12-02-2025, 11:29 PM
La tranquilidad matutina se disipó cuando escuché dentro de la embarcación un Oe Oe, característico de Sohem, no necesite más para entender que nos moveríamos de aquel sitio. Desde mi posición en cubierta simplemente me limité a observar el muelle, sintiendo el peso de la mañana invernal, el aire era cortante y afilado. Cuando Sohem llego a mi lado, Lustig fue el primero en reaccionar a su gesto, moviendo levemente la cola al sentir la mano sobre su cabeza. Yo, en cambio, noté una tensión por mi cuerpo cuando me llamó "muchacho", era la primera vez que me llamaba de forma neutra sin confundirse en mi nombre - Algo raro le pasa... - Pensé, mientras me preguntaba sobre la deuda adquirida hace dos meses con el gremio.
Noté como el peso de la pregunta iba más allá de su curiosidad. En su forma de decirlo, había algo más, no era un simple recordatorio al azar. - ¿Me permites tu Kanabo y te lo demuestro? - Pregunté, con un tono sarcástico mientras extendía mi mano derecha con la palma de la mano hacia arriba. - Jefe, piensa cuanto puede valer llevar algo como tu kanabo en el bolsillo, o mejor, cuanto puede valer llevar este barco a cuestas. - Tras eso me preguntó si tenía frío. - Bueno... El frío es relativo... Más bien sería ausencia del calor... Y si me noto algo lento.
Una bandada de pájaros empezaron a llegar al puerto, dejando caer las noticias del OKNews en cada uno de los barcos que estaban a nuestro alrededor, en ese momento y sin que nos diera tiempo a reaccionar, vimos a Viktor como recogía alzando la mano y pillándolo al vuelo. - Oleeee, ¡qué novedades tenemos Vik, cuéntanos! - Ansiaba con mis ojos poder leer el periódico y saber qué grandes avances había podido sacar el gobierno. La primera noticia, la verdad que necesitaba de mi análisis, una isla que se había declarado en independencia. La segunda parecía ser algo más importante para el gremio, alguien reconocido de la marina que habían ascendido y era conocido de ellos, y es más, parece que casi matan al lunarian que decía la noticia. - ¿Un lunarian, curioso, sabéis que mi padre era Lunarian? - Comenté un dato aleatorio sobre mi vida, al final llevamos tiempo abordo y no se nada de ellos, uno por tímido y el otro por vivir en una jaula constante de metal. Así mismo, Vik había deducido que iba acompañado de alguien más gordo. - ¿Un almirante quieres decir?
Tras escuchar la conversación entre ambos, fui al barril y recogí el periódico para poderlo leerlo más calmadamente y me lo guardé en la gabardina, Sohem no estaba por la labor de ir al cuartel de la marina. Principalmente por la necesidad de ellos, si querían algo que nos buscaran. La verdad que era un argumento de peso. Prefería ir a hacer sus historias al banco, algo normal después de haber pagado la fruta y el barco. - Estaremos escasos de dinero - Pensé, pero digamos que lo que hizo retornarme totalmente en dirección a ellos fue que quería que probáramos mis nuevas habilidades, no sé si allí o de camino allí. - Banco y mi habilidad suena a peligro, Jefe. - Comente en una voz algo dubitativa. Ahora bien, lo que me dejo algo ligeramente trastocado fue el rechazo de ir a la casa de subastas. Porque no quería que fuéramos allí, auguraba que algo se podía cocer y no iba a ser bueno. Tras ello me posicioné delante de ellos esperando órdenes. - Estoy listo. - Dije mientras recogía mi pequeña mochila con todo el equipamiento y recolocándome el pelo.
Noté como el peso de la pregunta iba más allá de su curiosidad. En su forma de decirlo, había algo más, no era un simple recordatorio al azar. - ¿Me permites tu Kanabo y te lo demuestro? - Pregunté, con un tono sarcástico mientras extendía mi mano derecha con la palma de la mano hacia arriba. - Jefe, piensa cuanto puede valer llevar algo como tu kanabo en el bolsillo, o mejor, cuanto puede valer llevar este barco a cuestas. - Tras eso me preguntó si tenía frío. - Bueno... El frío es relativo... Más bien sería ausencia del calor... Y si me noto algo lento.
Una bandada de pájaros empezaron a llegar al puerto, dejando caer las noticias del OKNews en cada uno de los barcos que estaban a nuestro alrededor, en ese momento y sin que nos diera tiempo a reaccionar, vimos a Viktor como recogía alzando la mano y pillándolo al vuelo. - Oleeee, ¡qué novedades tenemos Vik, cuéntanos! - Ansiaba con mis ojos poder leer el periódico y saber qué grandes avances había podido sacar el gobierno. La primera noticia, la verdad que necesitaba de mi análisis, una isla que se había declarado en independencia. La segunda parecía ser algo más importante para el gremio, alguien reconocido de la marina que habían ascendido y era conocido de ellos, y es más, parece que casi matan al lunarian que decía la noticia. - ¿Un lunarian, curioso, sabéis que mi padre era Lunarian? - Comenté un dato aleatorio sobre mi vida, al final llevamos tiempo abordo y no se nada de ellos, uno por tímido y el otro por vivir en una jaula constante de metal. Así mismo, Vik había deducido que iba acompañado de alguien más gordo. - ¿Un almirante quieres decir?
Tras escuchar la conversación entre ambos, fui al barril y recogí el periódico para poderlo leerlo más calmadamente y me lo guardé en la gabardina, Sohem no estaba por la labor de ir al cuartel de la marina. Principalmente por la necesidad de ellos, si querían algo que nos buscaran. La verdad que era un argumento de peso. Prefería ir a hacer sus historias al banco, algo normal después de haber pagado la fruta y el barco. - Estaremos escasos de dinero - Pensé, pero digamos que lo que hizo retornarme totalmente en dirección a ellos fue que quería que probáramos mis nuevas habilidades, no sé si allí o de camino allí. - Banco y mi habilidad suena a peligro, Jefe. - Comente en una voz algo dubitativa. Ahora bien, lo que me dejo algo ligeramente trastocado fue el rechazo de ir a la casa de subastas. Porque no quería que fuéramos allí, auguraba que algo se podía cocer y no iba a ser bueno. Tras ello me posicioné delante de ellos esperando órdenes. - Estoy listo. - Dije mientras recogía mi pequeña mochila con todo el equipamiento y recolocándome el pelo.
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