[personajeinvalido=1603]
Corrí como nunca, con las pocas fuerzas que tenía aún. Debía llegar al niebla. El camino no era fácil, pero conseguí llegar al manglar 0. En algún punto de la movida pude ver la enorme columna de humo que imagino fue el sitio de aquel estruendo indescriptible. No había tiempo que perder así que seguí sin detenerme. Durante todo el camino iba revisando que el collar de Goopaw no se me cayera, al igual que la chaqueta del vicealmirante, la cual llevaba bajo el brazo.
Llego al manglar que es y voy corriendo como puedo hacia el navío blanco y velas moradas que es nuestro hogar. El Niebla de Guerra está sano y salvo, por suerte. No hay tiempo que perder. Una multitud desesperada por huir de aquel sitio se amontona, arremolina y golpea salvaje y caóticamente en buscar de salvar la vida. Arremeto contra la turbamulta y las personas vuelan por todas partes a mi paso, causando que la gleba insurrecta se disuelva al menos en la dirección por la que voy pasando. Llego a los pies del barco y entonces salto con todo lo que me dan las patas. Caigo en la cubierta justo entre el Guajolote de Cuproniquel y Estaño y del tontatta navegante, Krack. Veo que este último está bien y volteo a ver al novato. Veo a la ranita y unas gotitas de sangre que van hacia el área de los camarotes. Asumo que es el Lunarian y le digo entonces al enmascarado: Bien. Que bueno que lo has logrado, carajito-Gin. Y veo que protegiste al chico. ¿El Lunarian está bien?
Le hago la señal de pulgar arriba y me dirijo a la baranda del barco, pues aún no veo al Dr. Observo el panorama y afino el oído mientras entrechoco los puños a la expectativa de cualquier cosa extraña que pueda ocurrir. Entonces veo a lo lejos otros dos barcos.
Por un lado veo al enorme cerdo con el que me había cruzado hacia algunos días, BigMac Deluxe XL o algo así creo que era el nombre. También estaban otros tipos con él, uno de pelo negro y uno que por lo que identifiqué era como un panda o algo así. Les miré desde la distancia sin mayor detalle.
Por otro lado una banda pirata como nosotros: Los nalgas negras creo que se llamaban. Un grupo grande en cantidad y variopinto. Me recordaron a nosotros pero en alegre, aunque la situación no lo era para nada. Mis ojos reconocieron a dos personas: a la semipni del bar que ya sabía yo que no era Eaa y al loco pelirrojo que había saltado al escenario a lucirse con sus rolas. Me preocupé, recordaba que eran gente de buen rollo y no me gustaría que no logren zafar de este cataclismo. En un instante creo que la chica cornuda miró en mi dirección y alcé mi puño en su dirección, en señal de ánimo.
Por mi parte no teníamos tiempo que perder, volví con Krack y le pregunté: ¿Qué hace falta preparar para que esté barco salga en cuanto todos estemos?
Corrí como nunca, con las pocas fuerzas que tenía aún. Debía llegar al niebla. El camino no era fácil, pero conseguí llegar al manglar 0. En algún punto de la movida pude ver la enorme columna de humo que imagino fue el sitio de aquel estruendo indescriptible. No había tiempo que perder así que seguí sin detenerme. Durante todo el camino iba revisando que el collar de Goopaw no se me cayera, al igual que la chaqueta del vicealmirante, la cual llevaba bajo el brazo.
Llego al manglar que es y voy corriendo como puedo hacia el navío blanco y velas moradas que es nuestro hogar. El Niebla de Guerra está sano y salvo, por suerte. No hay tiempo que perder. Una multitud desesperada por huir de aquel sitio se amontona, arremolina y golpea salvaje y caóticamente en buscar de salvar la vida. Arremeto contra la turbamulta y las personas vuelan por todas partes a mi paso, causando que la gleba insurrecta se disuelva al menos en la dirección por la que voy pasando. Llego a los pies del barco y entonces salto con todo lo que me dan las patas. Caigo en la cubierta justo entre el Guajolote de Cuproniquel y Estaño y del tontatta navegante, Krack. Veo que este último está bien y volteo a ver al novato. Veo a la ranita y unas gotitas de sangre que van hacia el área de los camarotes. Asumo que es el Lunarian y le digo entonces al enmascarado: Bien. Que bueno que lo has logrado, carajito-Gin. Y veo que protegiste al chico. ¿El Lunarian está bien?
Le hago la señal de pulgar arriba y me dirijo a la baranda del barco, pues aún no veo al Dr. Observo el panorama y afino el oído mientras entrechoco los puños a la expectativa de cualquier cosa extraña que pueda ocurrir. Entonces veo a lo lejos otros dos barcos.
Por un lado veo al enorme cerdo con el que me había cruzado hacia algunos días, BigMac Deluxe XL o algo así creo que era el nombre. También estaban otros tipos con él, uno de pelo negro y uno que por lo que identifiqué era como un panda o algo así. Les miré desde la distancia sin mayor detalle.
Por otro lado una banda pirata como nosotros: Los nalgas negras creo que se llamaban. Un grupo grande en cantidad y variopinto. Me recordaron a nosotros pero en alegre, aunque la situación no lo era para nada. Mis ojos reconocieron a dos personas: a la semipni del bar que ya sabía yo que no era Eaa y al loco pelirrojo que había saltado al escenario a lucirse con sus rolas. Me preocupé, recordaba que eran gente de buen rollo y no me gustaría que no logren zafar de este cataclismo. En un instante creo que la chica cornuda miró en mi dirección y alcé mi puño en su dirección, en señal de ánimo.
Por mi parte no teníamos tiempo que perder, volví con Krack y le pregunté: ¿Qué hace falta preparar para que esté barco salga en cuanto todos estemos?
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![[Imagen: GGT7d9e.png]](https://i.imgur.com/GGT7d9e.png)
