06-05-2025, 01:27 PM
Sasha no sabía si se había acordado de un chiste o qué le pasaba para reír cuando le explicó lo que ella le había pedido, pero había una opción más cercana a lo que pasaba por su mente al verla tras todo lo que había pasado: estaba loca. Solo una persona loca aparecería de la nada y se pondría a pegar a la gente mientras preguntaba por la familia de una chica de diecinueve años. La intrusa contestó a su respuesta defendiendo a Garnet y Tobías, pero no paraba de decir puras tonterías. Definitivamente estaba mal de la cabeza. Pero ya estaba harta, si no le preguntaba nada no iba a gastar saliva en contestarle, era mejor que se fuera de una vez, así que nada más la soltó se puso de pie mirándola fijamente para no perder detalle de lo que hacía. Tras destrozar el Den Den Mushi de Garnet y mirar a la semioni de forma dubitativa durante unos segundo eternos de silencio, el Den Den Mushi – esta vez de la mujer – volvió a sonar de nuevo, esperando la rubia que fuera importante, por la insistencia, para que se fuera del Solar Karma.
La joven empezó a relajarse cuando se dio cuenta que parecía que por fin se marchaba, aunque no harta de molestar hizo que Triana se desmayara antes de dar un salto y marcharse — ¡Triana! Mierda, será gilipollas la idiota esta. Un poco más y se nos queda de okupa — gritó preocupada el nombre de la capitana – acercándose a la vez que Kenzo – y se quejaba por el tiempo que había estado con ellos. La miró con preocupación pero gracias a su haki de observación sabía que seguía viva, así que suspiró de alivio. Definitivamente debían irse. El más joven de la tripulación parecía que tenía claro cómo ayudar y así dejarla a ella con el barco — Vamos a pirarnos de aquí — pronunció dirigiéndose a elevar el ancla. No fue una tarea muy difícil gracias a su fuerza, por lo que enseguida estuvo lista y se dirigió a su lugar junto al timón — ¡Jolyne! Necesito que subas al carajo y nos vayas guiando desde arriba. Nunca he navegado bajo el mar y me vendría bien tener a alguien con buena vista para vigilar el camino — pidió con una sonrisa de complicidad, era el momento que el trío glotón-caótico demostrara que podían apañárselas solos, o no destrozar en exceso el barco durante el proceso. Así que una vez en el timón, la semioni puso rumbo hacia la isla gyojin, y fue entonces que Kenzo se acercó a ella diciéndole que estaba a su lado y que le dijera lo que había que hacer — Solo quiero pirarme de una vez de aquí. Necesito que te encargues de las velas, no sé lo que veremos allí abajo pero solo estáis Jolyne y tú para ayudarme con el Solar Karma. Confío en vosotros. Vamos a hacer que el resto flipen — lo ánimo con una sonrisa determinada, no les quedaba otra, tenían que ayudarse entre los tres para llegar y por suerte también contaban con el haki de observación de la rubia para notar cualquier peligro que se acercara. Con todo eso en mente el galeón de los Alas Negras zarpó hacia su próximo destino: la isla Gyojin.
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