17-02-2025, 01:14 PM
Los Prs o Peruanos racistas ahora que no me escuchan, son dificil de encontrar me daba cuenta a medida que pasaba el jodido puto tiempo en que los buscaba, a veces el viejo venía otras no, me había dicho que era porque no solo me ayudaba a mi a encontrarlos, que había como unas 30 personas con demanda de PRs y era complicado ayudar a todos a la veces y que podía dividirse pero que no le salía de los cojones. Yo también podía dividirme y no me salía de los cojones.
Para más inri, cuando venía el triple mortal del hijo de puta, lo único que hacía era darme vagas explicaciones de como reunirlos, nada de explicarme, nada de darme alicientes, simplemente el arduo y asqueroso trabajo de reunirlos. Algunos de los Prs, cuando los veía era más entretenidos que otros. Unos tenían caras de triángulos, otro de cartón de leche, y algunos parecía limones de lo agrios que eran. Pero para mi no era un problema, solo tenía que reunirlos mientras dormía, porque el viejo me había dicho, que aunque no me diera cuenta, también los reunía cuando hacía cosas relevantes, como por ejemplo, reparar el barco o recibir la paliza de aquel cabrón del brazo biónico. Eso estaba bien, porque me requería menos esfuerzo... En cierta manera, porque para mi reunirlos mientras dormía era un esfuerzo, pero cuando pasaban esas cosas, de relevancia e importancia nata dadas por el simple devenir de los acontecimientos, tenía que estar al toque para que no me partieran el cuello o es su defecto me lo rebanaran.
La vida es dura, complicada y terrible. En realidad bien podría ser la vida si la definimos a así, pero soñar... Soñar es fácil. Se supone que los médicos, cosa que yo ignoro, dicen que los sueños son un fogonazo rápido antes de despertar. Y mis fogonazos últimamente me dejaban exhausto y me hacían amanecer entre sudores y mal descansado muchas veces, pero otras con la energía necesaria para entrenar durante día, incluso el viejo había insinuado que si soñaba días consecutivos entraba en una extraña racha que me permitía mejorar un poco más rápido. Aunque los PRs, estos últimos días se me habían escapado, porque dormía poco. Cuando llega el fin de semana, por alguna extraña razón que desconozco duermo menos, y por ende, consigo muchos menos PRs de lo esperados con mis sueños. Quizá fuera por una serie de eventos que no quiero comentar que mantenían mi mente atribulada y fija en ellos, aunque el futuro es incierto solo para el que no puede verlo. De todos modos debía seguir soñando y juntando PRs, pues por lo que había entendido el haki tenía diversas formas de manifestarse y al ser un poder común entre la gente fuerte yo tendría, mejor dicho, era mi deber, ser también un usuario de dicha maestría para mantenerme en el top de la fuerza sin parangón de este mundo, pues poco a poco me daba cuenta de que no era tan fuerte como me suponía, existían muchísimas personas mucho más poderosas que yo. Aún que eso más que molestarme, me alentaba, pues sabía que no había llegado a la cumbre de mi poder y mucho menos estaba cerca de tocarla.
La muerte se había convertido en el día a día y había elegido una sendero por el que me acompañaba y me hacía sentir su fétido aliento a cada paso, pero eso, como comentaba antes no era ningún problema. El viejo me había instado a hacer este tipo de ejercicios, utilizar mis sueños para profundizar en los hechos y no usarlos solo de alivio cómico, pues eso solo funcionaba una vez y le quitaba seriedad... Aunque poca seriedad tenía haberme vuelto tan fuerte que me era imposible entrenar con asiduidad, pero para eso estaban el viejo y los Prs, para guiarme en ese proceso y hacerlo un poco más rápido si era posible.
