22-01-2025, 07:42 PM
Leyenda
"Bien, parece que mi aviso a llegado al Capitán" Pensé al ver como esté agarraba con un fuerte gesto el dial azul que tenía el viejo mink en las manos y convirtiéndose en humo creaba una línea recta de humo hacía la dirección donde estaba el encapuchado. Bueno... donde había estado el encapuchado, ya que al volver a mirar hacía donde debía estar, este había desaparecido de su posición. "Mierda... la he liado... he perdido de vista al posible enemigo..." Me dije llevándome la mano a la cabeza, avergonzándome de no poder hacer la única tarea que tenía.
"Espero que el viejo Oso no se enfade... Debo disculparme en cuanto vuelva a verlo." Me dije recordando la mala uva que tenía aquel maldito Oso y las pocas ganas que tenía de escucharlo dándome la brasa, sabía que este era mucho más fuerte que yo, pero no le tenía miedo ninguno y ya se lo había demostrado en su día, pero lo que si que no aguantaba eran sus chapas interminables. A diferencia del pequeño Korg, el cual también era un gruñon, el Peliblanco de gabardina no tenía la misma gracia que el pequeño tirador, eran dos gruñones muy diferentes. "Seguramente es cosa de la edad..." Me había dicho siempre intentando justificar sus malos humos. Hablando de humos, el capitán había creado una cortina de humo entre la posición del barco y el lugar donde estaban Rapax y los recién llegados. Fijandome en ello pude ver como el capitán tenía en frente a un tipo pelirrojo, que llevaba una capucha en la espalda. "Ese debe ser el tipo encapuchado... Por suerte, el capitán pudo detectarlo..." Me dije aliviado al reconocer la capucha de aquel tipo. "Eso es bueno, el viejo Oso no me dará la chapa" Seguí diciéndome cada vez más aliviado tanto que una sonrisa se dibujo en mi cara.
"Parece ser que le capitán ya le ha dado un par de katanazos" Me dije al ver como el pelirrojo sangraba a la altura de los ojos, donde tenía unos cortes que le impedían abrir los ojos, ya que estos los tenía cerrados. De repente este cayó al suelo, seguramente el Capitán le ha vuelto a atacar pero mis ojos no pudieron ver nada. "Maldita sea... soy demasiado débil... aún no puedo ver ni los ataques del Capitán..." Pensé frustrado desapareciendo la sonrisa de mi cara. La verdad, que era bastante frustrante ser más débil que varios de la tripulación, pero al fin y al cabo era el más joven, por tanto era normal serlo, aun así mi ego hacía que esto me doliese, pero más allá de desanimarme y hundirme, aquello me llenaba de rabia obligándome a esforzarme más y más para llegar a superarlos algún día.
Solo caer el cuerpo del pelirrojo al suelo, el Capitán se sentó encima de él, desapareciendo casi por completo el cuerpo del individuo bajo el del Oni, únicamente se podían ver los pies del recién llegado. El Capitán de repente tenía una den den mushi blanco en la mano, el cual debió sacar de algún bolsillo del pelirrojo, ya que sabía que este no tenía ninguno de esos, incluso dudaba que supiese cual era la función de estos. "Un den den mushi blanco... debería hacerme con uno de esos, además no estaría nada mal hacerse con uno negro también... tengo que ahorrar para comprarme uno de cada..." Me dije apuntándome mentalmente que debía hacerme con esos dos tipos de den den mushi.
Por su parte, el Capitán parecía hablar con el den den mushi, así que alguien debía estar al otro lado, por suerte Korg apareció al rescate, ya que sabia igual que el pequeño Tontatta que el Capitán era un cafre y seguramente ya habría cometido varios errores, como identificarse o incluso anunciar nuestra localización. Pero bueno cuando vi llegar al viejo Tontatta me quede más tranquilo y volví a mi función de vigía, llevando mi vista a mi alrededor vigilando que no se acercase ninguna otra amenaza.
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