05-05-2025, 10:12 AM
Leyenda (Guía de color)
El humo parecía cada vez más denso, tanto que parecía como si se pudiera tocar incluso. Estaba yo intentando aprovechar la cortina de humo para reposicionarme cuando sentí cómo si me estuvieran atando por muñecas y tobillos. Pero no había sogas ahí, únicamente humo - ¿Cómo cojones te puede agarrar el humo? - me pregunté. Mi lógica me llevaba a pensar que no hacía falta más que algo de aire para que este se disipara, pero soplar un par de veces me di cuenta de que no iba a haber manera de que me librara de esta situación a no ser que el tipo del Palo de Atizar así lo deseara.
Mientras fallaba en mi intento de liberación, aquel demonio de humo se acercó volando. Volar parecía resultarle bastante útil, sobre todo teniendo en cuenta que el tío era más lento que el caballo del malo. No me hubiera supuesto ningún problema el hecho de alejarme y esquivarlo si pudiera aunque sea moverme lo más mínimo, pero ese no era el caso, y no podía hacer más que ver como cada vez estaba más y más cerca. Lo que sí que no vi venir fue el palazo que me dio en el cogote, bueno, más que en el cogote en la oreja izquierda. Aquel golpe sonó seco y casi me deja seco a mí también. El tipo de los cuernos dijo algo que no llegué a entender del todo, porque la cabeza seguía dándome vueltas y vueltas - Para, para, para un momentito amigo - le dije cuando volví a tener completa consciencia de dónde estaba - ¿Pero no se suponía que me ibas a enseñar a usar esto? - pregunté, señalando con la mirada la daga que portaba en mi mano derecha - ¿Si no me dejas moverme como que es complicado que pueda hacer algo, no crees? Así como que poco voy a poder usar el arma - moví levemente la muñeca, describiendo un pequeño círculo, pues no podía permitirme más margen de movimiento. No tenía yo ganas de pelear ni nada por el estilo. Si aquel fuera el caso hubiera aunque sea traído mi rifle y balas, pero la verdad era que tampoco estaba yo muy por la labor de que me atizaran con un palo cual piñata
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