Los sueños eran un lugar fantástico dónde solo debía dejar a las palabras fluir para que me trajeran la tripulación feerica que buscaba en ellos. De todos modos y sin miedo ninguno, la posibilidad de conseguir los altisimos números de ellos que necesitaba para sentirme enérgico era enfermizo, pero aún así necesario. Sin duda alguna si seguía así, debería de llegar un pasa más allá y subir de nivel en pocos días. Aún que si que me notaba con más capacidad no sabía en que emplearla.
Había pensado en leer algún libro y así volverme un poco más inteligente, que no me vendría mal. Igual también me serviría para sacar más provecho a una técnica en algún momento en específico, era algo que me surcaba la mente pero que no había decidido todavía.
Por otro lado me notaba lo suficientemente fuerte, así que levantar pesas y hacer flexiones no debería de ser una prioridad.
Mi manejo con la espada y mis reflejos siempre estaban los más al límite que podía, pero dudaba así que poco podía mejorar si no seguía avanzando.
Y para finalizar estaban mis poderes de humo, sobre los cuales ya tenía un control excelso, pero no me vendría mal llevarlos al límite, pues gracias al Haki se habían convertido en otra poderosa arma de mi arsenal que no podía ni debía ignorar.
Hablando del haki, igual debería concentrarme más en él, pero había otras cosas que debería potenciar antes de eso, para poder olvidarme de ellas, como por ejemplo mi voluntad, la cual mejoraba poniéndome cangrejos en los pezones y aguantando el dolor para seguir siempre hacia delante. La voluntad era algo que no debería ignorar.
Seguí meditando en ese sueño.. Y por fin encontré un camino, primero sería más inteligente, después más cangrejos en los pezones y luego ya podría enfocarme en el haki y la fruta. Ese debería de ser el camino que debería de seguir y para eso, seguramente debería desprenderme de mis reflejos, pues sentía que de poco más servirían sin entraban en juego cosas como un haki que te permitía sentir presencias e intenciones.
Los reflejos habían venido bien hasta ahora, pero a partir de aquí se verían superados por otro tipo de poderes que entrarían en juego a la hora de seguir progresando creo.
Sentía el sol matinal acariciarme, algunos prs se habían acercado tras todos estos pensamientos, pero ni de broma los suficientes para seguir mejorando, la cosa era sencilla, solo debería seguir haciendo cosas relevantes en mi día a día y no depender tanto del sistema de sueños que me agotaba y dejaba exhausto por unas horas, pues cuando soñaba dejaba de atender otros aspectos importantes de la vida como el descanso.
Además debía leerme un libro para ser más inteligente, aunque creo que me faltaría un poco para ser todo lo inteligente que quería y debía ponerme cangrejos en los pezones para tener la voluntad de superar a los reyes. No entendía esta frase del todo, pero lo sentía así.
Por ahora debía marcharme de los sueños y la caza de los PRs, pero siempre era útil sumar unos pocos en los sueños, para complementarlos con mis acciones, y aunque, no pudiera aumentarme y entrenar tanto como quisiera o otros podrían, acortar la distancia que me separaba de ellos cada vez que entrenaban sin pausa (aunque la misma creciera, pero si no lo hiciera sería más alta), pero yo no podía por la colosal tarea de reunir a los Peruanos, aún así, no me quejaba de eso, seguramente tendrían otras maneras de reunir PRs, más laboriosas o dedicadas que soñar de vez en cuando, y no me preocupaba, pues el mundo es injusto por naturaleza como yo lo he sido muchas veces demasiadas diría, y a veces, lo único que puede hacer un hombre es seguir avanzando por su tortuoso camino sin parar a quejarse, pues el tiempo en el que se está quejando no hace que avances, de echo te ralentiza, pues gasta tus pocas energías o tiempo en algo infructuoso como lo es ser un tocapelotas. De todos modos, contra viento y marea, yo, Ashura, ascendería, más o menos, más rápido o tortuosamente, pero ascendería y nadie ni nada sería capaz de evitarlo hasta el día de muerte. Y si muriera... Según los budista podría reencarnarme en un gusano... Pero no vamos a engañarnos, todos sobemos, en sobremanera yo, que solo soy capaz de caminar un camino tortuoso y duro una vez, pues una vez puede ser un error o desconocimiento, pero otra... Otra vez sería fallo mío y respeto lo suficiente mi tiempo como solo para malgastarlo de una misma manera una vez.
