23-02-2025, 10:35 PM
Mi puño cortó el aire con toda la fuerza que pude reunir, un golpe cargado de determinación y rabia contenida. Sentí el calor de la fricción arder en mis nudillos mientras el impacto se acercaba a Garnet, mi objetivo. Por un instante, la victoria pareció tangible, un golpe certero que lo derribaría, que pondría fin al combate, pero parece ser que mi nakama tenía otros planes. En el último momento, como si el tiempo se estirara solo para él, Garnet inclinó el torso con una agilidad casi sobrehumana, su puño emergió de la nada, chocando contra el mío con una precisión quirúrgica. El choque fue un estruendo seco, un trueno encapsulado en un segundo. Un torrente de aire se dispersó a nuestro alrededor, removiendo el polvo del suelo y despeinando mis cabellos completamente.
Fruncí el ceño, sintiendo la frustración morderme por dentro. Había lanzado ese golpe con todo lo que tenía, con la intención de hacerlo tambalear, pero ahí estaba él, sin un rasguño, con esa maldita expresión de diversión pintada en el rostro. Como si todo esto fuera un juego para él. Como si mi furia no significara nada. Apreté los dientes. No podía permitirme dudar. No podía dejar que su actitud me hiciera perder la concentración. Inspiré profundamente, dejando que la adrenalina corriera libre por mis venas. Si Garnet quería jugar, jugaríamos. Pero esta vez, sería yo quien dictara las reglas.
El eco del choque anterior estaba vibrando en mis huesos como un recordatorio de que estaba lejos de tener el control. No podía detenerme. No podía permitirme vacilar. La frustración se agitaba en mi interior como un incendio contenido, alimentado por la mirada burlona de Garnet. Con un respiro afilado, flexioné las piernas y me impulsé hacia adelante, decidido a no darle tregua. Mi siguiente golpe ya se estaba formando en mi mente, cada músculo en mi cuerpo listo para desatar otro ataque… Pero él pensó lo mismo, y como siempre, fue más rápido que yo.
Apenas tuve tiempo de reaccionar antes de sentir algo envolverme con una fuerza inesperada. Algo flexible, cálido y traicioneramente fuerte se enrolló alrededor de mi pecho, atrapando mis brazos antes de que pudiera lanzarlo al ataque. Miré hacia abajo y lo que vi me sorprendió increiblemente, y no era otra cosa que su maldita cola. Aquella extremidad, grotescamente grande para un simple gato, ahora me mantenía inmóvil, apretando mi torso con una presión que me robó el aliento. “¿En serio… su cola?” Pensaba con incredulidad mientras me retorcía para intentar liberarme, pero el agarre era firme. No podía mover los brazos, no podía usar mis puños, no podía hacer nada. Entonces, un tirón seco me elevó del suelo. Solo fueron unos centímetros, pero lo suficiente para hacerme sentir vulnerable. La falta de estabilidad me encendió todas las alarmas. Garnet no solo estaba jugando conmigo; me estaba demostrando que, en este instante, tenía el control absoluto. Pero si él creía que esto iba a terminar aquí, estaba muy equivocado.
Luché contra el agarre con todas mis fuerzas, intentando forzar mis brazos a moverse, pero la presión de su cola era asfixiante. Era como estar atrapado en el abrazo de una bestia inmensa, una serpiente que se enroscaba más y más con cada intento de escape. Sentí el ardor en mis músculos, la frustración recorriéndome la espalda como un latigazo. No podía moverme. No podía lanzar un golpe. Y entonces, Garnet habló. Su voz tenía ese tono burlón que me hervía la sangre, una calma insoportable, como si esto fuera solo un juego para él, como si ya hubiera ganado. Pero no. Si él pensaba que su fuerza era suficiente para someterme, estaba a punto de aprender que yo nunca me rendía, que cuando alguien me empujaba contra las cuerdas, yo empujaba de vuelta con el doble de intensidad.
Apenas pensé en una respuesta. No necesitaba hacerlo. Mi cuerpo actuó antes de que mi mente terminara de procesarlo. Si mis brazos estaban inmovilizados, entonces usaría lo único que tenía libre. Con una explosión de furia, lancé mi pierna derecha con toda la fuerza que pude y la dirigí directo a su entrepierna. Antes de sentir el impacto vibrar en mi espinilla, en un golpe seco y preciso, lancé mi otra pierna, asegurándome de hacer el máximo daño posible.
