12-04-2025, 12:29 PM
[personajeinvalido=1603]
Corrí todo lo que pude al manglar donde nos citó Gukuro. Un Yonko en Sabaody, jamás me esperaba tal cosa ¿Qué hacía allí? ¿A que venía? Desde luego era algo muy extraño y que sabia que no tendría una respuesta ahora.
Mi llamada a Sohem no sé si funcionó o que, pues el cazador no dijo ni una sola palabra — Tenía que haber llamado a Viktor... — Pensé, pues quizás el peliblanco si que me hubiera dado una respuesta más sonora y entendible. Pero ya no era el momento de lamentarse, estaba llegando al manglar, y a lo lejos, se podía ir apreciando un buque gigantesco. No había duda, era el barco del Yonko, semejante cosa de tal tamaño solo podía ser de el. Y para mi sorpresa, en aquel lugar, también pude visualizar un montón de Patriotas en fila, cosa que cuando la vi, supe que todo esto iba en serio. Se iba a utilizar todo lo disponible para parar aquella situación. Giré mi cabeza y esta vez, vi dos figuras humanas, familiares. Eran Sohem y Viktor. Suspiré aliviado de saber que al menos el enmascarado me escuchó, tener allí a esta pareja desde luego que sumaba a la hora de tener éxito en la misión.
Me acerqué a ellos — Sohem, Viktor — Dije a modo de saludo, recordando la primera conversación que tuve con el líder de Magna sobre que un patriota los atacó — Esperemos que estos de aquí no se vuelvan locos, pues lo que tenemos delante... — Señalé con mi dedo índice de la mano derecha al gran buque — ... Es un Yonko, uno de los piratas más fuertes y peligrosos de los mares. No sabemos que hace aquí, pero desde luego nada bueno — Comenté mientras me sacaba un cigarrillo y lo encendía con mi zippo con estampado metálico de pulpo — La recompensa de este da como para jubilarse de inmediato, ¿eh? — Comenté de manera jocosa, quitando un poco de hierro al asunto.
Dándole una calada al cigarrillo, observé a los lados, esperando poder ver a más gente de la Marina, entre ellos Gukuro y por supuesto todos y cada uno de mis compañeros de División. Pero parece ser que aún no habían llegado a la zona. Resoplé un poco, para a continuación dirigirme a mi amigo Viktor, mirando el buque a lo lejos — Venga, va ¿Estás nervioso? Esto me recuerda a Toko, otra vez vamos a pelear juntos ¿eh? — Comenté bastante calmado a pesar de la situación que se nos venia encima.
Fuera lo que fuera, no iba a dudar.
Corrí todo lo que pude al manglar donde nos citó Gukuro. Un Yonko en Sabaody, jamás me esperaba tal cosa ¿Qué hacía allí? ¿A que venía? Desde luego era algo muy extraño y que sabia que no tendría una respuesta ahora.
Mi llamada a Sohem no sé si funcionó o que, pues el cazador no dijo ni una sola palabra — Tenía que haber llamado a Viktor... — Pensé, pues quizás el peliblanco si que me hubiera dado una respuesta más sonora y entendible. Pero ya no era el momento de lamentarse, estaba llegando al manglar, y a lo lejos, se podía ir apreciando un buque gigantesco. No había duda, era el barco del Yonko, semejante cosa de tal tamaño solo podía ser de el. Y para mi sorpresa, en aquel lugar, también pude visualizar un montón de Patriotas en fila, cosa que cuando la vi, supe que todo esto iba en serio. Se iba a utilizar todo lo disponible para parar aquella situación. Giré mi cabeza y esta vez, vi dos figuras humanas, familiares. Eran Sohem y Viktor. Suspiré aliviado de saber que al menos el enmascarado me escuchó, tener allí a esta pareja desde luego que sumaba a la hora de tener éxito en la misión.
Me acerqué a ellos — Sohem, Viktor — Dije a modo de saludo, recordando la primera conversación que tuve con el líder de Magna sobre que un patriota los atacó — Esperemos que estos de aquí no se vuelvan locos, pues lo que tenemos delante... — Señalé con mi dedo índice de la mano derecha al gran buque — ... Es un Yonko, uno de los piratas más fuertes y peligrosos de los mares. No sabemos que hace aquí, pero desde luego nada bueno — Comenté mientras me sacaba un cigarrillo y lo encendía con mi zippo con estampado metálico de pulpo — La recompensa de este da como para jubilarse de inmediato, ¿eh? — Comenté de manera jocosa, quitando un poco de hierro al asunto.
Dándole una calada al cigarrillo, observé a los lados, esperando poder ver a más gente de la Marina, entre ellos Gukuro y por supuesto todos y cada uno de mis compañeros de División. Pero parece ser que aún no habían llegado a la zona. Resoplé un poco, para a continuación dirigirme a mi amigo Viktor, mirando el buque a lo lejos — Venga, va ¿Estás nervioso? Esto me recuerda a Toko, otra vez vamos a pelear juntos ¿eh? — Comenté bastante calmado a pesar de la situación que se nos venia encima.
Fuera lo que fuera, no iba a dudar.
Toda la info