Para más inri, cuando venía el triple mortal del hijo de puta, lo único que hacía era darme vagas explicaciones de como reunirlos, nada de explicarme, nada de darme alicientes, simplemente el arduo y asqueroso trabajo de reunirlos. Algunos de los Prs, cuando los veía era más entretenidos que otros. Unos tenían caras de triángulos, otro de cartón de leche, y algunos parecía limones de lo agrios que eran. Pero para mi no era un problema, solo tenía que reunirlos mientras dormía, porque el viejo me había dicho, que aunque no me diera cuenta, también los reunía cuando hacía cosas relevantes, como por ejemplo, reparar el barco o recibir la paliza de aquel cabrón del brazo biónico. Eso estaba bien, porque me requería menos esfuerzo... En cierta manera, porque para mi reunirlos mientras dormía era un esfuerzo, pero cuando pasaban esas cosas, de relevancia e importancia nata dadas por el simple devenir de los acontecimientos, tenía que estar al toque para que no me partieran el cuello o es su defecto me lo rebanaran.
La vida es dura, complicada y terrible. En realidad bien podría ser la vida si la definimos a así, pero soñar... Soñar es fácil. Se supone que los médicos, cosa que yo ignoro, dicen que los sueños son un fogonazo rápido antes de despertar. Y mis fogonazos últimamente me dejaban exhausto y me hacían amanecer entre sudores y mal descansado muchas veces, pero otras con la energía necesaria para entrenar durante día, incluso el viejo había insinuado que si soñaba días consecutivos entraba en una extraña racha que me permitía mejorar un poco más rápido. Aunque los PRs, estos últimos días se me habían escapado, porque dormía poco. Cuando llega el fin de semana, por alguna extraña razón que desconozco duermo menos, y por ende, consigo muchos menos PRs de lo esperados con mis sueños. Quizá fuera por una serie de eventos que no quiero comentar que mantenían mi mente atribulada y fija en ellos, aunque el futuro es incierto solo para el que no puede verlo. De todos modos debía seguir soñando y juntando PRs, pues por lo que había entendido el haki tenía diversas formas de manifestarse y al ser un poder común entre la gente fuerte yo tendría, mejor dicho, era mi deber, ser también un usuario de dicha maestría para mantenerme en el top de la fuerza sin parangón de este mundo, pues poco a poco me daba cuenta de que no era tan fuerte como me suponía, existían muchísimas personas mucho más poderosas que yo. Aún que eso más que molestarme, me alentaba, pues sabía que no había llegado a la cumbre de mi poder y mucho menos estaba cerca de tocarla.
La muerte se había convertido en el día a día y había elegido una sendero por el que me acompañaba y me hacía sentir su fétido aliento a cada paso, pero eso, como comentaba antes no era ningún problema. El viejo me había instado a hacer este tipo de ejercicios, utilizar mis sueños para profundizar en los hechos y no usarlos solo de alivio cómico, pues eso solo funcionaba una vez y le quitaba seriedad... Aunque poca seriedad tenía haberme vuelto tan fuerte que me era imposible entrenar con asiduidad, pero para eso estaban el viejo y los Prs, para guiarme en ese proceso y hacerlo un poco más rápido si era posible.
Los sueños eran un lugar fantástico dónde solo debía dejar a las palabras fluir para que me trajeran la tripulación feerica que buscaba en ellos. De todos modos y sin miedo ninguno, la posibilidad de conseguir los altisimos números de ellos que necesitaba para sentirme enérgico era enfermizo, pero aún así necesario. Sin duda alguna si seguía así, debería de llegar un pasa más allá y subir de nivel en pocos días. Aún que si que me notaba con más capacidad no sabía en que emplearla.