Quería que se doblara, que sintiera lo que significaba subestimarme. Quería verlo arrodillado ante mí. Porque yo no era un cualquiera. Yo me convertiré en el pirata más grande de todos los tiempos, y nadie, ni siquiera Garnet, iba a detenerme.
Fruncí el ceño, sintiendo la frustración morderme por dentro. Había lanzado ese golpe con todo lo que tenía, con la intención de hacerlo tambalear, pero ahí estaba él, sin un rasguño, con esa maldita expresión de diversión pintada en el rostro. Como si todo esto fuera un juego para él. Como si mi furia no significara nada. Apreté los dientes. No podía permitirme dudar. No podía dejar que su actitud me hiciera perder la concentración. Inspiré profundamente, dejando que la adrenalina corriera libre por mis venas. Si Garnet quería jugar, jugaríamos. Pero esta vez, sería yo quien dictara las reglas.
El eco del choque anterior estaba vibrando en mis huesos como un recordatorio de que estaba lejos de tener el control. No podía detenerme. No podía permitirme vacilar. La frustración se agitaba en mi interior como un incendio contenido, alimentado por la mirada burlona de Garnet. Con un respiro afilado, flexioné las piernas y me impulsé hacia adelante, decidido a no darle tregua. Mi siguiente golpe ya se estaba formando en mi mente, cada músculo en mi cuerpo listo para desatar otro ataque… Pero él pensó lo mismo, y como siempre, fue más rápido que yo.
Apenas tuve tiempo de reaccionar antes de sentir algo envolverme con una fuerza inesperada. Algo flexible, cálido y traicioneramente fuerte se enrolló alrededor de mi pecho, atrapando mis brazos antes de que pudiera lanzarlo al ataque. Miré hacia abajo y lo que vi me sorprendió increiblemente, y no era otra cosa que su maldita cola. Aquella extremidad, grotescamente grande para un simple gato, ahora me mantenía inmóvil, apretando mi torso con una presión que me robó el aliento. “¿En serio… su cola?” Pensaba con incredulidad mientras me retorcía para intentar liberarme, pero el agarre era firme. No podía mover los brazos, no podía usar mis puños, no podía hacer nada. Entonces, un tirón seco me elevó del suelo. Solo fueron unos centímetros, pero lo suficiente para hacerme sentir vulnerable. La falta de estabilidad me encendió todas las alarmas. Garnet no solo estaba jugando conmigo; me estaba demostrando que, en este instante, tenía el control absoluto. Pero si él creía que esto iba a terminar aquí, estaba muy equivocado.
Luché contra el agarre con todas mis fuerzas, intentando forzar mis brazos a moverse, pero la presión de su cola era asfixiante. Era como estar atrapado en el abrazo de una bestia inmensa, una serpiente que se enroscaba más y más con cada intento de escape. Sentí el ardor en mis músculos, la frustración recorriéndome la espalda como un latigazo. No podía moverme. No podía lanzar un golpe. Y entonces, Garnet habló. Su voz tenía ese tono burlón que me hervía la sangre, una calma insoportable, como si esto fuera solo un juego para él, como si ya hubiera ganado. Pero no. Si él pensaba que su fuerza era suficiente para someterme, estaba a punto de aprender que yo nunca me rendía, que cuando alguien me empujaba contra las cuerdas, yo empujaba de vuelta con el doble de intensidad.
Apenas pensé en una respuesta. No necesitaba hacerlo. Mi cuerpo actuó antes de que mi mente terminara de procesarlo. Si mis brazos estaban inmovilizados, entonces usaría lo único que tenía libre. Con una explosión de furia, lancé mi pierna derecha con toda la fuerza que pude y la dirigí directo a su entrepierna. Antes de sentir el impacto vibrar en mi espinilla, en un golpe seco y preciso, lancé mi otra pierna, asegurándome de hacer el máximo daño posible.
Quería que se doblara, que sintiera lo que significaba subestimarme. Quería verlo arrodillado ante mí. Porque yo no era un cualquiera. Yo me convertiré en el pirata más grande de todos los tiempos, y nadie, ni siquiera Garnet, iba a detenerme.
INFO
![[Imagen: oSgdXs8.png]](https://imgur.com/oSgdXs8.png)
Alas Negras
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