25-02-2025, 12:47 AM
No podía más. De nuevo, PX-04 había arrasado con la vida de civiles inocentes. Delante de mis ojos, una vez más. Nuestros movimientos combinados, al menos fueron certeros.
— Para... — Dije, mientras mis ojos comenzaban a humedecerse — Detente... — Estaba bloqueado, una vez más.
De repente, a la vez, pude escuchar una voz a mi espalda y una presencia que se acercaba gracias a mi Haki de observación, era James, con intenciones hostiles, y no era para ir a por el patriota, iba a por mi, quería frenarme, al igual que hace un rato. Su grito le delató, así que, giré mi cuerpo 180 grados, apretando mi puño derecho y echando hacia atrás el brazo. Estaba viniendo a por mi para golpearme con su puño, pero no le iba a dejar. Lancé mi palma derecha abierta contra su puño para interar pararlo, generando así un choque de fuerza entre ambos, y aunque pude adelantarme, el mío fue más flojo, pero no por ello, menos efectivo — ¡JAMES! — Grité, a la vez que agarrando su puño con mi mano fuertemente, y dejando que avanzara ligeramente, a la vez que dirigía mi mano izquierda, a su hombro derecho, por la parte posterior, aprovechando la inercia, para dirigir su hombro hacia el suelo, e inmovilizarlo. Terminé con mi mano izquierda sobre su hombro, poniendo todo mi peso sobre el, y tirando de la mano que tenía agarrada, hacia arriba, generando así tensión en sus articulaciones y manteniendo un control casi total del felino.
— ¿QUE A QUIEN SIRVO? ¡SIRVO A LA GENTE QUE NO PUEDE DEFENDERSE POR SI SOLA! — Grité totalmente enfadado, cuando, me pude percatar, de que James tenia un poco de veneno por encima ¿Ryze? ¿Había sido el? No estaba entendiendo nada, absolutamente nada. Detrás de mi, Fuguwu golpeaba con su karate de nuevo al Patriota, pude escucharlo, también a Karl totalmente cabreada por la situación, no sabía si habían conseguido parar al robot, todo apuntaba a que si, aunque escuché una ultima frase, que provenía de el — Aquí Gukuro. Me dirijo a la casa de subastas, Vicealmirante. Detenga el prototipo inmediatamente y cumpla las órdenes de su misiva — Pude escucharlo perfectamente. Tras ello, dejé de sentir al Patriota con mi Haki de observación. Mi compañera se echó a llorar, preguntándome que que íbamos a hacer ahora. No podía más.
Mirando la espalda de James, mis ojos comenzaron a llenarse de lagrimas — ¿Por qué? — Pregunté — ¿Por qué siempre nos pasan estas cosas? — Jadeaba, mientras con mi nariz cogía el aire que podía, intentaba que no fuera a más, pero era imposible. Pero en estos momentos, es cuando más fuerza necesitaba sacar, no por mi, si no por los demás. Karl estaba totalmente destrozada, Ryze no iba a tardar muy probablemente en derrumbarse, y no quería que eso pasase, ni con ellas, ni con ninguno de los demás. Quería rendirme, no podía más. Pero lo juré, tenía que hacerlo, tenía que sacar fuerzas de donde no las había, como siempre he hecho durante toda mi vida.
— No te culpes, Karl. No ha sido nuestra culpa... — Dije, mientras agachaba la cabeza de nuevo — Recuerda, no podemos salvarlos a todos... — Apreté, tanto los dientes como ambos de mis puños, los cuales seguían agarrando a James con fuerza — Pero si podemos intentarlo. En eso es donde no podemos fallar... — Apreté los dientes totalmente lleno de impotencia, rabia, frustración.
¿Realmente podría haberlo hecho mejor? ¿En que fallé esta vez? Las dudas volvían a pasarse por mi cabeza. Una vez más, no pude hacerlo. Volví a fallar. Volví a defraudar. Tanto a los demás, como a mi mismo. Resoplé con mucha fuerza, liberando así todo lo que tenía dentro, y me llené de valor. Una vez más. No podía dejar que los demás se rindieran — ¿Vale, Karl? Prométeme que seguiremos intentando salvarlos a todos. Solo eso. Como siempre hemos hecho — Levanté la cabeza, mirando al frente — Y a los demás, os pido lo mismo. No dejéis de luchar y defender aquello que queréis y os motiva, ¿si? — Finalicé, esperando alguna respuesta por su parte, y así, intentar que no se vinieran abajo.
Tras intentar alentar y calmar un poco a los demás, esta vez me dirigí a James — ¿Acaso no viste que el robot no obedecía nada de lo que le decía? No había otra opción que pararlo entre todos. En el momento que arrasa con vidas de inocentes, se convierte automáticamente en nuestro enemigo ¿Acaso te dan igual esas vidas? — Le pregunté.
