08-04-2025, 03:43 AM
El mink apenas titubeó y descargo un potente golpe contra mi torso superior, la postura, la mirada, la actitud, se podía ver a leguas su hambre de superación, coincidía ahora con las palabras de Kisuke estaba claro que Comi tenía muchísimo potencial. Obviamente, se tendría que pulir, pero su fuerza bruta era digna de admirar para alguien que no ha tenido un guía en la lucha, le sonreí con el orgullo pintado en la cara mientras lo miraba al rostro con el ojo que me quedaba.
"Nada mal novato, buena postura y buena actitud. La fuerza podremos mejorarla, pero sacaremos a flote el potencial latente en ti. Pero antes..."
Dije mientras alzaba mi mano derecha, en la cual podía apreciarse un corte en la palma, producto del juramento hecho con Kisuke algunas noches atrás, pero quería conocer más al novato como bien me enseño Nilats sensei a mí, no todo en esta vida es la fuerza bruta así que le hice la misma pregunta que él me hizo a mí hace ya un par de años en Baltigo.
"Dime Comi... Cuál es tu motivo para luchar por el pueblo?"
Mi tono era serio, no jugaba con estos temas y realmente quería saber el motivo para que alguien que ha vivido solo sin contacto con la civilización lograba tener tal empatía por el resto, a fin de cuentas unirse a nuestra organización implicaba volverse un criminal automáticamente y más temprano que tarde un cartel de se busca llegaría con la cara de Comi, no dudaba de que el gigantesco mink tenía un corazón noble, pero quería asegurarme sobre las motivaciones del mismo. Replicando la actitud de mi maestro en el arte del Ryosuken, nada más acabar la pregunta seguí hablando, entendiendo ahora que el mismo Nilats lo había hecho para que yo no tuviera vergüenza de expresar mi motivo al conocer el suyo primero.
"Yo sueño con un mundo equitativo con todos, ¿sabes? Un mundo de ensueño donde la comida no escasee y ningún niño tenga que irse a dormir mientras llora por el hambre, un lugar donde la gente como tú o como yo, mestizos, no se nos juzgue por haber nacido de esta manera."
Mi voz con esas palabras se escuchaba extrañamente amable, considerando lo borde que puedo llegar a ser con la gente, pero hablar de mi sueño siempre se sentía de esta manera, me alegraba saber que los días de asesinar por venganza habían quedado atrás y ahora si tenía que hacerlo era en post de ese sueño.
"Que me dices Comi, ahora ya sabes el mío, quiero conocer el tuyo antes de enseñarte el arte del "Ryosuken"."
"Nada mal novato, buena postura y buena actitud. La fuerza podremos mejorarla, pero sacaremos a flote el potencial latente en ti. Pero antes..."
Dije mientras alzaba mi mano derecha, en la cual podía apreciarse un corte en la palma, producto del juramento hecho con Kisuke algunas noches atrás, pero quería conocer más al novato como bien me enseño Nilats sensei a mí, no todo en esta vida es la fuerza bruta así que le hice la misma pregunta que él me hizo a mí hace ya un par de años en Baltigo.
"Dime Comi... Cuál es tu motivo para luchar por el pueblo?"
Mi tono era serio, no jugaba con estos temas y realmente quería saber el motivo para que alguien que ha vivido solo sin contacto con la civilización lograba tener tal empatía por el resto, a fin de cuentas unirse a nuestra organización implicaba volverse un criminal automáticamente y más temprano que tarde un cartel de se busca llegaría con la cara de Comi, no dudaba de que el gigantesco mink tenía un corazón noble, pero quería asegurarme sobre las motivaciones del mismo. Replicando la actitud de mi maestro en el arte del Ryosuken, nada más acabar la pregunta seguí hablando, entendiendo ahora que el mismo Nilats lo había hecho para que yo no tuviera vergüenza de expresar mi motivo al conocer el suyo primero.
"Yo sueño con un mundo equitativo con todos, ¿sabes? Un mundo de ensueño donde la comida no escasee y ningún niño tenga que irse a dormir mientras llora por el hambre, un lugar donde la gente como tú o como yo, mestizos, no se nos juzgue por haber nacido de esta manera."
Mi voz con esas palabras se escuchaba extrañamente amable, considerando lo borde que puedo llegar a ser con la gente, pero hablar de mi sueño siempre se sentía de esta manera, me alegraba saber que los días de asesinar por venganza habían quedado atrás y ahora si tenía que hacerlo era en post de ese sueño.
"Que me dices Comi, ahora ya sabes el mío, quiero conocer el tuyo antes de enseñarte el arte del "Ryosuken"."
