[PRESENTE RELATIVO] - Aprendiendo un poquito más.
#13
Mi respiración se volvió errática mientras intentaba liberar mis brazos, pero la presión de su cola alrededor de mi torso era implacable, como si estuviera atrapado en una trampa de hierro viviente. Apenas podía mover los dedos, y cualquier intento de forzar mi salida solo hacía que el agarre de Garnet se sintiera aún más asfixiante. El sudor me resbalaba por la frente, mezclándose con la suciedad y el polvo del combate.

Había lanzado aquellas dos patadas con toda la fuerza que tenía, apuntando a uno de los puntos más vulnerables de cualquier ser vivo. Impactos limpios, directos y demoledores. Y sin embargo, Garnet no mostró ni el más mínimo gesto de dolor. Ni un respingo, ni una mueca. Nada. Su expresión permaneció inmutable, como si le hubiera dado una palmada en el hombro en lugar de golpearle en sus partes nobles. Definitivamente, tenía que entrenar mis piernas, ya que las había abandonado.

Sus palabras me golpearon casi con la misma fuerza que su cola aplastando mi cuerpo. Pero no tuve tiempo de reaccionar, porque antes de que pudiera procesar su burla, su puño se estrelló contra mi rostro con una fuerza brutal. Todo se volvió un destello blanco y un dolor agudo explotó en mi mejilla. Mi cabeza se sacudió violentamente hacia un lado, la mandíbula me vibró y sentí cómo mis oídos zumbaban. Apenas tuve un segundo para recuperarme antes de que otro golpe impactara mi rostro de nuevo. Mi visión se nubló por un instante y un sabor metálico invadió mi boca.

Cada músculo de mi cuerpo ardía con un dolor punzante, como si me hubieran golpeado con martillos de acero durante horas. El cansancio era tan extremo que incluso mantener los ojos abiertos parecía una tarea titánica. La cabeza me latía con fuerza, y mi respiración era pesada, irregular. Podía sentir la hinchazón en mi rostro por los golpes previos, y el sabor metálico de la sangre aún persistía en mi boca. Pero lo peor no era el dolor ni el agotamiento, sino la absoluta falta de movilidad.

Seguía atrapado. La gruesa cola de Garnet me envolvía con una fuerza implacable, sujetándome de los hombros para abajo, como un grillete vivo del que no podía escapar. Intenté mover los brazos una vez más, pero la presión era insoportable. Apenas si podía flexionar los dedos, y cada intento de liberarme era inútil. Me sentía completamente indefenso, como un insecto atrapado en la telaraña de un depredador paciente.

Sin embargo, a pesar de todo, una sonrisa se dibujó en mi rostro. Sí, estaba adolorido, agotado, atrapado y sin opciones… pero eso solo significaba que tenía aún más razones para hacerme más fuerte. Alcé la mirada, con la determinación brillando en mis ojos. -Este entrenamiento ha sido increíble, Garnet. Me ha encantado, de verdad. Ha sido flipante.- Dije con la voz entrecortada, intentando ignorar el ardor en mi mandíbula mientras le dedicaba una sonrisa. -Y quiero seguir haciéndolo. No me importa cuántas veces me derrotes o cuántos golpes reciba. Voy a seguir entrenando hasta alcanzarte, superarte y convertirme en ser yo el que te entrena ¡Shajajajajaja!- Era una promesa, no solo para él, sino para mí mismo. Porque no importaba cuántas veces me derribaran. Siempre me iba a levantar.

No importaba lo fuerte que fuera Garnet, ni lo aplastante que fuera su dominio en este combate. Si iba a perder, al menos me aseguraría de que él también sintiera algo de dolor. Respiré hondo, ignorando el sabor metálico de la sangre en mi boca, y apreté los dientes con fuerza. Mis piernas ya habían demostrado ser inútiles, sus bolas mágicas eran tan resistentes que mis patadas apenas le hacían cosquillas. Así que si quería hacerle daño, tenía que probar otra cosa. Algo más directo. Algo más salvaje. Sin pensarlo demasiado, abrí la boca y hundí mis dientes con toda la fuerza que tenía en la gruesa cola que me aprisionaba. Sentí la presión de su cuerpo resistiéndose al mordisco. Puse toda la fuerza de mi mandíbula en ese intento desesperado, apretando con la esperanza de que al menos sintiera la incomodidad de mi ataque.

Por un instante, me pregunté si realmente estaba logrando algo. ¿Podía atravesar su piel con la pura fuerza de mi mordida? Lo dudaba. Pero no me importaba. No peleaba para ganar esta vez, peleaba para demostrar que no importaba lo aplastante que fuera la diferencia entre nosotros. Yo iba a seguir luchando hasta el último segundo. No importaba lo que pasara después. Nunca me rendiría.

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Alas Negras
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RE: [PRESENTE RELATIVO] - Aprendiendo un poquito más. - por Kenzo D. Fujiwara - 25-02-2025, 12:59 PM

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