RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 46
#2
[personajeinvalido=1574]



Seguía estático, con mis manos en los bolsillos y contemplando el cielo de forma aburrida y desganada esperando a que nos pusiésemos de nuevo en marcha para seguir con la misión. Ryze comenzó a hablarme, insistiendo en la importancia de que todos fuésemos a una y destacando mi imagen como pieza clave del grupo. No sé si lo decía para intentar animarme o si lo pensaba realmente pero sí que me pareció un poco extraño que dijese que por mi carisma y mi belleza podría servir como distracción para que esos supuestos delincuentes se enfocasen en mí. Un tanto raro que mi papel fuese a ser la piñata del grupo, entonces. Ella no se arrepentía de haber tomado algo junto a Garnet y yo tampoco, puesto que ni sabíamos quién era ni notamos nada extraño. Sin embargo la excusa de ir a por ellos sólo por tener recompensa no me servía, cualquiera se fiaba del motivo de tener una cifra en su espalda y si otro grupo de personas intentarían darles caza, ya no era mi problema.

De repente comencé a notar un sonido lejano y una sensación turbia en el ambiente que sacudía lo que se encontraba en la distancia. Mi pelo comenzaba a sacudirse de forma cada vez más violenta seguido de una fuerza invisible que quería llevarme con ella, como si una especie de dios me reclamase. Entrecerré los ojos por instinto poniendo ambos antebrazos en frente de mi cara y clavé mis pies sobre el terreno para intentar luchar contra la violenta y repentina corriente de viento que comenzó a azotar el lugar. Si mis compañeros intentaron comunicarse fue algo que no sabría, ya que los azotes eólicos impedían que pudiese escuchar algo. Comencé a ser arrastrado hacia atrás dejando una marca en el terreno debido a la fuerza que mi tren inferior aplicaba sobre el suelo para no ser arrastrado pero llegó un punto en el que mis fuerzas se vieron completamente superadas. Comencé a volar. Y no sólo eso, sino que la fuerza era tan inmensa que me descompuse en infinidad de partículas ámbar que eran arrastradas como polvo a través de los manglares del archipiélago. Era como estar metido en una lavadora gigante, estaba siendo centrifugado de forma tan caótica que no era consciente ni siquiera de dónde estaba o hacia dónde estaba yendo.

Finalmente me estrellé contra el suelo, la arena se había reagrupado en mí y el impacto provocó un estallido arenoso a mi alrededor. Quizás el demonio del desierto yacente en la Suna Suna me echase un cable para no acabar de forma tan dispersa por la isla pero sin duda agradecí que estuviese ahí para que el golpe contra el suelo ni me afectase. Miraba con desdén hacia el cielo, mientras estaba tumbado sobre el terreno — Qué día de mierda — Apoyé mi mano derecha sobre el suelo y me levanté para comprobar dónde estaba. Miraba a mi alrededor a la vez que me sacudía el pantalón, si ya apenas recordaba dónde lancé mi uniforme de Marine, ahora definitivamente no sabía dónde podría estar. Me encontraba en el manglar cuarenta y seis, por lo que había sido arrastrado demasiado lejos desde el número sesenta y nueve. Hice ademán de llevarme la mano hacia mi pecho para sacar mi Den Den Mushi, con la intención de llamar a mis compañeros y reagruparnos... pero decidí no hacerlo tras suspirar y negar con la cabeza.

La zona era amplia y con muy poca vegetación, como si fuese una llanura de doscientos metros a mi alrededor. Apenas había árboles dispersos y con un terreno irregular debido a las raíces que formaba el archipiélago. Me encontraba en el centro del lugar y, siguiendo las enseñanzas de Karl, volví a activar mi waki de observación cubriendo los doscientos metros por si la corriente habría arrastrado a algún civil necesitado de ayuda. No percibí ni un alma, la zona estaba desierta... si no fuese porque a veinte metros de mí, noté un aura ligeramente mayor a la mía proveniente de un mink de prácticamente el doble de mi tamaño.

Miré hacia él tratando de ver si la situación estaba bien, hasta que noté que su cara me resultaba familiar de algo. Intenté hacer memoria lo más rápido posible hasta que por fin recordé que había visto su cartel de recompensa en el periódico en Isla Chika y también mientras llevaba el barco Marine hacia esta misma isla. — Max... ¿cómo era? — me rasqué la cabeza tratando de recordar su nombre — ¡Max D. Panda! ¿por qué han puesto una recompensa a tu cabeza? Y lo más importante... ¿por qué tu cartel salió en el mismo periódico junto al de un viejo amigo mío? — Alcé la voz para que me escuchase — ¿Eres amigo... o enemigo? — Le hablé sin dejar de prestarle atención, en alerta. Esperaba que pronto pudiese poner camino rumbo al cuartel y dormir un rato... o quizás buscar a Ryze que semejante cantidad de viento para alguien tan chiquita podría ser catastrófico pero siempre había que estar precavido por cómo pudiese ser la reacción de un desconocido. Y más aún después del caótico día que llevaba encima, en el que parecía que no podía fiarme ni siquiera de los que portaban mi bandera.


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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 46 - por Apolo Bahía - 07-03-2025, 08:46 PM

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