22-02-2025, 09:46 AM
[personajeinvalido=1574]
OST
La polvareda levantada por aquella "explosión" se iba disipando poco a poco. Kisuke seguía con Onikiba desenvainada, con la raíz que le había cortado el paso a su espalda, mirando de un lado a otro. Parecía que algo había ocurrido cerrando un área en torno a un edificio grande de planta octogonal, con ventanales en cada uno de los lados de aquella curiosa geometría. Aquel era el edificio que les habían indicado en el que se celebraría la "subasta". Todo había ocurrido demasiado cerca de su objetivo, apenas a 50 metros, y no podía si no estar preocupado por sus compañeros, sobre todo por el gran marrano, Panda al fin y al cabo sabía cuidarse. Los gritos y la gente que se dirigía a aquel lugar corrían como pollos sin cabeza, el pánico había hecho acto de presencia. El antiguo pescador vio que había cuerpos inertes por todo el lugar, sobre todo cerca de los bordes de aquel área delimitada por escombros de edificios y raíces de los manglares que habían sido arrancadas por algo.
"Esto no pinta nada bien."
Aquel día no podía haber empezado peor. Habían salido todos juntos a recabar información, más aún teniendo en cuenta las noticias que trajo el periódico, y no fueron capaces de contactar con el Ejército Revolucionario, por lo que decidieron investigar la "subasta" y por eso se habían encaminado a aquel lugar, donde algo había hecho que quedasen separados. Si algo los había atacado estaban en serios problemas, puesto que si les habían pillado por sorpresa así, el mink iba a tener una dura pelea, puesto que Comilón no podría hacer nada ante esa amenaza desconocida.
"Míster Panceta solo va a ser un estorbo y una preocupación... No tiene las habilidades de combate, aún, para enfrentar a algo que nos pueda sorprender de esa manera... Espero que Panda pueda lidiar con lo que sea que nos ha atacado, al menos hasta que pueda llegar a ayudarles."
Seguía mirando en su entorno buscando a sus compañeros, sin saber que ellos estaban al otro lado de la enorme raíz del manglar. Sacó un cigarro y se lo prendió observando el edificio, como la puerta doble que daba acceso al mismo estaba custodiada por dos guardias en armadura, no más altos que él, armados con lanzas y que parecían impasibles ante lo que acababa de ocurrir, que no era poco. Portaban también unos escudos con un críptico símbolo que el antiguo pescador no pudo reconocer. Siguió recorriendo con su aguda vista la zona hasta que posó sus ojos en una enorme figura, bien conocida por el antiguo pescador, que se alzaba a veinte metros más o menos de él.
"Joder... Tenía que estar aquí este demente..."
Ashura estaba enfrente de él, hacia el otro lado del área en el que habían quedado atrapados, al parecer en la misma situación que él. Tendría que ver como lidiar con aquel tipo que solo buscaba muerte y destrucción. Siguió observando y más cerca de él, entre la posición de Ashura y la suya propia, vio una alta figura femenina, que reconoció por los carteles de recompensa y las últimas noticias en el periódico, Triana Tempesta, la actual capitana de los Alas Negras, según lo que había contado el periódico esa misma mañana.
"Los Alas Negras eran amigos de Panda..."
Tras comprobar que sus compañeros no estaban en aquel área delimitada por raíces arrancadas del manglar y pilas enormes de escombros de edificios derrumbados, decidió que lo mejor sería tratar de averiguar que había ocurrido por lo que hablar con Triana sería la mejor opción. Envainó a Onikiba y se acercó hacia la posición de Triana, acortando a la mitad la distancia que los separaba, sin acercarse más, para no parecer hostil, y levantando una mano a modo de saludo hacia la capitana pirata, pero sin quitar los ojos de encima a Ashura, que era un peligro aunque estuviese unos metros más allá. Como los Alas Negras eran amigos de Panda, trató de ser lo más educado posible.
-Disculpa... ¿Eres Triana Tempesta? Panda me ha hablado de ti y de lo que pasó en la isla del cielo. Soy Kisuke Kageyama, capitán del Ejército Revolucionario... ¿por casualidad sabes que es lo que ha pasado?
