26-03-2025, 09:47 PM
Kisuke no tenía muy claro por donde comenzar. Dejó su morral donde llevaba un odre de agua y unas tiras de carne seca y pan junto al tronco del arbol mangroove. Dejó un rato a Sode no shirayuki y a Mangetsu junto al morral. Había decidido dedicarle tiempo a cada katana de manera individual, y decidió empezar por su más nueva adquisición, Onikiba. En la mente del antiguo pescador, dudaba mucho poder establecer una conexión profunda con aquella espada, puesto que hacía poco que estaba con él y no la había llegado a usar en combate, aunque había entrenado bastante con ella, imbuyéndola con su haki en todos ellos, lo que podría quizá ayudar a establecer un cierto vínculo con ella.
"Empecemos por el principio..."
Sacó la hoja de Onikiba de su vaina y la contempló con calma, tenía un brillo adecuado y estaba bien afilada, pero decidió que era buena idea darle un poquito de mimo y empezó a tratar la hoja como si acabase de terminar un combate. Estuvo un buen rato cuidando, lustrando y dejando en el mejor estado del que era capaz con su habilidad la hoja de Onikiba. Cuando estuvo satisfecho, activó su haki de armamento e imbuyó su katana con esa energía.
"Ahora un poco de entrenamiento con una sola espada..."
Durante la siguiente media hora, estuvo haciendo ejercicios, movimientos y técnicas de ittoryuu con Onikiba. Sin descanso, enlazando movimientos, una y otra vez. No acababa de sentirla del todo como suya, al menos se complementaba muy bien con Sode no Shirayuki, pero se sentía más cómodo con la espada blanca que con aquella nueva adquisición, cuando tenía que usar solo una katana. Sin duda tenía que pulir aquello para seguir mejorando. No podía dormirse en los laureles, porque si le arrebataban, por lo que fuese, la katana que le obsequió Nilats, no se sentiría cómodo peleando solo con Onikiba, y eso podría llegar a ser un problema. Tenía que domar a todas sus katanas, sentirlas como le pasaba con Sode no shirayuki o, como en su día, con Yamigiri.
"Empecemos por el principio..."
Sacó la hoja de Onikiba de su vaina y la contempló con calma, tenía un brillo adecuado y estaba bien afilada, pero decidió que era buena idea darle un poquito de mimo y empezó a tratar la hoja como si acabase de terminar un combate. Estuvo un buen rato cuidando, lustrando y dejando en el mejor estado del que era capaz con su habilidad la hoja de Onikiba. Cuando estuvo satisfecho, activó su haki de armamento e imbuyó su katana con esa energía.
"Ahora un poco de entrenamiento con una sola espada..."
Durante la siguiente media hora, estuvo haciendo ejercicios, movimientos y técnicas de ittoryuu con Onikiba. Sin descanso, enlazando movimientos, una y otra vez. No acababa de sentirla del todo como suya, al menos se complementaba muy bien con Sode no Shirayuki, pero se sentía más cómodo con la espada blanca que con aquella nueva adquisición, cuando tenía que usar solo una katana. Sin duda tenía que pulir aquello para seguir mejorando. No podía dormirse en los laureles, porque si le arrebataban, por lo que fuese, la katana que le obsequió Nilats, no se sentiría cómodo peleando solo con Onikiba, y eso podría llegar a ser un problema. Tenía que domar a todas sus katanas, sentirlas como le pasaba con Sode no shirayuki o, como en su día, con Yamigiri.
