20-01-2025, 04:56 AM
(Última modificación: 20-01-2025, 05:01 AM por Tobias Murray.)
A Kenzo no pareció sentarle del todo bien que Sasha le arrebatase, a la fuerza, su camiseta, comprensible, pero se le pasó pronto, quedando sorprendido al ver aquella anaranjada fruta. La había reconocido como una de las que otorgan habilidades únicas a sus consumidores. Jolyne, aunque de una manera peculiar, parecía haber entendido la situación y afirmó, también de una forma peculiar, que haría posible lo imposible (o algo así) con tal de ayudar a Emerald. A la joven morena le desconcertó la estrategia de la semioni, rechazándola súbitamente. El sombrero y el poncho le quedaban bastante bien, su característica melena azabache quedó oculta y sus ropajes casi cubiertos por completo, a excepción del bajo de su morada falda y sus, todavía descalzos, pies. Ese detalle llamaba bastante la atención y seguro que los que la perseguían se fijarían en él.
Tras unos segundos observando sonriente a la tripulación pirata, Emerald les dio las gracias antes de que su llanto estallara y remarcara lo desesperada que había estado antes de encontrarse con ellos. Se secó las lágrimas y señaló la dirección a los astilleros. Estaban bastante cerca, pero no debían olvidar que seguramente habría ojos observando. Garnet, que estaba frente a Kenzo tras darle el coscorrón, extendió su pulgar hacia el cielo, apuntando con su puño a Tobías mientras asentía sonriente con complicidad. El joven barba naranja le devolvió el gesto pensando que solo lo estaba animando en la aventura. No pilló el mensaje, era bastante torpe con esos temas.
El pelirrojo tenía razón, ellos no eran discretos precisamente, con total seguridad iban a atraer la atención. Su plan no era otro que atraer todas la miradas, sin excepción. ¡ZAS! Los glúteos del músico aparecieron en escena sin pavor. Y al girarse... Esa era una dosis demasiado alta de Garnet. - ¡¿En serio?! Vas a asustarla más de lo que está. - A ver, no estaba mal planteado, pero deberían organizar un plan antes de entrar en los astilleros. Tras el asqueo generalizado del grupo, bueno Jolyne aplaudió la habilidad del pelirrojo, Sasha le dijo a Garnet, con desdén, que le irían indicando el camino. Triana explotó, poniendo orden y amenazando al músico para que no se acercara con esas pintas al resto del grupo. Ya habían retomado el camino, cuando Jolyne chistó repetidas veces ascendiendo el volumen, hasta que decidió acercarse directamente a la capitana en funciones, alegando tener hambre. Pretendía ser discreta, pero se oía todo, su intención era darle un mordisco a la fruta y Triana intentaba evitarlo a toda costa. La trifulca aumento la intensidad, uniéndose Jimba para picotear a la jefa, quien harta del forcejeo se comió la fruta para poner punto y final al asunto, mandando a la pelirrosa de vuelta a su posición en la formación.
- Triana, acabas de comerte una fruta del diablo. - El vaquero no terminaba de asimilar lo que acababa de presenciar. No había dudado ni un instante. Hasta donde sabía el pistolero, aquello era una lotería, podía contener cualquier tipo de poder. No dejaba de imaginar posibilidades, desde animales varios en los que se podría transformar como Sasha, Jolyne o Garnet, a extrañas capacidades como la de Yojimbo, Kenzo o él mismo, sin olvidar la extraña habilidad de Kuraku, la cual el propio Tobías no clasificaba en los anteriores dos grupos. El dado se había lanzado y el resultado se mantendría oculto hasta que el momento llegara. El carpintero tardó un par de días en ser consciente de su habilidad desde que ingirió la fruta. Según Emerald, aquella debía ser de gran valor, pues una Tenryuubito estaba tras ella en persona. Si Triana ya era una bestia parda de por si, con una nueva habilidad extra, de gran calibre, iba a ser un verdadero cataclismo. - Bueno, ¿Qué habilidad te gustaría haber adquirido? - Ya no había marcha atrás, al menos hablar del tema podía amenizar el trayecto hasta los astilleros, sin dejar de prestar atención a los alrededores.
Tras unos segundos observando sonriente a la tripulación pirata, Emerald les dio las gracias antes de que su llanto estallara y remarcara lo desesperada que había estado antes de encontrarse con ellos. Se secó las lágrimas y señaló la dirección a los astilleros. Estaban bastante cerca, pero no debían olvidar que seguramente habría ojos observando. Garnet, que estaba frente a Kenzo tras darle el coscorrón, extendió su pulgar hacia el cielo, apuntando con su puño a Tobías mientras asentía sonriente con complicidad. El joven barba naranja le devolvió el gesto pensando que solo lo estaba animando en la aventura. No pilló el mensaje, era bastante torpe con esos temas.
El pelirrojo tenía razón, ellos no eran discretos precisamente, con total seguridad iban a atraer la atención. Su plan no era otro que atraer todas la miradas, sin excepción. ¡ZAS! Los glúteos del músico aparecieron en escena sin pavor. Y al girarse... Esa era una dosis demasiado alta de Garnet. - ¡¿En serio?! Vas a asustarla más de lo que está. - A ver, no estaba mal planteado, pero deberían organizar un plan antes de entrar en los astilleros. Tras el asqueo generalizado del grupo, bueno Jolyne aplaudió la habilidad del pelirrojo, Sasha le dijo a Garnet, con desdén, que le irían indicando el camino. Triana explotó, poniendo orden y amenazando al músico para que no se acercara con esas pintas al resto del grupo. Ya habían retomado el camino, cuando Jolyne chistó repetidas veces ascendiendo el volumen, hasta que decidió acercarse directamente a la capitana en funciones, alegando tener hambre. Pretendía ser discreta, pero se oía todo, su intención era darle un mordisco a la fruta y Triana intentaba evitarlo a toda costa. La trifulca aumento la intensidad, uniéndose Jimba para picotear a la jefa, quien harta del forcejeo se comió la fruta para poner punto y final al asunto, mandando a la pelirrosa de vuelta a su posición en la formación.
- Triana, acabas de comerte una fruta del diablo. - El vaquero no terminaba de asimilar lo que acababa de presenciar. No había dudado ni un instante. Hasta donde sabía el pistolero, aquello era una lotería, podía contener cualquier tipo de poder. No dejaba de imaginar posibilidades, desde animales varios en los que se podría transformar como Sasha, Jolyne o Garnet, a extrañas capacidades como la de Yojimbo, Kenzo o él mismo, sin olvidar la extraña habilidad de Kuraku, la cual el propio Tobías no clasificaba en los anteriores dos grupos. El dado se había lanzado y el resultado se mantendría oculto hasta que el momento llegara. El carpintero tardó un par de días en ser consciente de su habilidad desde que ingirió la fruta. Según Emerald, aquella debía ser de gran valor, pues una Tenryuubito estaba tras ella en persona. Si Triana ya era una bestia parda de por si, con una nueva habilidad extra, de gran calibre, iba a ser un verdadero cataclismo. - Bueno, ¿Qué habilidad te gustaría haber adquirido? - Ya no había marcha atrás, al menos hablar del tema podía amenizar el trayecto hasta los astilleros, sin dejar de prestar atención a los alrededores.
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![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