No conocía a aquella mujer, ni sabía el carácter que pudiera tener, pero si sabía que su compañero había estado un tiempo con aquellos piratas, incluida esa mujer, por lo que quizá era lo mejor para entender primero lo que había pasado en ese lugar y no moverse solo, si podía trabajar junto a aquella mujer hasta encontrar a sus compañeros mejor que mejor, aunque preferiría no estar cerca del demente de Ashura, que en cualquier momento podría atacar a cualquiera de los dos para robarles sus katanas o algo así.
"Esto no pinta nada bien."
Aquel día no podía haber empezado peor. Habían salido todos juntos a recabar información, más aún teniendo en cuenta las noticias que trajo el periódico, y no fueron capaces de contactar con el Ejército Revolucionario, por lo que decidieron investigar la "subasta" y por eso se habían encaminado a aquel lugar, donde algo había hecho que quedasen separados. Si algo los había atacado estaban en serios problemas, puesto que si les habían pillado por sorpresa así, el mink iba a tener una dura pelea, puesto que Comilón no podría hacer nada ante esa amenaza desconocida.
"Míster Panceta solo va a ser un estorbo y una preocupación... No tiene las habilidades de combate, aún, para enfrentar a algo que nos pueda sorprender de esa manera... Espero que Panda pueda lidiar con lo que sea que nos ha atacado, al menos hasta que pueda llegar a ayudarles."
Seguía mirando en su entorno buscando a sus compañeros, sin saber que ellos estaban al otro lado de la enorme raíz del manglar. Sacó un cigarro y se lo prendió observando el edificio, como la puerta doble que daba acceso al mismo estaba custodiada por dos guardias en armadura, no más altos que él, armados con lanzas y que parecían impasibles ante lo que acababa de ocurrir, que no era poco. Portaban también unos escudos con un críptico símbolo que el antiguo pescador no pudo reconocer. Siguió recorriendo con su aguda vista la zona hasta que posó sus ojos en una enorme figura, bien conocida por el antiguo pescador, que se alzaba a veinte metros más o menos de él.
"Joder... Tenía que estar aquí este demente..."
Ashura estaba enfrente de él, hacia el otro lado del área en el que habían quedado atrapados, al parecer en la misma situación que él. Tendría que ver como lidiar con aquel tipo que solo buscaba muerte y destrucción. Siguió observando y más cerca de él, entre la posición de Ashura y la suya propia, vio una alta figura femenina, que reconoció por los carteles de recompensa y las últimas noticias en el periódico, Triana Tempesta, la actual capitana de los Alas Negras, según lo que había contado el periódico esa misma mañana.
"Los Alas Negras eran amigos de Panda..."
Tras comprobar que sus compañeros no estaban en aquel área delimitada por raíces arrancadas del manglar y pilas enormes de escombros de edificios derrumbados, decidió que lo mejor sería tratar de averiguar que había ocurrido por lo que hablar con Triana sería la mejor opción. Envainó a Onikiba y se acercó hacia la posición de Triana, acortando a la mitad la distancia que los separaba, sin acercarse más, para no parecer hostil, y levantando una mano a modo de saludo hacia la capitana pirata, pero sin quitar los ojos de encima a Ashura, que era un peligro aunque estuviese unos metros más allá. Como los Alas Negras eran amigos de Panda, trató de ser lo más educado posible.
-Disculpa... ¿Eres Triana Tempesta? Panda me ha hablado de ti y de lo que pasó en la isla del cielo. Soy Kisuke Kageyama, capitán del Ejército Revolucionario... ¿por casualidad sabes que es lo que ha pasado?
No conocía a aquella mujer, ni sabía el carácter que pudiera tener, pero si sabía que su compañero había estado un tiempo con aquellos piratas, incluida esa mujer, por lo que quizá era lo mejor para entender primero lo que había pasado en ese lugar y no moverse solo, si podía trabajar junto a aquella mujer hasta encontrar a sus compañeros mejor que mejor, aunque preferiría no estar cerca del demente de Ashura, que en cualquier momento podría atacar a cualquiera de los dos para robarles sus katanas o algo así.
resumen de turno
karma
akuma no mi
inventario
