02-03-2025, 01:04 PM
No me hacia gracia irme de allí con todo lo ocurrido, pero dejé muy claro desde un principio que estábamos aquí para realizar una misión. Cuando todo acabe aquí, me reuniré con mis compañeros y se actuará en consecuencia. Pero será en otro momento.
Apolo avisó para traer refuerzos y primeros auxilios, no dudo en ello, y aunque no dirigió ni una sola palabra hacia a mi, quiero pensar que en el fondo agradecía mi gesto. Mientras me iba de allí pude ver como el contralmirante Rikka llegaba a la zona, acercándose a mi y saludándome, saltándose cualquier protocolo, lo cual no me molestó en absoluto, pues rápidamente entendió la situación y puso a toda la gente bajo su mando a dar la máxima ayuda posible — ¡Te lo agradezco, contralmirante Rikka! Ha habido bastantes daños... — Dije algo apenado — Pero confío en usted y sus hombres en que haréis un buen trabajo, si me disculpa, yo tengo asuntos laborales que atender. Cualquier cosa, no dude en comunicarme por Den Den Mushi si es necesario — Finalicé haciendo el saludo militar y prosiguiendo mi camino.
Unos pocos minutos más adelante, mi Den Den comenzó a sonar. Lo miré bastante extrañado mientras lo descolgaba, y casi al instante, pude escuchar una voz que hablaba de fondo, que no se estaba dirigiendo a mi. Era Sohem — ¿Pero que...? — Pensé totalmente confuso. Estaba hablando de "un juguete" que había causado problemas, y que pediría dinero por ello, nada más y nada menos que 200 millones de berries. Rápidamente, pude atar cabos, o eso esperaba. Parece ser que todos los patriotas perdieron el control y causaron problemas, y por supuesto el enmascarado no iba a dejar pasar la oferta.
Pero de repente, la voz de Viktor sonó muy fuerte, era quien me estaba llamando, y estaba como muy... nervioso. Dijo que me llamaría, pues Sohem se lo propuso, pero ya me estaba llamando ¿Estaba haciéndose el tonto? Realmente no entendía lo que estaba pasando, pero decidí seguir el juego — ¡Que tal, Viktor, me alegra escuchar de que estáis bien! Y si, esos "juguetes" son de la Marina. Parece ser que han tenido un problema, pero poca información puedo dar, no entiendo mucho de ello tampoco — Dije con sinceridad — En esta isla hay bastante gente con recompensa por su cabeza, si es lo que buscáis. Tenéis totalmente vía libre para poder... cazar lo que pilléis por vuestro camino, y por supuesto, la Marina luego os recompensará por ello — Dije en voz alta, para tanto Viktor como Sohem me escuchasen bien.
— Siento si uno de los juguetes os ha dado problemas. Lamentablemente, al ser prototipos, no está contemplado en su seguro que si causa daños y prejuicios haya que pagar alguna cantidad de dinero, no sé... como 200 millones de berries, por ejemplo, es absurdo. Aunque como digo, esto está fuera de mi mano. Tendréis que poneros en contacto con asistencia al cliente de la Marina, o incluso del propio Dr. Omph y a ver que os cuentan — Esbocé una pequeña sonrisa — Yo tengo que hacer un encargo personal, pero si necesitáis ayuda, aunque lo dudo mucho, podéis llamarme de nuevo. Creo que de aquí hoy vais a salir con un buen puñado de dinero — Finalicé, esperando por si alguno tenía que decirme algo más, mientras iba camino a mi misión particular.
Apolo avisó para traer refuerzos y primeros auxilios, no dudo en ello, y aunque no dirigió ni una sola palabra hacia a mi, quiero pensar que en el fondo agradecía mi gesto. Mientras me iba de allí pude ver como el contralmirante Rikka llegaba a la zona, acercándose a mi y saludándome, saltándose cualquier protocolo, lo cual no me molestó en absoluto, pues rápidamente entendió la situación y puso a toda la gente bajo su mando a dar la máxima ayuda posible — ¡Te lo agradezco, contralmirante Rikka! Ha habido bastantes daños... — Dije algo apenado — Pero confío en usted y sus hombres en que haréis un buen trabajo, si me disculpa, yo tengo asuntos laborales que atender. Cualquier cosa, no dude en comunicarme por Den Den Mushi si es necesario — Finalicé haciendo el saludo militar y prosiguiendo mi camino.
Unos pocos minutos más adelante, mi Den Den comenzó a sonar. Lo miré bastante extrañado mientras lo descolgaba, y casi al instante, pude escuchar una voz que hablaba de fondo, que no se estaba dirigiendo a mi. Era Sohem — ¿Pero que...? — Pensé totalmente confuso. Estaba hablando de "un juguete" que había causado problemas, y que pediría dinero por ello, nada más y nada menos que 200 millones de berries. Rápidamente, pude atar cabos, o eso esperaba. Parece ser que todos los patriotas perdieron el control y causaron problemas, y por supuesto el enmascarado no iba a dejar pasar la oferta.
Pero de repente, la voz de Viktor sonó muy fuerte, era quien me estaba llamando, y estaba como muy... nervioso. Dijo que me llamaría, pues Sohem se lo propuso, pero ya me estaba llamando ¿Estaba haciéndose el tonto? Realmente no entendía lo que estaba pasando, pero decidí seguir el juego — ¡Que tal, Viktor, me alegra escuchar de que estáis bien! Y si, esos "juguetes" son de la Marina. Parece ser que han tenido un problema, pero poca información puedo dar, no entiendo mucho de ello tampoco — Dije con sinceridad — En esta isla hay bastante gente con recompensa por su cabeza, si es lo que buscáis. Tenéis totalmente vía libre para poder... cazar lo que pilléis por vuestro camino, y por supuesto, la Marina luego os recompensará por ello — Dije en voz alta, para tanto Viktor como Sohem me escuchasen bien.
— Siento si uno de los juguetes os ha dado problemas. Lamentablemente, al ser prototipos, no está contemplado en su seguro que si causa daños y prejuicios haya que pagar alguna cantidad de dinero, no sé... como 200 millones de berries, por ejemplo, es absurdo. Aunque como digo, esto está fuera de mi mano. Tendréis que poneros en contacto con asistencia al cliente de la Marina, o incluso del propio Dr. Omph y a ver que os cuentan — Esbocé una pequeña sonrisa — Yo tengo que hacer un encargo personal, pero si necesitáis ayuda, aunque lo dudo mucho, podéis llamarme de nuevo. Creo que de aquí hoy vais a salir con un buen puñado de dinero — Finalicé, esperando por si alguno tenía que decirme algo más, mientras iba camino a mi misión particular.
Resumen
