[Presente Relativo]El rescate y la forja de un futuro duelo.
#4
El tintineo de las monedas... Los billetes acariciándose entre si. La sonata del dinero era la única música capaz de "calmar" a mis fieras. Asentí satisfecho al entender que estaba todo el dinero que le había pedido. Mi paranoia persecutoria por el evento acaecido hace como mucho una hora atrás tenía mis nervios a flor de piel... Si un viejo podía llevarse el brazo de uno de mis tripulantes ¿Qué podía hacer un capitán revolucionario con una bolsa? ¿Otra bomba? Por eso, al estar en la posición de poder le pedí a el que la abriera para ver que no había ninguna trampa.  Recibí la bolsa de vuelta y reduje el peso de mi agarre sobre la empuñadura de mi arma. 

Echo su capa de ocultación hacia atrás, enseñándome sus espadas. Igual la palabra no era lo mío, ¿pero la intimidación? ¿el combate? ese era mi lenguaje y lo entendía a las mil maravillas. Era un lobo enseñándome sus colmillos. Con un leve vistazo entendí a las espadas, pues yo me comunicaba con ellas, las comprendía y amaba. Sería una buena hoja para implementar en mi colección. Algún día la reclamaría. Porque todas las espadas eran para mi y yo era para todas ellas :creadas por y para destruir, forjadas por y para generar dolor... Mis hermanas. Pero de las que portaba Kisuke, solo una de ellas merecía mi atención, quizá hasta podría rivalizar con las mías espadas, la Hoja del Luto, mi arma natural mi extensión y La hoja de la Deshonra, la espada que le había arrancado a Sephiroth de sus flácidas manos, renombrada ahora así por mi. No era un nombre definitorio, me gustaría más el nombre que le había puesto su primer portador, pero por desgracia, no me había parado a preguntárselo antes de matarlo. 

Creo que podría ser mucho más interesante para ti y te aseguró que yo también tengo ganas de medirme contigo, Ashura, pero ahora no es el momento, tengo prisa.

Le miré escéptico. Aquel hombre carecía de miedo, lo tenía controlado con su amigo bajo mi espada. ¿Ese hombre? Analicé la posibilidad, mi espada aceptó el reto. Estuve a punto de saltar, destruirle allí en ese mismo instante, aceptar el duelo. No... Por primera vez el combate no era la prioridad, tenía un hombre en mi barco herido, el casco del mismo dañado y yo... Me sentía alterado, Kisuke tenía razón: no era el momento, no ahora. Tenía que pensar, recapacitar. 

- Todos - Me sorprendí diciendo - Tendréis que decidir - Dejé de mirar a Kisuke para observar el cielo. El viento se arremolino a mi alrededor mi largo pelaje bailo un vals con él. Ondeaba libre de atadura, como mi humo - Conmigo o contra mi - Soné decidido, entonces lo expresé - Voy a conquistar el mundo. Librare la mayor guerra conocida. Extenderé la muerte y el dolor por la faz de este asqueroso planeta - Apreté los dientes, aunque mi rostro fuera casi inexpresivo, como si decir aquellas palabras no tuvieran ningún peso. Como si mi meta no fuera un delirio, algo imposible, una gesta sin precedentes, casi un sueño...  - Bajo mi mano o muertos. Esa será la decisión que todo ser en el mundo tendrá que tomar un día - Aquel pequeño hombre, salvaría su vida y la de su compañero momentáneamente - Y solo entonces - Paré un leve segundo y suspiré. Como si entenderme supusiera una descarga, como si expresarlo sacara de mi pecho el remolino de discordia que me atormentaba - El mundo conocerá la paz. La paz de vivir todos bajo mi mando, pues no existirá nadie para guerrear. Y así, el mundo será igualitario, lo sumiré por completo en la ruina y todos y cada uno de sus seres sufrirán el castigo de estar vivos, por igual, sin excepciones - Ese era mi sino, mi acervo, mi destino. Todo para mi, todo bajo mi dolor, todo bajo mi espada - Llegará tu momento de intentar pararme o de aceptar mi mando - Dejé de mirar el cielo y volví a trabar mi mirada con él. Los ojos turbados, con una fina capa blanquecina de humo saliendo por ellos, arrebatando todo las expresiones y humanidad que pudiera tener. Yo era una pesadilla - Soy inevitable - Y levanté la espada del cuello de Zorak, desenterrándola del suelo, del que se liberó un penqueño terrón de arena, liberando de con ella la palanca de muerte que había creado sobre el mestizo. Di un paso hacía atrás, y me posicione a a un metro y medio de Zorak, dejándole aún en el alcance de mi espada, que pendía como un palo hacia el suelo desde su agarre, lista, preparada y... Decepcionada, pues sabía que no le iba a otorgar más sangre hoy. Me guarde la bolsa con el dinero en el traje y con la palma libre y abierta le hice un gesto - Todo tuyo - Le invitaba a entrar en mi territorio, a que perdiera los metros de reacción. Le obligué a actuar por fe - Recuérdalo Kisuke - Mi voz sonó áspera al pronunciar su nombre, como si quisiera atraparlo y apresarlo - Mañana vivirá gracias a mi - 

- Por fin lo aceptas hijo de la gran puto. 2 años aquí envenenando tu mente y por fin aceptas tu cometido, Churrita. Moriras antes de conseguirlo, pero seremos la primera piedra en el camino - Fue un momento, Nicolas se envalentono. Y volvió a mi, aceptándome y dándome fuerza para la tarea que me había encomendado


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RE: [Presente Relativo]El rescate y la forja de un futuro duelo. - por Ashura - 29-01-2025, 01:46 PM

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