16-02-2025, 10:46 PM
(Última modificación: 16-02-2025, 10:50 PM por Tobias Murray.)
El carpintero estaba agitado por el chute de entusiasmo que le había brindado el momento junto a sus compañeros de tripulación. Hacia mucho tiempo que no sentía ese ansia por la batalla, por poner las cosas en su sitio y demostrar junto a sus hermanos, que no era una buena idea jugar con los Alas Negras. Por las buenas eran unos trozos de pan, pero por las malas eran capaces de prender fuego a una isla. El vaquero revisó de nuevo que tanto el Finn Lock como su revolver estuvieran cargados, lo estaban, el primero con una bala explosiva y el segundo con seis balas normales. Si la emoción lo embargaba por la premisa de ir a armar un buen sarao, el hecho de que el músico enchufara su guitarra eléctrica y comenzara a cantar una canción perfecta para el momento, hizo que aumentara tanto la intensidad de los latidos de su corazón, como la temperatura de su sangre. Sasha y Kenzo coreaban el estribillo junto al pelirrojo y Tobías echó más de menos su brazo derecho que nunca, pues no podía reforzar el tema con la percusión que merecía. Se limitó a marcar las negras con golpes firmes, mediante su única extremidad, sobre una caja de madera que había en cubierta. Tenía que terminar su brazo artificial cuanto antes y montar un set de percusión para poder acompañar a su hermano con sus temazos.
Garnet se detuvo ante Tobías entusiasmado por el sonido que era capaz de emitir Sabertones. - Más bien la has hecho sonar de puta locura. Serías capaz de hacer sonar bien hasta una cuerda atada a una escoba. - Realmente el pelirrojo se estaba volviendo cada vez más diestro con los instrumentos, si ya tenía talento, ahora estaba perfeccionando su arte. - Una canción digna de una estrella, me ha dejado temblando de la emoción, mira, los pelos de punta. - Tobías acercó su antebrazo al rostro de Garnet para mostrarle que no mentía. Tras la canción, más motivado que nunca, el carpintero revisó su munición, otra vez, y se encendió otro cigarro. Estaba nervioso y emocionado a partes iguales. Garnet desapareció tras la puerta que daba acceso a los camarotes, mientras, Sasha oteaba el horizonte, seguramente buscando referencias y creando un mapa mental para formar una ruta fiable hasta su destino. El carpintero no podía esperar más, tomo un tablón de un escaso metro de largo y unos treinta centímetros de ancho y subió de un salto a la barandilla de cubierta que quedaba del lado del muelle. Dejó el madero flotando frente a él, gracias al poder de su fruta del diablo y se subió a éste para descender suavemente hasta la pasarela de madera a la que estaba atado el Galeón, mientras calaba de su cigarro y se recolocaba bien el sombrero.
La idea de Tobías era ir a preguntar por la ubicación de la casa de subastas, cuando una sombra pasó por delante de él a toda velocidad, una sombra pelirroja. Garnet se adelantó a sus intenciones, sorprendiendo al vaquero. Lo que no le sorprendió fue el objetivo al que decidió preguntar, tampoco que volviera con la mejilla hinchada y colorada. Con la dirección clara, todos los miembros de los Alas Negras, se dirigían con ímpetu hacia el lugar que marcaría un antes y un después en su aventura. Jolyne le preguntó a Sasha a donde se dirigían, realmente vivía en un mundo paralelo, aunque tampoco había estado en cubierta durante la revelación del paradero de su capitán. Tobías no pudo evitar aclarar sus dudas. - Yojimbo ha sido capturado por la Marina y vamos a demostrarles a esas marionetas del poder quienes somos los Alas Negras. ¿Habéis cogido el periódico? Es para que Jolyne pueda leerlo. - Llevaban poco porcentaje del trayecto cuando Triana soltó un breve discurso dirigido a Kenzo, cargado de sabías palabras, la capitana en funciones era digna del puesto que ostentaba. Al joven le había afectado muy negativamente la noticia de la detención de Yojimbo y necesitaba el apoyo de sus compañeros más que nunca y que nadie, aunque parecía que iba entrando en razón tras las palabras de todos sus hermanos y hermanas. El joven barba naranja no dejo de estar alerta a lo largo de todo el camino, observando las caras de la gente con la que se iban cruzando, no fuera a ver a la pelirrosa del parche y manteniendo el haki de observación activo.
Garnet se detuvo ante Tobías entusiasmado por el sonido que era capaz de emitir Sabertones. - Más bien la has hecho sonar de puta locura. Serías capaz de hacer sonar bien hasta una cuerda atada a una escoba. - Realmente el pelirrojo se estaba volviendo cada vez más diestro con los instrumentos, si ya tenía talento, ahora estaba perfeccionando su arte. - Una canción digna de una estrella, me ha dejado temblando de la emoción, mira, los pelos de punta. - Tobías acercó su antebrazo al rostro de Garnet para mostrarle que no mentía. Tras la canción, más motivado que nunca, el carpintero revisó su munición, otra vez, y se encendió otro cigarro. Estaba nervioso y emocionado a partes iguales. Garnet desapareció tras la puerta que daba acceso a los camarotes, mientras, Sasha oteaba el horizonte, seguramente buscando referencias y creando un mapa mental para formar una ruta fiable hasta su destino. El carpintero no podía esperar más, tomo un tablón de un escaso metro de largo y unos treinta centímetros de ancho y subió de un salto a la barandilla de cubierta que quedaba del lado del muelle. Dejó el madero flotando frente a él, gracias al poder de su fruta del diablo y se subió a éste para descender suavemente hasta la pasarela de madera a la que estaba atado el Galeón, mientras calaba de su cigarro y se recolocaba bien el sombrero.
La idea de Tobías era ir a preguntar por la ubicación de la casa de subastas, cuando una sombra pasó por delante de él a toda velocidad, una sombra pelirroja. Garnet se adelantó a sus intenciones, sorprendiendo al vaquero. Lo que no le sorprendió fue el objetivo al que decidió preguntar, tampoco que volviera con la mejilla hinchada y colorada. Con la dirección clara, todos los miembros de los Alas Negras, se dirigían con ímpetu hacia el lugar que marcaría un antes y un después en su aventura. Jolyne le preguntó a Sasha a donde se dirigían, realmente vivía en un mundo paralelo, aunque tampoco había estado en cubierta durante la revelación del paradero de su capitán. Tobías no pudo evitar aclarar sus dudas. - Yojimbo ha sido capturado por la Marina y vamos a demostrarles a esas marionetas del poder quienes somos los Alas Negras. ¿Habéis cogido el periódico? Es para que Jolyne pueda leerlo. - Llevaban poco porcentaje del trayecto cuando Triana soltó un breve discurso dirigido a Kenzo, cargado de sabías palabras, la capitana en funciones era digna del puesto que ostentaba. Al joven le había afectado muy negativamente la noticia de la detención de Yojimbo y necesitaba el apoyo de sus compañeros más que nunca y que nadie, aunque parecía que iba entrando en razón tras las palabras de todos sus hermanos y hermanas. El joven barba naranja no dejo de estar alerta a lo largo de todo el camino, observando las caras de la gente con la que se iban cruzando, no fuera a ver a la pelirrosa del parche y manteniendo el haki de observación activo.
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