06-03-2025, 12:05 AM
Contempló su obra seriamente, con aire crítico y mirando sus katanas. Si bien es cierto que había conseguido derribar el árbol, no había hecho que se desplazase nada, simplemente lo había derribado. Aunque eso podría ser suficiente en realidad, porque si lo mandaba lejos podría perder su ventaja, puesto que las distancias cortas eran el punto fuerte del antiguo pescador. El corte, por otro lado, era perfectamente simétrico y con igual profundidad en ambos lados, por lo que el equilibrio de fuerza entre ambas katanas estaba conseguido.
"Ciertamente puede que sea mejor no desplazar al enemigo y derribarlo a corta distancia, puede suponer una ventaja crítica en cualquier momento."
El nombre de la técnica, Arashi no nami, se le había ocurrido viendo como esa ola durante la tormenta había derribado aquella gaviota, puesto que esa ave era la que representaba a la marina, el brazo armado público del Gobierno Mundial, por lo que le parecía adecuado usar esa técnica para derribar al antiguo sistema.
"Quizá me complico demasiado, pero no puedo evitarlo... kuhahahaha.
Kisuke se rio para si, puesto que algo así le había dicho el cazador albino que le había robado su bien más preciado. Su mente seguía buscando a Yamigiri constantemente, pero sabía que tenía un largo camino que recorrer y mucho que mejorar si quería volver a recuperar su katana. Una cosa si tenía clara, aquel tipo era un espadachín formidable y sabía que, al menos, su legado estaría bien cuidado. No obstante, no había olvidado el sueño recurrente que tuvo después de rescatar de la marina a Zorak, y como Yamigiri le había llamado en sueños. El vínculo entre su katana y él era algo que no se podía romper tan fácilmente y sabía que llegaría el momento del reencuentro, tarde o temprano.
"Tengo que estar preparado para cuando eso suceda... No puedo volver a hacer el ridículo como en Chisi."
Sacando esos pensamientos que lo único que hacían era deprimirlo, envainó las katanas, mientras el sol empezaba a ocultarse en el horizonte y descargaba sus tímidos rayos entre un techo de nubes y la superficie del Grand Line. El día estaba terminando y tenía que regresar. En aquella ocasión no había patrullado apenas nada y se había centrado tanto en desarrollar su nueva técnica, que aún había que terminar de pulir, que el día se le había pasado volando.
"Ciertamente puede que sea mejor no desplazar al enemigo y derribarlo a corta distancia, puede suponer una ventaja crítica en cualquier momento."
El nombre de la técnica, Arashi no nami, se le había ocurrido viendo como esa ola durante la tormenta había derribado aquella gaviota, puesto que esa ave era la que representaba a la marina, el brazo armado público del Gobierno Mundial, por lo que le parecía adecuado usar esa técnica para derribar al antiguo sistema.
"Quizá me complico demasiado, pero no puedo evitarlo... kuhahahaha.
Kisuke se rio para si, puesto que algo así le había dicho el cazador albino que le había robado su bien más preciado. Su mente seguía buscando a Yamigiri constantemente, pero sabía que tenía un largo camino que recorrer y mucho que mejorar si quería volver a recuperar su katana. Una cosa si tenía clara, aquel tipo era un espadachín formidable y sabía que, al menos, su legado estaría bien cuidado. No obstante, no había olvidado el sueño recurrente que tuvo después de rescatar de la marina a Zorak, y como Yamigiri le había llamado en sueños. El vínculo entre su katana y él era algo que no se podía romper tan fácilmente y sabía que llegaría el momento del reencuentro, tarde o temprano.
"Tengo que estar preparado para cuando eso suceda... No puedo volver a hacer el ridículo como en Chisi."
Sacando esos pensamientos que lo único que hacían era deprimirlo, envainó las katanas, mientras el sol empezaba a ocultarse en el horizonte y descargaba sus tímidos rayos entre un techo de nubes y la superficie del Grand Line. El día estaba terminando y tenía que regresar. En aquella ocasión no había patrullado apenas nada y se había centrado tanto en desarrollar su nueva técnica, que aún había que terminar de pulir, que el día se le había pasado volando.
