19-01-2025, 06:45 AM
Por fin he conseguido atravesar la formación para acercarme lo máximo posible a Karl, pero la situación empieza a escalar demasiado deprisa. Con la Comodoro en jaque y tras el disparo de Ryze para llamar la atención y mantener el orden, los soldados rompen filas rápidamente para crear un cordón perimetral, intentando desembozar el camino con un poco de mano dura. Con suerte, mi sugerencia ha llegado a ser escuchada, pero no hay tiempo para comprobarlo, pues la gente, antes que respetar a la autoridad, ha decidido cargar contra nosotros, de forma desconsiderada y con exigencias. -Malditos bastardos... A pesar de ser una zona con control militar, se nota la poca mano que tiene el Gobierno aquí, y como la corrupción a consumido las puestas del Nuevo Mundo, yare yare daze...- musito para mí mismo, aunque probablemente nadie me haya escuchado o me preste atención. Y si no, pues poco me importa la opinión de algún incivilizado autóctono sin educación.
Mi intención es abandonar el primer pelotón y regresar al lado de Fuguwu. Por el camino, veo como hay personas que, ya no solo gritan e increpan a los pobres soldados que dan su vida por proteger estas costas, sino que alguno se envalentona a hacerlos retroceder o a ponerles la mano encima con algún empujón. Puedo ver la buena intención y la capacidad de autocontrol de muchos de los nuestros, que antes de ponerse a pegar tiros, deciden aguantar un poco más. Soportar un poco más el arremeter contra estos egoístas. Pero se huele la tensión en el ambiente. No hace falta tener Stand, Waki o Hakki para entender que si esto no se detiene, está a punto de explotar en forma de tiros y conflicto social.
Incluso yo, durante mi retorno, tengo ganas de saltar al cuello de alguno y proteger la dignidad de más de algún marine. Pero esta vez, tirando más por ingenio que por impulsividad, decido mirar a otro lado en todo momento. No intervenir. -Si actuo con dureza, capaz me caiga una suspensión de las gordas por atacar a un civil. Sin embargo, si todo se descontrola, la que está al cargo y es responsable, es la Fénix. La culpa de este caos recae en su liderazgo y dirección. Así que si fracasa, tal vez se le bajen los humos y el resto podremos salir beneficiados. Aunque con solo ver cómo le cae una reprimenda... Me doy por satisfecho.-
Una vez atravesada la formación, frente a Fuguwu de nuevo, decido comentarle lo que tengo en mente. Me acerco todo lo posible para que la conversación sea lo más privada que se pueda. Con eso y con el vocerío y el descontrol, voy más que cubierto. -Fuguwu, compañero, esto se va a descontrolar pronto.- digo con un tono tan serio como mi semblante. -La samba ha acabado hace rato si te fijas.- me giro buscando al rubito, sin éxito, para hacer denotar mi argumento. -Puedo olerlo cerca, pero deberíamos imitar a Apolo. Mejor dividirnos a lo perfil bajo y evitar está aglomeración exagerada hasta llegar al cuartel.- entonces me alejo hasta el perímetro y, con intensidad aunque sin excesos de violencia, me empiezo a abrir camino entre la multitud. Por suerte, el medir tanto en comparación y el no ser reconocido por nadie, me facilita un pasillo estrecho por el que poder escapar. -¡Fuguwu y los que le sigan! Ahora o nunca. -grito mientras les doy la espalda, abriendo el pasillo. -¡Hemos de alcanzar el cuartel, no entrar en refriegas! ¡Hay que destaponar esto como sea! -
Me sigan o no, me da lo mismo. Ya he salido de la multitud enfurecida y ya el percal es para los que se queden ahí a generar conflicto y controversia. Que para controversia la conga de Apolo y el bloqueo mental de Karl. Al menos Ryze se ha puesto en su sitio, aunque haya provocado esto, pero no es culpa suya, es de estos incívicos. Y Fuguwu debe de tomar la decisión por su cuenta, de si seguirme y avanzar por la misión o si quedarse a hacer el paripé y contribuir al caos generado. Igual que su pelotón. Yo alcanzaré mi destino. Es lo que habría querido Joe. Podrá caerme mejor o peor ese tipo, pero sin duda tiene los huevos bien puestos en situaciones así. Será un digno maestro y rival en el futuro...
