13-05-2025, 03:53 PM
Todo estaba calmado. Daba hasta miedo pensar que, hasta hace prácticamente nada vivimos un mismísimo infierno. Uno en el que nuestras vidas podían haber acabado en un soplido. Pero estábamos vivos, aunque algunos, con heridas que llevarían por siempre encima. Junto con Magna y Gukuro, conseguimos ganar el tiempo suficiente para que Tucrow y sus mejores hombres llegasen al lugar y poder ganar aquella batalla. O al menos, aplazarla hasta nuevo aviso. La Marina se puso rápidamente en movimiento para socorrer a todos los civiles que fueron victimas de tal masacre. Nosotros, fuimos atendidos en el mismísimo buque de Gukuro y así poder descansar como era debido. Pero en mi cabeza solo rondaba una pregunta, ¿Dónde estaban Ryze y James? No sabíamos nada de ellos, y yo ya me temía lo peor. El solo hecho de pensar que mi pequeña amiga estuviera sin vida en algún lugar me revolvia otra vez todo por dentro. Y James, aunque nos complicó las cosas, tampoco quería que le hubiera pasado algo tan extremo. Por desgracia, solo quedaba esperar las noticias y rezar.
Así que no podía quedarme quieto. Volví a usar mi nueva fruta, esta vez, en un momento crucial. A veces se me olvida el potencial nuevo que tengo por mejorar y entrenar, pues el monstruo que habita dentro de mi no es ni de lejos como el de antes. Así que mi objetivo por hoy, era casi el de siempre: Ser más fuerte.
Me ubicaba en una de los camarotes del buque de Gukuro. Nada especial ni nada raro, un camarote más. Mientras tuviera una cama en la que poder descansar era para mi más que suficiente. Estaba tumbado, con las manos detrás de mi cabeza, mirando por la pequeña ventana de mi derecha, como los rayos de sol iluminaban el cubículo. Había conseguido descansar bien y sin problema, mis heridas fueron tratadas, tenía energía de sobra. Así que tocaba moverse. Cuando procedí a levantarme, de repente, mi Den den mushi sonó, encima de la mesita la cual se ubicaba al lado izquierdo de la cama. Con tranquilidad, lo cogí, era Fuguwu, pidiendo una reunión en cubierta, y afirmando que aún seguíamos sin noticias de nuestros compañeros - Voy para ya - Contesté y colgué. Me vestí con una camisa grisacea de manga corta, y por encima, una nueva capa de Vicealmirante que me brindaron los hombres de mi superior. Sin más que pensar ni hacer, salí por la puerta, dirección la cubierta, sin ni siquiera coger nada de mis pertenencias, pues estando donde estoy no me harían falta.
El día al menos cumplía con los mínimos. No hacía mal tiempo, pero a lo lejos se podía divisar lo contrario. Me encendí un cigarrillo mientras miraba a mis alrededores, hasta que pude visualizar a mi compañero Fuguwu, el cual estaba sentado en el estribor del barco, así que comencé a caminar hacía el mientras daba una calada - Venga, va, arriba esos ánimos - Comenté con cierta tranquilidad para intentar generar un ambiente al menos agradable - Seguramente en poco tiempo tendremos noticias de ambos, esos dos son fuertes, no me cabe duda - Comenté, frenándome a su lado derecho, mirando el manglar en el que nos encontrábamos - Aún faltan por llegar Karl y Apolo, pero dime, ¿Algo que quieras comentar o decir? Si puedo ayudarte, lo haré con gusto, compañero - Finalicé esperando su respuesta.
Así que no podía quedarme quieto. Volví a usar mi nueva fruta, esta vez, en un momento crucial. A veces se me olvida el potencial nuevo que tengo por mejorar y entrenar, pues el monstruo que habita dentro de mi no es ni de lejos como el de antes. Así que mi objetivo por hoy, era casi el de siempre: Ser más fuerte.
Me ubicaba en una de los camarotes del buque de Gukuro. Nada especial ni nada raro, un camarote más. Mientras tuviera una cama en la que poder descansar era para mi más que suficiente. Estaba tumbado, con las manos detrás de mi cabeza, mirando por la pequeña ventana de mi derecha, como los rayos de sol iluminaban el cubículo. Había conseguido descansar bien y sin problema, mis heridas fueron tratadas, tenía energía de sobra. Así que tocaba moverse. Cuando procedí a levantarme, de repente, mi Den den mushi sonó, encima de la mesita la cual se ubicaba al lado izquierdo de la cama. Con tranquilidad, lo cogí, era Fuguwu, pidiendo una reunión en cubierta, y afirmando que aún seguíamos sin noticias de nuestros compañeros - Voy para ya - Contesté y colgué. Me vestí con una camisa grisacea de manga corta, y por encima, una nueva capa de Vicealmirante que me brindaron los hombres de mi superior. Sin más que pensar ni hacer, salí por la puerta, dirección la cubierta, sin ni siquiera coger nada de mis pertenencias, pues estando donde estoy no me harían falta.
El día al menos cumplía con los mínimos. No hacía mal tiempo, pero a lo lejos se podía divisar lo contrario. Me encendí un cigarrillo mientras miraba a mis alrededores, hasta que pude visualizar a mi compañero Fuguwu, el cual estaba sentado en el estribor del barco, así que comencé a caminar hacía el mientras daba una calada - Venga, va, arriba esos ánimos - Comenté con cierta tranquilidad para intentar generar un ambiente al menos agradable - Seguramente en poco tiempo tendremos noticias de ambos, esos dos son fuertes, no me cabe duda - Comenté, frenándome a su lado derecho, mirando el manglar en el que nos encontrábamos - Aún faltan por llegar Karl y Apolo, pero dime, ¿Algo que quieras comentar o decir? Si puedo ayudarte, lo haré con gusto, compañero - Finalicé esperando su respuesta.
