27-01-2025, 12:54 AM
(Última modificación: 27-01-2025, 12:59 AM por Jolyne Jones.)
Garnet vino en mi ayuda en cuanto las llamas empezaron a absorberme, y preocupado por Triana, se acercó a ella para intentar algo. Le miraré extrañadada mientras me sujetaba mi brazo algo dolorido chamuscado. Se paró enfrente de la espadachina y le tocó la frente con su dedo, quemándose igual que me pasó a mí con el codo. Las llamas volvieron a aparecer de la frente de Triana, y parecía que Garnet y Tobias entendieron de dónde podía proceder ese poder. Según entendí de la conversación, no podría tocar a Triana hasta que entrenara un poco más y me hiciera más fuerte. ¿Que sería ahora de nuestra amistad tan cercana y de aprender bailes de salón tal y como había imaginado? No, me negaba a no poder tocarla nunca más. Tal y como habían aprendido ellos, yo también me esforzaría por poder acercarme a Triana sin salir arriendo.
Y sin terminar de entender la nueva habilidad de Triana, seguimos nuestro camino junto con Emerald hasta los astilleros. Jimba volvió a estar más tranquila, seguramente por mis suaves cacareos que siempre la ayudaban a dormirse en la noche, pero yo debía ser precavida. - Jimba, ya sé que nos cae muy bien Triana, pero no debes acercarte a ella o serás pollo asado y Sasha te comerá - le advertí señalándola con mi dedo índice, y esperaba que con éxito. Su mirada a un punto inexistente me hacía dudar de si sabía cuándo le estaba hablando, pero al menos parecía hacerme caso.
Una vez llegamos a nuestro destino, miré a mí alrededor. - Fiuu - silbé admirarando todo el paisaje de los astelleros. - Aquí hay un montón de barcos y de gente con pinta de interesante. Seguro que encontramos uno que podamos comprar. Era difícil entenderse con toda este mundillo de cambiar cosas por dinero, pero al menos ahora teníamos a Sasha para hacer esta clase de intercambios. Sin embargo, nada me quitaba a mí la ilusión para seguir metiendo el hocico en esta clase de cosas, al fin y al cabo, Yojimbo seguía confiando en mí en cuanto a guardar berris se trataba. - Después de lo de Emerald, yo me apunto a lo de la compra del barco. Si vale más de veinte vacas, os podéis dar por estafados - dije mirando a Sasha y a Tobias, que eran los que más podían conocer del mundillo. Qué envidia me daban, conociendo sus habilidades con el timón, la madera y los vendedores embaucadores, seguro que eran los que más iban a disfrutar estando por aquí.
Y sin terminar de entender la nueva habilidad de Triana, seguimos nuestro camino junto con Emerald hasta los astilleros. Jimba volvió a estar más tranquila, seguramente por mis suaves cacareos que siempre la ayudaban a dormirse en la noche, pero yo debía ser precavida. - Jimba, ya sé que nos cae muy bien Triana, pero no debes acercarte a ella o serás pollo asado y Sasha te comerá - le advertí señalándola con mi dedo índice, y esperaba que con éxito. Su mirada a un punto inexistente me hacía dudar de si sabía cuándo le estaba hablando, pero al menos parecía hacerme caso.
Una vez llegamos a nuestro destino, miré a mí alrededor. - Fiuu - silbé admirarando todo el paisaje de los astelleros. - Aquí hay un montón de barcos y de gente con pinta de interesante. Seguro que encontramos uno que podamos comprar. Era difícil entenderse con toda este mundillo de cambiar cosas por dinero, pero al menos ahora teníamos a Sasha para hacer esta clase de intercambios. Sin embargo, nada me quitaba a mí la ilusión para seguir metiendo el hocico en esta clase de cosas, al fin y al cabo, Yojimbo seguía confiando en mí en cuanto a guardar berris se trataba. - Después de lo de Emerald, yo me apunto a lo de la compra del barco. Si vale más de veinte vacas, os podéis dar por estafados - dije mirando a Sasha y a Tobias, que eran los que más podían conocer del mundillo. Qué envidia me daban, conociendo sus habilidades con el timón, la madera y los vendedores embaucadores, seguro que eran los que más iban a disfrutar estando por aquí.
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