20-02-2025, 01:51 PM
UN MES DESPUÉS
Un largo mes había pasado, un mes donde había perdido también a mi padre en lo que en principio había sido un suicidio. Eso pensé hasta que Jerry se presentó en mi casa para contarme la verdad, mi padre al que tanto había recriminado la falta de sentimientos por mi hermana fallecida había estado investigando por su cuenta para dar con el culpable y se había dado de bruces con la cruda realidad, mi hermana no había sido asesinada por ningún ajuste de cuentas, había sido asesinada por saber demasiado al igual que mi propio padre. En lo más oscuro de mi isla natal se llevaba a cabo transacciones ilegales con armas y de alguna manera Powder se vio involucrada en ello y no dudaron en arrebatarme a todos los míos salvo a mi amigo Apolo.
Las últimas dos semanas me centré en intentar sacar información sobre el tema con un perfil demasiado bajo para todo el odio que había encontrado su hogar en mi interior, pero hace relativamente poco pude lograr mi objetivo y cuando estaba en la fábrica trabajando pude sonsacar información a un compañero el cual desapareció tras dar dicha información, confirmando mis sospechas de que era precisamente en esa fábrica en la que se cocía todo lo turbio que andábamos buscando mi amigo rubio y yo. Gracias a las enseñanzas que Ridel me dio en su día no fue complicado acabar de infiltrarme y escuchar a escondidas que habría una reunión dentro de dos días en la misma fábrica, en el despacho del jefe.
Con toda esa información me comuniqué con Apolo y una vez en mi casa tras servirle uno de los zumos que tanto le gustaban al rubio y un café para un servidor podía ponerle al día, me senté frente a él y encendí un cigarro, lanzando el paquete delante de él por si gustaba de encenderse uno y comencé a hablar.
"Tengo que ponerte al día de todo hermano, ya tengo una idea de quien fue el que nos arrebató todo."
Le di una profunda calada al cigarro y expulsé el humo por mis branquias mientras seguía hablando.
"Pow, de alguna manera se enteró de que en esta isla trafican con armas, por eso fueron a por ella y también me entere de que mi padre no se suicidó, sino que también lo quitaron del medio por intentar investigar sobre el tema a nuestras espaldas."
Di un golpe en la mesa con el puño derecho lleno de rabia, la cual podía verse reflejada en mi rostro el cual ya no era el del amable joven, mis facciones se habían endurecido durante este mes y mis ojos estaban casi desprovistos del jovial brillo que habían tenido antaño.
"Esta noche habrá una reunión en la fábrica donde estoy trabajando, en la oficina del jefe y adivina qué."
Lo miré directamente a los ojos con un deje de locura en ellos, extasiado por la simple idea de poder hacer pagar a quien me arrebato a los que más amaba.
"Es sobre ese puto tráfico de armas."
Me levanté y fui hacia la mesita que había junto al único sofá que había en el comedor, una butaca de cuero que mi padre había usado desde que tenía uso de razón, visiblemente mucho más cara que cualquier cosa que hubiera en mi destartalada casa, abrí el cajón y de ella saque un paquete con un lazo de regalo y una pequeña carta bajo el mismo, me encamine hacia la mesa y deje el paquete en ella, abriéndolo y tirando la parte superior casi al frente de Apolo, en la carta se podía leer con la estilizada letra de Powder el siguiente mensaje. "¡Espero que tengas un feliz cumpleaños Oxxy, de tu amiguísima Powpow!"
Saque de ella una máscara de un tamaño bastante mayor al mío, pues era del tamaño de Oxxy y comencé a colocármela, aunque era tan grande que llegaba a cubrir mis hombros incluso.
"Esta noche me infiltraré y arrasaré con todos los que encuentre, estás conmigo?"
Dije encarando al rubio con la que se volvería mi característica mascara hasta bastantes años después, con los ojos llenos de una mezcla de ira y locura.
Un largo mes había pasado, un mes donde había perdido también a mi padre en lo que en principio había sido un suicidio. Eso pensé hasta que Jerry se presentó en mi casa para contarme la verdad, mi padre al que tanto había recriminado la falta de sentimientos por mi hermana fallecida había estado investigando por su cuenta para dar con el culpable y se había dado de bruces con la cruda realidad, mi hermana no había sido asesinada por ningún ajuste de cuentas, había sido asesinada por saber demasiado al igual que mi propio padre. En lo más oscuro de mi isla natal se llevaba a cabo transacciones ilegales con armas y de alguna manera Powder se vio involucrada en ello y no dudaron en arrebatarme a todos los míos salvo a mi amigo Apolo.
Las últimas dos semanas me centré en intentar sacar información sobre el tema con un perfil demasiado bajo para todo el odio que había encontrado su hogar en mi interior, pero hace relativamente poco pude lograr mi objetivo y cuando estaba en la fábrica trabajando pude sonsacar información a un compañero el cual desapareció tras dar dicha información, confirmando mis sospechas de que era precisamente en esa fábrica en la que se cocía todo lo turbio que andábamos buscando mi amigo rubio y yo. Gracias a las enseñanzas que Ridel me dio en su día no fue complicado acabar de infiltrarme y escuchar a escondidas que habría una reunión dentro de dos días en la misma fábrica, en el despacho del jefe.
Con toda esa información me comuniqué con Apolo y una vez en mi casa tras servirle uno de los zumos que tanto le gustaban al rubio y un café para un servidor podía ponerle al día, me senté frente a él y encendí un cigarro, lanzando el paquete delante de él por si gustaba de encenderse uno y comencé a hablar.
"Tengo que ponerte al día de todo hermano, ya tengo una idea de quien fue el que nos arrebató todo."
Le di una profunda calada al cigarro y expulsé el humo por mis branquias mientras seguía hablando.
"Pow, de alguna manera se enteró de que en esta isla trafican con armas, por eso fueron a por ella y también me entere de que mi padre no se suicidó, sino que también lo quitaron del medio por intentar investigar sobre el tema a nuestras espaldas."
Di un golpe en la mesa con el puño derecho lleno de rabia, la cual podía verse reflejada en mi rostro el cual ya no era el del amable joven, mis facciones se habían endurecido durante este mes y mis ojos estaban casi desprovistos del jovial brillo que habían tenido antaño.
"Esta noche habrá una reunión en la fábrica donde estoy trabajando, en la oficina del jefe y adivina qué."
Lo miré directamente a los ojos con un deje de locura en ellos, extasiado por la simple idea de poder hacer pagar a quien me arrebato a los que más amaba.
"Es sobre ese puto tráfico de armas."
Me levanté y fui hacia la mesita que había junto al único sofá que había en el comedor, una butaca de cuero que mi padre había usado desde que tenía uso de razón, visiblemente mucho más cara que cualquier cosa que hubiera en mi destartalada casa, abrí el cajón y de ella saque un paquete con un lazo de regalo y una pequeña carta bajo el mismo, me encamine hacia la mesa y deje el paquete en ella, abriéndolo y tirando la parte superior casi al frente de Apolo, en la carta se podía leer con la estilizada letra de Powder el siguiente mensaje. "¡Espero que tengas un feliz cumpleaños Oxxy, de tu amiguísima Powpow!"
Saque de ella una máscara de un tamaño bastante mayor al mío, pues era del tamaño de Oxxy y comencé a colocármela, aunque era tan grande que llegaba a cubrir mis hombros incluso.
"Esta noche me infiltraré y arrasaré con todos los que encuentre, estás conmigo?"
Dije encarando al rubio con la que se volvería mi característica mascara hasta bastantes años después, con los ojos llenos de una mezcla de ira y locura.