— Para... — Dije, mientras mis ojos comenzaban a humedecerse — Detente... — Estaba bloqueado, una vez más.
De repente, a la vez, pude escuchar una voz a mi espalda y una presencia que se acercaba gracias a mi Haki de observación, era James, con intenciones hostiles, y no era para ir a por el patriota, iba a por mi, quería frenarme, al igual que hace un rato. Su grito le delató, así que, giré mi cuerpo 180 grados, apretando mi puño derecho y echando hacia atrás el brazo. Estaba viniendo a por mi para golpearme con su puño, pero no le iba a dejar. Lancé mi palma derecha abierta contra su puño para interar pararlo, generando así un choque de fuerza entre ambos, y aunque pude adelantarme, el mío fue más flojo, pero no por ello, menos efectivo — ¡JAMES! — Grité, a la vez que agarrando su puño con mi mano fuertemente, y dejando que avanzara ligeramente, a la vez que dirigía mi mano izquierda, a su hombro derecho, por la parte posterior, aprovechando la inercia, para dirigir su hombro hacia el suelo, e inmovilizarlo. Terminé con mi mano izquierda sobre su hombro, poniendo todo mi peso sobre el, y tirando de la mano que tenía agarrada, hacia arriba, generando así tensión en sus articulaciones y manteniendo un control casi total del felino.
— ¿QUE A QUIEN SIRVO? ¡SIRVO A LA GENTE QUE NO PUEDE DEFENDERSE POR SI SOLA! — Grité totalmente enfadado, cuando, me pude percatar, de que James tenia un poco de veneno por encima ¿Ryze? ¿Había sido el? No estaba entendiendo nada, absolutamente nada. Detrás de mi, Fuguwu golpeaba con su karate de nuevo al Patriota, pude escucharlo, también a Karl totalmente cabreada por la situación, no sabía si habían conseguido parar al robot, todo apuntaba a que si, aunque escuché una ultima frase, que provenía de el — Aquí Gukuro. Me dirijo a la casa de subastas, Vicealmirante. Detenga el prototipo inmediatamente y cumpla las órdenes de su misiva — Pude escucharlo perfectamente. Tras ello, dejé de sentir al Patriota con mi Haki de observación. Mi compañera se echó a llorar, preguntándome que que íbamos a hacer ahora. No podía más.
Mirando la espalda de James, mis ojos comenzaron a llenarse de lagrimas — ¿Por qué? — Pregunté — ¿Por qué siempre nos pasan estas cosas? — Jadeaba, mientras con mi nariz cogía el aire que podía, intentaba que no fuera a más, pero era imposible. Pero en estos momentos, es cuando más fuerza necesitaba sacar, no por mi, si no por los demás. Karl estaba totalmente destrozada, Ryze no iba a tardar muy probablemente en derrumbarse, y no quería que eso pasase, ni con ellas, ni con ninguno de los demás. Quería rendirme, no podía más. Pero lo juré, tenía que hacerlo, tenía que sacar fuerzas de donde no las había, como siempre he hecho durante toda mi vida.
— No te culpes, Karl. No ha sido nuestra culpa... — Dije, mientras agachaba la cabeza de nuevo — Recuerda, no podemos salvarlos a todos... — Apreté, tanto los dientes como ambos de mis puños, los cuales seguían agarrando a James con fuerza — Pero si podemos intentarlo. En eso es donde no podemos fallar... — Apreté los dientes totalmente lleno de impotencia, rabia, frustración.
¿Realmente podría haberlo hecho mejor? ¿En que fallé esta vez? Las dudas volvían a pasarse por mi cabeza. Una vez más, no pude hacerlo. Volví a fallar. Volví a defraudar. Tanto a los demás, como a mi mismo. Resoplé con mucha fuerza, liberando así todo lo que tenía dentro, y me llené de valor. Una vez más. No podía dejar que los demás se rindieran — ¿Vale, Karl? Prométeme que seguiremos intentando salvarlos a todos. Solo eso. Como siempre hemos hecho — Levanté la cabeza, mirando al frente — Y a los demás, os pido lo mismo. No dejéis de luchar y defender aquello que queréis y os motiva, ¿si? — Finalicé, esperando alguna respuesta por su parte, y así, intentar que no se vinieran abajo.
Tras intentar alentar y calmar un poco a los demás, esta vez me dirigí a James — ¿Acaso no viste que el robot no obedecía nada de lo que le decía? No había otra opción que pararlo entre todos. En el momento que arrasa con vidas de inocentes, se convierte automáticamente en nuestro enemigo ¿Acaso te dan igual esas vidas? — Le pregunté.
Información