Recordando el mapa que sacó Karl a la hora de organizar s las tropas y analizando la flora del lugar, me hago una ruta mental para llegar al cuartel lo antes posible. Si algo se me da bien es explorar, guiarme y la fauna y flora del lugar en donde estoy. Y en este lugar, hasta los arboles están marcados con numeritos y rutas. Siguiendo el camino, meto la mano en el bolsillo y activo los tres Den Den mushi de mi juego de comunicación: el normal, el blanco y el negro. Así podré comunicarme con la División en caso de problemas. Y con suerte captaría una llamada de algún pirata o revolucionario y a parte de llegar, llegaría con premio al cuartel. Todo ventajas.
Mi intención es abandonar el primer pelotón y regresar al lado de Fuguwu. Por el camino, veo como hay personas que, ya no solo gritan e increpan a los pobres soldados que dan su vida por proteger estas costas, sino que alguno se envalentona a hacerlos retroceder o a ponerles la mano encima con algún empujón. Puedo ver la buena intención y la capacidad de autocontrol de muchos de los nuestros, que antes de ponerse a pegar tiros, deciden aguantar un poco más. Soportar un poco más el arremeter contra estos egoístas. Pero se huele la tensión en el ambiente. No hace falta tener Stand, Waki o Hakki para entender que si esto no se detiene, está a punto de explotar en forma de tiros y conflicto social.
Incluso yo, durante mi retorno, tengo ganas de saltar al cuello de alguno y proteger la dignidad de más de algún marine. Pero esta vez, tirando más por ingenio que por impulsividad, decido mirar a otro lado en todo momento. No intervenir. -Si actuo con dureza, capaz me caiga una suspensión de las gordas por atacar a un civil. Sin embargo, si todo se descontrola, la que está al cargo y es responsable, es la Fénix. La culpa de este caos recae en su liderazgo y dirección. Así que si fracasa, tal vez se le bajen los humos y el resto podremos salir beneficiados. Aunque con solo ver cómo le cae una reprimenda... Me doy por satisfecho.-
Una vez atravesada la formación, frente a Fuguwu de nuevo, decido comentarle lo que tengo en mente. Me acerco todo lo posible para que la conversación sea lo más privada que se pueda. Con eso y con el vocerío y el descontrol, voy más que cubierto. -Fuguwu, compañero, esto se va a descontrolar pronto.- digo con un tono tan serio como mi semblante. -La samba ha acabado hace rato si te fijas.- me giro buscando al rubito, sin éxito, para hacer denotar mi argumento. -Puedo olerlo cerca, pero deberíamos imitar a Apolo. Mejor dividirnos a lo perfil bajo y evitar está aglomeración exagerada hasta llegar al cuartel.- entonces me alejo hasta el perímetro y, con intensidad aunque sin excesos de violencia, me empiezo a abrir camino entre la multitud. Por suerte, el medir tanto en comparación y el no ser reconocido por nadie, me facilita un pasillo estrecho por el que poder escapar. -¡Fuguwu y los que le sigan! Ahora o nunca. -grito mientras les doy la espalda, abriendo el pasillo. -¡Hemos de alcanzar el cuartel, no entrar en refriegas! ¡Hay que destaponar esto como sea! -
Me sigan o no, me da lo mismo. Ya he salido de la multitud enfurecida y ya el percal es para los que se queden ahí a generar conflicto y controversia. Que para controversia la conga de Apolo y el bloqueo mental de Karl. Al menos Ryze se ha puesto en su sitio, aunque haya provocado esto, pero no es culpa suya, es de estos incívicos. Y Fuguwu debe de tomar la decisión por su cuenta, de si seguirme y avanzar por la misión o si quedarse a hacer el paripé y contribuir al caos generado. Igual que su pelotón. Yo alcanzaré mi destino. Es lo que habría querido Joe. Podrá caerme mejor o peor ese tipo, pero sin duda tiene los huevos bien puestos en situaciones así. Será un digno maestro y rival en el futuro...
Recordando el mapa que sacó Karl a la hora de organizar s las tropas y analizando la flora del lugar, me hago una ruta mental para llegar al cuartel lo antes posible. Si algo se me da bien es explorar, guiarme y la fauna y flora del lugar en donde estoy. Y en este lugar, hasta los arboles están marcados con numeritos y rutas. Siguiendo el camino, meto la mano en el bolsillo y activo los tres Den Den mushi de mi juego de comunicación: el normal, el blanco y el negro. Así podré comunicarme con la División en caso de problemas. Y con suerte captaría una llamada de algún pirata o revolucionario y a parte de llegar, llegaría con premio al cuartel. Todo ventajas.
Aclaraciones
Militar
Off máster
