18-01-2025, 11:48 AM
En un principio agradecí que estuviera aquí el Almirante Markus y no Tucrow.
Pero en apenas unos minutos, cambie de opinión totalmente, llegando a pensar que prefería intentar hacer alguna mala rima que hablar con este superior.
Aires de superioridad, dejándome claro que aquí él es Almirante y yo el inferior, cosa que ya tenía clara desde el inicio, es por eso que traté de ser lo más educado posible con él, pero parece ser que no le bastaba, y eso, me tocaba las narices. Apreté el puño mientras le escuchaba decir sandeces sobre la División, o sobre aquella misión que Tucrow nos ordenó hacer en la isla del cielo, haciendo especial énfasis en que estuvimos un año desaparecidos, cosa que, ni yo, ni ninguno de mis compañeros, ni nadie teníamos respuesta, pues no fue por puro gusto o placer, fue algo sobrenatural, o a saber por qué pasó, ni siquiera Viktor supo qué decirme cuando hablé con él por Den den mushi. Me estaba haciendo responsable de algo que estaba fuera de mi alcance, añadiendo un poco más de información sobre la muerte de amigo Sephiroth, dejándole en ridículo de nuevo con sus estúpidos comentarios, el cual parece que terminó cuando giró sobre sí mismo, así que no iba a dejar la ocasión — Con todo mi respeto, Almirante Whitend... — Dije con clara firmeza para ver si esta vez era de su agrado — ... Lo que ocurrió en la Isla del Cielo está fuera de mi conocimiento. Allí pasó una semana, pero una vez volvimos a bajar a nuestros mares, había pasado un año. No fue un acto de irresponsabilidad ninguno por mi parte ni de nadie de la División 21 — Comenté con mis brazos echados hacia atrás, agarrándome las manos y posicionándolas en mi espalda — Ojalá pudiera encontrar una explicación a lo ocurrido, pero me temo que no puedo, señor — Finalicé, intentando dejarle claro que no fue una responsabilidad mía lo que pasó allí. No quería sentirme culpable de algo más, y esta vez, de algo en lo que yo no tenía nada que ver.
Aunque parece ser que mi comentario sobre volverme más fuerte sí que le gustó. Si fuera un vaquero del oeste al que le gustase apostar dinero, apostaría que lo dice, simplemente es porque se cree totalmente superior a cualquiera y necesita reforzar esa idea. Como sea, me quedé en la misma posición observándole y escuchándole atentamente. Aunque no era una orden directa suya, sino de superiores, me comunicó que debido a la captura de Yojimbo, mi fama y reputación, quedaba ascendido al rango de Vicealmirante de la Marina, teniendo más tropas bajo mi mando, añadiendo que mis compañeros irían al Archipielago de Sabaody en unos días, y yo llegaría un poco más tarde para reunirme con ellos con unas órdenes específicas. Tras esto, hice el saludo militar correspondiente con mi mano derecha — Gracias, Almirante Whitend. Daré lo mejor de mí, para que la División 21 haga un excelente trabajo para la Marina. Aceptaré las órdenes que mencionas con mucho gusto cuando usted me diga — Añadí rápidamente, intentando colar algunas palabras para que estuviera contento. Justo pensé en el momento que Tucrow me nombró Comodoro, al menos, fue mucho más alegre y simpático conmigo, y el tener a mis compañeros al lado lo hizo mejor. Pero no era momento de pensar en aquello.
Parece ser que llamó a la puerta, pues iba a comprobar que fuerza tenía, o algo así dijo. Aún estaba apretando los dientes, pues la noticia de Sephiroth me tenía totalmente descompuesto, pero no quería perder las formas y la compostura. Esperaré al momento oportuno para volver a preguntar si era necesario. Ahora no sabía que es lo que iba a pasar tras esa puerta.
Pero en apenas unos minutos, cambie de opinión totalmente, llegando a pensar que prefería intentar hacer alguna mala rima que hablar con este superior.
Aires de superioridad, dejándome claro que aquí él es Almirante y yo el inferior, cosa que ya tenía clara desde el inicio, es por eso que traté de ser lo más educado posible con él, pero parece ser que no le bastaba, y eso, me tocaba las narices. Apreté el puño mientras le escuchaba decir sandeces sobre la División, o sobre aquella misión que Tucrow nos ordenó hacer en la isla del cielo, haciendo especial énfasis en que estuvimos un año desaparecidos, cosa que, ni yo, ni ninguno de mis compañeros, ni nadie teníamos respuesta, pues no fue por puro gusto o placer, fue algo sobrenatural, o a saber por qué pasó, ni siquiera Viktor supo qué decirme cuando hablé con él por Den den mushi. Me estaba haciendo responsable de algo que estaba fuera de mi alcance, añadiendo un poco más de información sobre la muerte de amigo Sephiroth, dejándole en ridículo de nuevo con sus estúpidos comentarios, el cual parece que terminó cuando giró sobre sí mismo, así que no iba a dejar la ocasión — Con todo mi respeto, Almirante Whitend... — Dije con clara firmeza para ver si esta vez era de su agrado — ... Lo que ocurrió en la Isla del Cielo está fuera de mi conocimiento. Allí pasó una semana, pero una vez volvimos a bajar a nuestros mares, había pasado un año. No fue un acto de irresponsabilidad ninguno por mi parte ni de nadie de la División 21 — Comenté con mis brazos echados hacia atrás, agarrándome las manos y posicionándolas en mi espalda — Ojalá pudiera encontrar una explicación a lo ocurrido, pero me temo que no puedo, señor — Finalicé, intentando dejarle claro que no fue una responsabilidad mía lo que pasó allí. No quería sentirme culpable de algo más, y esta vez, de algo en lo que yo no tenía nada que ver.
Aunque parece ser que mi comentario sobre volverme más fuerte sí que le gustó. Si fuera un vaquero del oeste al que le gustase apostar dinero, apostaría que lo dice, simplemente es porque se cree totalmente superior a cualquiera y necesita reforzar esa idea. Como sea, me quedé en la misma posición observándole y escuchándole atentamente. Aunque no era una orden directa suya, sino de superiores, me comunicó que debido a la captura de Yojimbo, mi fama y reputación, quedaba ascendido al rango de Vicealmirante de la Marina, teniendo más tropas bajo mi mando, añadiendo que mis compañeros irían al Archipielago de Sabaody en unos días, y yo llegaría un poco más tarde para reunirme con ellos con unas órdenes específicas. Tras esto, hice el saludo militar correspondiente con mi mano derecha — Gracias, Almirante Whitend. Daré lo mejor de mí, para que la División 21 haga un excelente trabajo para la Marina. Aceptaré las órdenes que mencionas con mucho gusto cuando usted me diga — Añadí rápidamente, intentando colar algunas palabras para que estuviera contento. Justo pensé en el momento que Tucrow me nombró Comodoro, al menos, fue mucho más alegre y simpático conmigo, y el tener a mis compañeros al lado lo hizo mejor. Pero no era momento de pensar en aquello.
Parece ser que llamó a la puerta, pues iba a comprobar que fuerza tenía, o algo así dijo. Aún estaba apretando los dientes, pues la noticia de Sephiroth me tenía totalmente descompuesto, pero no quería perder las formas y la compostura. Esperaré al momento oportuno para volver a preguntar si era necesario. Ahora no sabía que es lo que iba a pasar tras esa puerta.
