17-04-2025, 03:29 PM
La figura soltó una risa gutural profunda y fría como como el agua profunda del mar, y se echó la capucha para atrás revelando un rostro tosco, de un color marrón verdoso, surcado de cicatrices, con una mandíbula inferior prominente de la que sobresalían dos afilados colmillos como dagas. Lucía una larga barba reunida en una trenza que nacía desde el mentón de aquel individuo. Kisuke se le quedó mirando a los ojos, rojos como el amanecer sobre el mar, y que estaban cargados de ira y ansia de pelea. Jamás había visto a nadie con esa apariencia y estaba seguro que alguien tan peculiar le sonaría por lo menos de algo.
-Desde luego no eres el lápiz más afilado del estuche... más te valdría volver a tu agujero y seguir saliendo a faenar todos los días...
Dijo esto con un tono desafiante, pero también teñido de cierta decepción. Kisuke estaba completamente desubicado y no entendía por qué un desconocido tenía aquella actitud con él; más aún, ese sujeto parecía conocer perfectamente quien era Kisuke. No era capaz de contestarle, no obstante, puesto que aquello que le había dicho era algo que alguna vez había pasado por su mente, sobre todo antes de encontrarse con la Gran Líder Kihira, pero ahora no estaba en aquel punto.
-He de reconocer que eres hábil, tienes buen manejo e ingenio para manejar la espada, pero careces de algo básico para ser el mejor...
-¿A qué te refieres, viejo? ¿Qué más se supone que necesito para ser más fuerte?
El tipo una vez más se echó a reír.
-No me jodas, pescadero... ¿Ahora vas de humilde por la vida? En serio, ¿no sabes aún quien soy?
Dijo esto echando hacia un lado la raída capa que llevaba dejando ver una katana... Onikiba. Kisuke hiló rápidamente quien era aquel tipo, puesto que había vivido algo similar con Yamigiri. No cabía duda, aquel tipo era su katana, la que le había entregado Zorak en Chisi, Onikiba.
-Con que tú eres Onikiba...
El otro lo miró con una media sonrisa sarcástica.
-Por fin te das cuenta de algo tan simple... No sabes nada Kisuke...
Parecía que iba a, como poco, dialogar con su espada, y era una oportunidad de oro, por lo que Kisuke iba a aprovecharla para mejorar. El camino de la espada era una senda tortuosa en muchas ocasiones pero si decides adentrarte en él, no se puede dudar en seguir avanzando.
-Desde luego no eres el lápiz más afilado del estuche... más te valdría volver a tu agujero y seguir saliendo a faenar todos los días...
Dijo esto con un tono desafiante, pero también teñido de cierta decepción. Kisuke estaba completamente desubicado y no entendía por qué un desconocido tenía aquella actitud con él; más aún, ese sujeto parecía conocer perfectamente quien era Kisuke. No era capaz de contestarle, no obstante, puesto que aquello que le había dicho era algo que alguna vez había pasado por su mente, sobre todo antes de encontrarse con la Gran Líder Kihira, pero ahora no estaba en aquel punto.
-He de reconocer que eres hábil, tienes buen manejo e ingenio para manejar la espada, pero careces de algo básico para ser el mejor...
-¿A qué te refieres, viejo? ¿Qué más se supone que necesito para ser más fuerte?
El tipo una vez más se echó a reír.
-No me jodas, pescadero... ¿Ahora vas de humilde por la vida? En serio, ¿no sabes aún quien soy?
Dijo esto echando hacia un lado la raída capa que llevaba dejando ver una katana... Onikiba. Kisuke hiló rápidamente quien era aquel tipo, puesto que había vivido algo similar con Yamigiri. No cabía duda, aquel tipo era su katana, la que le había entregado Zorak en Chisi, Onikiba.
-Con que tú eres Onikiba...
El otro lo miró con una media sonrisa sarcástica.
-Por fin te das cuenta de algo tan simple... No sabes nada Kisuke...
Parecía que iba a, como poco, dialogar con su espada, y era una oportunidad de oro, por lo que Kisuke iba a aprovecharla para mejorar. El camino de la espada era una senda tortuosa en muchas ocasiones pero si decides adentrarte en él, no se puede dudar en seguir avanzando.
