15-04-2025, 12:51 AM
Por un momento sentí que el tiempo se congeló, no obtuve respuesta hasta que Quetzalli acortó distancias, sentí sus manos tersas y fuertes sobre mis hombros y sin previo aviso, me abrazó levantándome por los aires con suma alegría. Me sobresalté por un instante no esperando esa reacción, mi respiración se cortó un poco debido a la fuerza del agarre. Pero no me molestaba, su felicidad y entusiasmo eran contagiosos y pese a que no podía hablar hasta que me bajó sonreí.
Tras dejarme finalmente en el suelo pude respirar y el comenzó a hablar. Al parecer además de cubrir mi katana con haki de armamento había usado otro tipo de haki. El tercero del cual me había hablado. Le miré con extrañeza, como si no me lo creyese. No sabía cómo lo había hecho. No sabía si quiera como controlarlo aún, pero si era lo que él decía nos podía ser útil. -Si, es la primera vez que escucho acerca de estos tres poderes, no había probado a entrenarlos antes y que yo sepa si. Este Haki del conquistador del cual hablas, no lo había usado antes~gero. Ha sido extraño. -Nunca me había creído nadie especial. Solo un pez encontrado en un barril cuando era pequeño, y no alguien con un poder abrumador o presencia como el capitán.
-Solo una pregunta. -Continué hablando a la vez que Tenoch festejaba este hecho lanzando puñetazos al aire. -¿Tan raro es que alguien tenga este tipo de haki? Pareces bastante ilusionado… Aunque debo admitir que el nombre de “conquistador suena bastante poderoso y especial yiarararara. -Me reí por lo bajo y me acerqué a mi “hermano”, y sin previo aviso, le envolví con mi único brazo, y apoyando mi frente en su pecho, protagonizando una escena algo tierna. No solía mostrar mis sentimientos muy a menudo pero, desde que perdí mi extremidad me sentía que ya no servía para nada, que no iba a cumplir mi sueño y la promesa que le hice a mi capitana de convertirme en el samurai más fuerte. Pero esta águila tonta de oro y plata aún no se había rendido conmigo, aún tenía esperanzas puestas en mi y no podía decepcionarle, él aún confiaba en mi fuerza y no podía decepcionarle.
-Gracias… Por no perder la fe en mi… Por no perder la esperanza conmigo… Gracias a ti ahora me siento mucho mejor~gero. -Pronuncié finalmente mientras unas lágrimas de puro macho comenzaban a brotar de mis ojos. Tal vez lo único que quería era esto alguien que valorara mi fuerza, no… Volver a sentirme aquel pececillo inútil que dejó morir a toda su familia por ser débil. Finalmente cuando rompí el abrazo traté de mantener la compostura mirándole con una cara que decía “no, no he llorado, soy un samurai fuerte y valeroso”. Una cosa tenía clara, al resto de la tripulación no les conocía aún lo suficiente. Pero él se había convertido en mi nueva familia, a su lado… No tenía que volver a estar solo nunca más.
Extendí mi puño hacia delante mientras una sonrisa genuina cubría mi rostro. -Cuando lleguemos al barco pienso seguir entrenando estos dos hakis, y espero que me llegues también a enseñar el último que me falta por aprender en un futuro hermano. -Esperé su respuesta y que chocara mi puño de vuelta.
Tras dejarme finalmente en el suelo pude respirar y el comenzó a hablar. Al parecer además de cubrir mi katana con haki de armamento había usado otro tipo de haki. El tercero del cual me había hablado. Le miré con extrañeza, como si no me lo creyese. No sabía cómo lo había hecho. No sabía si quiera como controlarlo aún, pero si era lo que él decía nos podía ser útil. -Si, es la primera vez que escucho acerca de estos tres poderes, no había probado a entrenarlos antes y que yo sepa si. Este Haki del conquistador del cual hablas, no lo había usado antes~gero. Ha sido extraño. -Nunca me había creído nadie especial. Solo un pez encontrado en un barril cuando era pequeño, y no alguien con un poder abrumador o presencia como el capitán.
-Solo una pregunta. -Continué hablando a la vez que Tenoch festejaba este hecho lanzando puñetazos al aire. -¿Tan raro es que alguien tenga este tipo de haki? Pareces bastante ilusionado… Aunque debo admitir que el nombre de “conquistador suena bastante poderoso y especial yiarararara. -Me reí por lo bajo y me acerqué a mi “hermano”, y sin previo aviso, le envolví con mi único brazo, y apoyando mi frente en su pecho, protagonizando una escena algo tierna. No solía mostrar mis sentimientos muy a menudo pero, desde que perdí mi extremidad me sentía que ya no servía para nada, que no iba a cumplir mi sueño y la promesa que le hice a mi capitana de convertirme en el samurai más fuerte. Pero esta águila tonta de oro y plata aún no se había rendido conmigo, aún tenía esperanzas puestas en mi y no podía decepcionarle, él aún confiaba en mi fuerza y no podía decepcionarle.
-Gracias… Por no perder la fe en mi… Por no perder la esperanza conmigo… Gracias a ti ahora me siento mucho mejor~gero. -Pronuncié finalmente mientras unas lágrimas de puro macho comenzaban a brotar de mis ojos. Tal vez lo único que quería era esto alguien que valorara mi fuerza, no… Volver a sentirme aquel pececillo inútil que dejó morir a toda su familia por ser débil. Finalmente cuando rompí el abrazo traté de mantener la compostura mirándole con una cara que decía “no, no he llorado, soy un samurai fuerte y valeroso”. Una cosa tenía clara, al resto de la tripulación no les conocía aún lo suficiente. Pero él se había convertido en mi nueva familia, a su lado… No tenía que volver a estar solo nunca más.
Extendí mi puño hacia delante mientras una sonrisa genuina cubría mi rostro. -Cuando lleguemos al barco pienso seguir entrenando estos dos hakis, y espero que me llegues también a enseñar el último que me falta por aprender en un futuro hermano. -Esperé su respuesta y que chocara mi puño de vuelta.
Resumen
Belico
