños sobre esta y uno debajo. La semioni siguió escuchando de forma tranquila, su idea era comprar un barco vendiendo una fruta de color anaranjado con escamas extrañas y retorcidas, la forma tan peculiar le recordó a la fruta del diablo que consumió, pero no estaba segura ni de si lo era ni de lo que podía hacer. Tal vez por eso mismo podría venderla como una akuma no mi muy extraña y valiosa. Aunque un detalle importante que dijo Emerald fue que se había movilizado mucha gente por su fuga, además de una hija del padre de la familia al robar la fruta.
 
Garnet no tardó en soltar un comentario sobre que quería hacer algo con la pobre chica, ni con lagrimas en los ojos dejaba de hacer bromas, pero afirmó que no le pasaría nada mientras confirmaba que no había nadie cerca. Triana por su parte también le contestó que iba a conseguir que la chica subiera a un barco, además de preguntar si alguien tenía algo para cubrir a la chica. Sasha se agachó hacia Kenzo y le arrancó la camisa de cuajo, pudiéndose oír como la tela se rasgaba justo después de que la espadachina diera la orden de como formar para proteger a la chica. La semioni empezó a caminar con determinación hacia Emerald, de forma seria mientras hacía una bola con la ropa que le había quitado a Kenzo y la ponía en el lugar donde estaba anteriormente la fruta. Si buscaban la fruta primero atacarían a Emerald, así que debían conseguir un poco de tiempo mientras sus perseguidores pensaban que ella la tenía. — He conocido a Emerald desde hace unos minutos y si algo le pasa mataré a todos lo que estén en este archipiélago, empezando por el niñato que se nos ha acoplado, y luego a mí misma — sentenció de forma muy segura envolviendo de forma fuerte el fardo para que se asemejara a la antigua forma que tenía y queriendo que pareciera consistente. — Yo, Sasha, voy a ser la estrella que te guíe a tu libertad — le dijo a Emerald de forma seria. — Guárdate esto como si llevaras la fruta dentro y si se lía parda nos lo das a cualquiera de nosotros — comentó señalando el fajo que simulaba llevar dentro la fruta y empezar a buscar en el bolsillo de su chaqueta. — No te puedo dejar mi chaqueta porque es tamaño semioni y te iría grande, pero si quieres puedes llevar a Bepso y usar las hojas para taparte un poco la cara ¡Pero tienes que cuidarlo muy bien! — le ofreció la chica antes de secar la base de la maceta con el interior de su chaqueta para que Emerald no se mojara las manos, una vez hecho la extendió por si la quería usar, el tallo era de medio metro y de él salían abundantes hojas verdes. Una vez la chica le quitara la planta de las mano – o la rechazara – se iría a la posición que le había ordenado Triana. No le gustaba aquello de la esclavitud, precisamente lo mejor que le había pasado en la vida había sido salir al mar y ser libre, navegar con sus amigos donde quisieran mientras vivían aventuras. — Por aquí tampoco hay nadie — contestó Sasha a Garnet con su haki todavía activado sin notar ninguna presencia extraña cerca, lo único que había notado era que Emerald era muy débil, tenía sentido que buscara protección, y ella se iba a asegurar en dársela.
 
 

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana - por Sasha - 18-01-2025, 02:51 AM

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