Había pensado en leer algún libro y así volverme un poco más inteligente, que no me vendría mal. Igual también me serviría para sacar más provecho a una técnica en algún momento en específico, era algo que me surcaba la mente pero que no había decidido todavía.
Por otro lado me notaba lo suficientemente fuerte, así que levantar pesas y hacer flexiones no debería de ser una prioridad.
Mi manejo con la espada y mis reflejos siempre estaban los más al límite que podía, pero dudaba así que poco podía mejorar si no seguía avanzando.
Y para finalizar estaban mis poderes de humo, sobre los cuales ya tenía un control excelso, pero no me vendría mal llevarlos al límite, pues gracias al Haki se habían convertido en otra poderosa arma de mi arsenal que no podía ni debía ignorar.
Hablando del haki, igual debería concentrarme más en él, pero había otras cosas que debería potenciar antes de eso, para poder olvidarme de ellas, como por ejemplo mi voluntad, la cual mejoraba poniéndome cangrejos en los pezones y aguantando el dolor para seguir siempre hacia delante. La voluntad era algo que no debería ignorar.
Seguí meditando en ese sueño.. Y por fin encontré un camino, primero sería más inteligente, después más cangrejos en los pezones y luego ya podría enfocarme en el haki y la fruta. Ese debería de ser el camino que debería de seguir y para eso, seguramente debería desprenderme de mis reflejos, pues sentía que de poco más servirían sin entraban en juego cosas como un haki que te permitía sentir presencias e intenciones.
Los reflejos habían venido bien hasta ahora, pero a partir de aquí se verían superados por otro tipo de poderes que entrarían en juego a la hora de seguir progresando creo.
Sentía el sol matinal acariciarme, algunos prs se habían acercado tras todos estos pensamientos, pero ni de broma los suficientes para seguir mejorando, la cosa era sencilla, solo debería seguir haciendo cosas relevantes en mi día a día y no depender tanto del sistema de sueños que me agotaba y dejaba exhausto por unas horas, pues cuando soñaba dejaba de atender otros aspectos importantes de la vida como el descanso.
Además debía leerme un libro para ser más inteligente, aunque creo que me faltaría un poco para ser todo lo inteligente que quería y debía ponerme cangrejos en los pezones para tener la voluntad de superar a los reyes. No entendía esta frase del todo, pero lo sentía así.
Por ahora debía marcharme de los sueños y la caza de los PRs, pero siempre era útil sumar unos pocos en los sueños, para complementarlos con mis acciones, y aunque, no pudiera aumentarme y entrenar tanto como quisiera o otros podrían, acortar la distancia que me separaba de ellos cada vez que entrenaban sin pausa (aunque la misma creciera, pero si no lo hiciera sería más alta), pero yo no podía por la colosal tarea de reunir a los Peruanos, aún así, no me quejaba de eso, seguramente tendrían otras maneras de reunir PRs, más laboriosas o dedicadas que soñar de vez en cuando, y no me preocupaba, pues el mundo es injusto por naturaleza como yo lo he sido muchas veces demasiadas diría, y a veces, lo único que puede hacer un hombre es seguir avanzando por su tortuoso camino sin parar a quejarse, pues el tiempo en el que se está quejando no hace que avances, de echo te ralentiza, pues gasta tus pocas energías o tiempo en algo infructuoso como lo es ser un tocapelotas. De todos modos, contra viento y marea, yo, Ashura, ascendería, más o menos, más rápido o tortuosamente, pero ascendería y nadie ni nada sería capaz de evitarlo hasta el día de muerte. Y si muriera... Según los budista podría reencarnarme en un gusano... Pero no vamos a engañarnos, todos sobemos, en sobremanera yo, que solo soy capaz de caminar un camino tortuoso y duro una vez, pues una vez puede ser un error o desconocimiento, pero otra... Otra vez sería fallo mío y respeto lo suficiente mi tiempo como solo para malgastarlo de una misma manera una vez.
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)
