18-03-2025, 06:49 PM
(Última modificación: 18-03-2025, 07:24 PM por Kisuke Kageyama.
Razón: corrección en el posicionamiento
)
OST
Estaba resultando demasiado frustrante. Aquella situación le recordaba demasiado a cuando les habían asaltado los cazarrecompensas en la isla Chisi, con terrible resultado para su escuadrón, aunque finalmente lograsen rescatar a Zorak, pero la sensación era similar. Aquel marine, el Almirante, era sin duda más fuerte que el espadachín albino y el tipo de la máscara y el kanabo.
"¿Cómo podemos dañar a este tipo?"
Aquella era, sin duda, una pregunta para la que no tenía una respuesta clara, pero tenía que lograrlo, "necesitaba" hacerlo, para demostrarse a si mismo que si se estaba haciendo más fuerte. No sabía como podría afectarle si terminaba otro combate, y sería el tercero consecutivo, sin ser capaz de tocar a su enemigo, como con el espadachín del pelo blanco y la marine gorilona. No obstante, estaba ya bastante herido, seguía sangrando profusamente y el dolor, tanto en el costado izquierdo como en el pecho, era lacerante y agudo; no sabía cuanto más iba a poder aguantar, o si sería capaz de aguantar otro ataque del Almirante Dimípalo.
"Un esfuerzo más, Kisuke..."
Kisuke acababa de recoger sus espadas, imbuyéndolas de nuevo en haki de armamento, y mirar hacia donde estaba Ashura y el Almirante, tras haberle golpeado a él, y lo que vio le dejó boquiabierto. Por algún motivo, el Almirante estaba empapado, de pies a cabeza, y había acabado a apenas medio metro de su posición, y la de Triana, que al parecer también había ido a recuperar sus espadas, y Ashura le lanzaba un terrible espadazo, buscando desarmarle. Sangre, bastante de hecho. Ese lunático lo había conseguido, había conseguido herir al Almirante. Kisuke no daba crédito, o el marine los había tomado demasiado a la ligera o Ashura era mucho más poderoso de lo que él había estimado, o ambas, nunca se sabía. Lo que estaba claro, era que la estrategia que había empleado el pirata, había surtido efecto y había conseguido romper la guardia de su enemigo; enemigo común, por cierto.
"Hay que aprovechar esto..."
Kisuke, tensando la musculatura de su cuerpo, sacando todo lo que tenía dentro de si mismo, era el momento, tenía que superar sus límites así que, puso sus katanas en horizontal, en paralelo, a un metro del suelo y separadas unos veinte centímetros, mientras vio como Ashura lanzaba un segundo ataque a la garganta del almirante, por lo que aprovechando aquel lance, Kisuke no dudó en arremeter contra su enemigo con todo lo que tenía.
-Nitoryuu nigiri: Furiko Nage.
Lanzó un corte simultáneo con ambas espadas buscando la zona entre las costillas y la cadera del joven almirante, con toda la velocidad a la que fue capaz. Tras el ataque dio un salto hacia atrás y un paso a la derecha quedando situado a tres metros a la derecha del Almirante, colocándose ligeramente de costado, con el pie derecho por delante y la katana de la misma mano en vertical, y con la katana de la mano izquierda en horizontal a la altura de su pecho. En aquella batalla tenían una gran desventaja, ante el abrumador poder del almirante, pero si algo tenía claro el Capitán del Ejército Revolucionario, era que no iban a caer sin dar pelea; no esta vez.
"¿Cómo podemos dañar a este tipo?"
Aquella era, sin duda, una pregunta para la que no tenía una respuesta clara, pero tenía que lograrlo, "necesitaba" hacerlo, para demostrarse a si mismo que si se estaba haciendo más fuerte. No sabía como podría afectarle si terminaba otro combate, y sería el tercero consecutivo, sin ser capaz de tocar a su enemigo, como con el espadachín del pelo blanco y la marine gorilona. No obstante, estaba ya bastante herido, seguía sangrando profusamente y el dolor, tanto en el costado izquierdo como en el pecho, era lacerante y agudo; no sabía cuanto más iba a poder aguantar, o si sería capaz de aguantar otro ataque del Almirante Dimípalo.
"Un esfuerzo más, Kisuke..."
Kisuke acababa de recoger sus espadas, imbuyéndolas de nuevo en haki de armamento, y mirar hacia donde estaba Ashura y el Almirante, tras haberle golpeado a él, y lo que vio le dejó boquiabierto. Por algún motivo, el Almirante estaba empapado, de pies a cabeza, y había acabado a apenas medio metro de su posición, y la de Triana, que al parecer también había ido a recuperar sus espadas, y Ashura le lanzaba un terrible espadazo, buscando desarmarle. Sangre, bastante de hecho. Ese lunático lo había conseguido, había conseguido herir al Almirante. Kisuke no daba crédito, o el marine los había tomado demasiado a la ligera o Ashura era mucho más poderoso de lo que él había estimado, o ambas, nunca se sabía. Lo que estaba claro, era que la estrategia que había empleado el pirata, había surtido efecto y había conseguido romper la guardia de su enemigo; enemigo común, por cierto.
"Hay que aprovechar esto..."
Kisuke, tensando la musculatura de su cuerpo, sacando todo lo que tenía dentro de si mismo, era el momento, tenía que superar sus límites así que, puso sus katanas en horizontal, en paralelo, a un metro del suelo y separadas unos veinte centímetros, mientras vio como Ashura lanzaba un segundo ataque a la garganta del almirante, por lo que aprovechando aquel lance, Kisuke no dudó en arremeter contra su enemigo con todo lo que tenía.
-Nitoryuu nigiri: Furiko Nage.
Lanzó un corte simultáneo con ambas espadas buscando la zona entre las costillas y la cadera del joven almirante, con toda la velocidad a la que fue capaz. Tras el ataque dio un salto hacia atrás y un paso a la derecha quedando situado a tres metros a la derecha del Almirante, colocándose ligeramente de costado, con el pie derecho por delante y la katana de la misma mano en vertical, y con la katana de la mano izquierda en horizontal a la altura de su pecho. En aquella batalla tenían una gran desventaja, ante el abrumador poder del almirante, pero si algo tenía claro el Capitán del Ejército Revolucionario, era que no iban a caer sin dar pelea; no esta vez.
resumen de turno
karma
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