28-04-2025, 12:12 PM
Estábamos preparados para poder frenar la llegada de aquel terrible pirata. O eso pensábamos.
Tras una jugada de aquellos que podían acompañar a Gukuro, el gigante no se quedó de brazos cruzados. El ataque a su barco funcionó, eso nos facilitaba las cosas para que no se pudiera acercar más al archipiélago. Pero Odki hizo su contrataque. Su respuesta fue totalmente devastadora. No me dio tiempo ni de reaccionar, y cuando quise girar mi cabeza para ver a los que estábamos en primera fila. Sohem había perdido su brazo derecho a la altura del bíceps — ¡SOHEM! — Grité totalmente descompuesto por la grotesca escena. Y no solo se quedó ahí, pues el joven Apolo también sufrió las consecuencias de aquel ataque, perdiendo parte de su rostro, siendo aún peor que lo que le pasó al cazador — ¡APOLO, FUERA! — Ordené instintivamente para que se pusiera a cubierto, aunque Gukuro ya estaba dando las instrucciones necesarias, así que solo me limité a hacer una cosa, lo único que podía hacer ahí en ese momento, mientras escuchaba a Karl lamentarse por las heridas de Apolo, totalmente desesperada.
Me coloqué delante del Almirante, extendiendo mis brazos por delante para cubrir el mayor terreno posible, activando mi Tekkai — ¡Yo os cubriré, cueste lo que cueste, aunque me deje la vida en ello! ¡Intentaré repeler cualquier ataque que nos vuelva a lanzar! ¡Fuguwu, Karl! ¡Atended las heridas de los demás! — Dije con determinación, era lo único que podía hacer en ese momento. Tan solo el peli blanco y yo éramos los que estábamos más frescos en ese momento, y sabia de sobra que podía contar con el en esta situación — ¡Viktor, cuento contigo si la cosa se pone peor, por favor, o no saldremos de esta! — Grité un poco desesperado por la situación ¿Dónde estaban Ryze y James? Estaba claro que ninguno de nosotros se podía comparar a la fuerza devastadora de Odki, pero cualquier par de manos en estos momentos eran de ayuda, sobre todo la de la pequeña tontatta, gracias a su fruta y que era tiradora, quizás podría tener más fácil el hacer algo, pero no era momento de pensar en ello.
Miré fijamente al barco desde donde el Yonko nos estaba atacando, y en un acto de pura valentía, lo desafié directamente, haciendo acopio de todas las fuerzas que tenía, llamando a mi bestia interior, pues era el momento de mostrar mi verdadero poder. No estaba dispuesto a que ninguno más sufriera en este sitio.
Tras una jugada de aquellos que podían acompañar a Gukuro, el gigante no se quedó de brazos cruzados. El ataque a su barco funcionó, eso nos facilitaba las cosas para que no se pudiera acercar más al archipiélago. Pero Odki hizo su contrataque. Su respuesta fue totalmente devastadora. No me dio tiempo ni de reaccionar, y cuando quise girar mi cabeza para ver a los que estábamos en primera fila. Sohem había perdido su brazo derecho a la altura del bíceps — ¡SOHEM! — Grité totalmente descompuesto por la grotesca escena. Y no solo se quedó ahí, pues el joven Apolo también sufrió las consecuencias de aquel ataque, perdiendo parte de su rostro, siendo aún peor que lo que le pasó al cazador — ¡APOLO, FUERA! — Ordené instintivamente para que se pusiera a cubierto, aunque Gukuro ya estaba dando las instrucciones necesarias, así que solo me limité a hacer una cosa, lo único que podía hacer ahí en ese momento, mientras escuchaba a Karl lamentarse por las heridas de Apolo, totalmente desesperada.
Me coloqué delante del Almirante, extendiendo mis brazos por delante para cubrir el mayor terreno posible, activando mi Tekkai — ¡Yo os cubriré, cueste lo que cueste, aunque me deje la vida en ello! ¡Intentaré repeler cualquier ataque que nos vuelva a lanzar! ¡Fuguwu, Karl! ¡Atended las heridas de los demás! — Dije con determinación, era lo único que podía hacer en ese momento. Tan solo el peli blanco y yo éramos los que estábamos más frescos en ese momento, y sabia de sobra que podía contar con el en esta situación — ¡Viktor, cuento contigo si la cosa se pone peor, por favor, o no saldremos de esta! — Grité un poco desesperado por la situación ¿Dónde estaban Ryze y James? Estaba claro que ninguno de nosotros se podía comparar a la fuerza devastadora de Odki, pero cualquier par de manos en estos momentos eran de ayuda, sobre todo la de la pequeña tontatta, gracias a su fruta y que era tiradora, quizás podría tener más fácil el hacer algo, pero no era momento de pensar en ello.
Miré fijamente al barco desde donde el Yonko nos estaba atacando, y en un acto de pura valentía, lo desafié directamente, haciendo acopio de todas las fuerzas que tenía, llamando a mi bestia interior, pues era el momento de mostrar mi verdadero poder. No estaba dispuesto a que ninguno más sufriera en este sitio.
— ¡ODKI, VENGA, VA! ¡VEN A POR MI! ¿¡ACASO NO TIENES HUEVOS!? —
Si íbamos a caer aquí todos, yo iba a ser el primero.
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