28-01-2025, 07:21 PM
37 de otoño, año 14
Desde que había pisado aquella isla sabía que no iba a ser un camino de rosas. Por lo menos habíamos conseguido poner a Emerald a salvo, pero ahora teníamos que averiguar cómo sobrevivir sin llamar demasiado la atención mientras conseguíamos otros barco y solucionábamos el problema del Log pose de Sasha. Sin ninguna de ambas cosas no seríamos capaces de continuar el camino. También estaría bien averiguar algo sobre Yamamura, pero esto iba a ser más complicado. Estaría atenta a los periódicos por si le habían visto en algún lado, aunque no podríamos hacer mucho más. Mientras tanto, solo podíamos esperar y eso no quería decir que lo hiciésemos de brazos cruzados. Este lugar era un completo peligro. Confiaba bastante en la mayoría de miembros de la banda, cada uno era bueno en lo suyo. Tenía que reconocer que desde que embarcamos todos juntos la que más me preocupaba era Jolyne. Su actitud despreocupada y campechana me había hecho creer que tendría dificultades si la situación se complicaba, pero desde que había peleado junto a ella contra aquel mono asqueroso había cambiado de opinión. Era todo un diamante en bruto y yo pensaba esculpirlo.
Había estado hablando con ella y me había dado cuenta de que no tenía ni idea de lo que era el haki. Casi todos lo habíamos acabado entrenando en la isla del cielo, aquella llena de personas con alitas como Jolyne. Cualquiera diría que ella era la más indicada para aprender algo así, pero se había tirado toda la estancia en Skypiea vagueando y no había entrenado nada. Si se dedicase a realizar sesiones de entrenamiento más estrictas no me podía ni imaginar de lo que sería capaz. Nada más saber que no tenía ningún tipo de conocimiento de esta habilidad, la cité para entrenar. Era inadmisible que continuase paseándose por el barco con aquella gallina llena de mugre en la total ignorancia. Pensaba contarle todo lo que supiera del haki, que tampoco era demasiado, y no pensaba descansar hasta que lo dominase.
Me desperté a las siete de la mañana y me dirigí hacia la habitación donde se hospedaba. No creía necesario ir a entrenar al exterior. Además, nos vendría bien estar en un lugar con más gente. Había pensado en varias formas de explicarle lo que era el haki, pero no sabía cómo de obtusa sería y si llegaría a comprender algo. Aunque si Yamamura había sido capaz de aprenderlo, ella también podría. También había estado pensando en algunos ejercicios. Dependiendo de cómo la viese, intentaría adaptarlos a sus necesidades. Tan solo esperaba poder acabar antes de que el sol se volviese a ocultar. Al estar frente a su puerta, di un par de toques con los nudillos. —Jolyne. Soy yo —dije con voz firme, pero sin alzarla demasiado para no despertar a los que se encontraban en las habitaciones contiguas.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
