14-05-2025, 10:56 PM
Zorak parecía realmente compungido de haber cargado la responsabilidad del escuadrón y de él mismo sobre los hombros de Kisuke, pero Kisuke no pensaba dejarle caer en ese estado depresivo de nuevo, tras haber conseguido cortarle el pelo como lo llevaba el padre de este, cuando iba a comprarle el pescado a los padres de Kisuke y el híbrido no era más que un pequeñajo pelirrojo con cara de travieso y el pelo carmesí como el cielo al amanecer. Kisuke era apenas 4 años mayor que Zorak, pero siempre había sido mucho más alto y fornido que el escurridizo bribón de pelo escarlata. Ante estos recuerdos, el antiguo pescador suavizó su mirada y se acercó a su compañero con una sonrisa entregándole el trapo y los tapones.
-No te recrees en el pasado, no puedes cambiarlo, céntrate en el presente para mejorara tu futuro. Mi padre siempre decía eso cuando la liaba en el pesquero de la familia... kuhahahaha.
Le puso los útiles para el entrenamiento en su mano, pasando a hacerle una breve explicación, lo más resumida y concisa posible, pero dejando el objetivo del ejercicio claro. Esperaba que con sus palabras su compañero olvidase, o, al menos, dejase aparcado un rato, todo lo que había pasado desde que desembarcasen en el Archipiélago Sabaody.
-Bien, como habrás adivinado por lo que te dije antes, ponte bien apretada el trapo tapándote el ojo y los tapones para los oídos. Como tu olfato y gusto son un desastre, no importa que no tomemos medidas contra ellos. El objetivo es que dejes de depender de tus sentidos para "ver" lo que está a tu alrededor.
Señaló indolentemente a Comi con su dedo con una sonrisa burlona en el rostro y se dio unas palmadas en el pecho, mientras decía:
-El Señor Tocino es débil, pero es muy grande, por lo que él no cuenta. Tendrás que localizarme tras contar hasta veinte. Es decir vamos a jugar al escondite, pero sin ver... Si consigues acertar cinco veces seguidas podremos pasar al siguiente ejercicio. Cada cinco intentos pararemos y te diré las que has acertado.
Recordaba como alguna vez habían jugado cuando eran pequeños y sus padres hacían negocios, y lo difícil que era localizar siempre al híbrido de gyojin; siempre había sido muy escurridizo, y esperaba que aquella dosis de nostalgia de cuando apenas eran unos niños sin preocupaciones, disfrutando de la vida, ayudase a su amigo a seguir adelante.
-Por cierto, yo mismo activaré mi kenbunshoku para saber si haces trampa así que no trates de engañarme, que nos conocemos... kuhahahaha.
Extendió su Kenbunshoku en un radio de 20 metros, cubriendo la totalidad del Saint Fermín.
-No te recrees en el pasado, no puedes cambiarlo, céntrate en el presente para mejorara tu futuro. Mi padre siempre decía eso cuando la liaba en el pesquero de la familia... kuhahahaha.
Le puso los útiles para el entrenamiento en su mano, pasando a hacerle una breve explicación, lo más resumida y concisa posible, pero dejando el objetivo del ejercicio claro. Esperaba que con sus palabras su compañero olvidase, o, al menos, dejase aparcado un rato, todo lo que había pasado desde que desembarcasen en el Archipiélago Sabaody.
-Bien, como habrás adivinado por lo que te dije antes, ponte bien apretada el trapo tapándote el ojo y los tapones para los oídos. Como tu olfato y gusto son un desastre, no importa que no tomemos medidas contra ellos. El objetivo es que dejes de depender de tus sentidos para "ver" lo que está a tu alrededor.
Señaló indolentemente a Comi con su dedo con una sonrisa burlona en el rostro y se dio unas palmadas en el pecho, mientras decía:
-El Señor Tocino es débil, pero es muy grande, por lo que él no cuenta. Tendrás que localizarme tras contar hasta veinte. Es decir vamos a jugar al escondite, pero sin ver... Si consigues acertar cinco veces seguidas podremos pasar al siguiente ejercicio. Cada cinco intentos pararemos y te diré las que has acertado.
Recordaba como alguna vez habían jugado cuando eran pequeños y sus padres hacían negocios, y lo difícil que era localizar siempre al híbrido de gyojin; siempre había sido muy escurridizo, y esperaba que aquella dosis de nostalgia de cuando apenas eran unos niños sin preocupaciones, disfrutando de la vida, ayudase a su amigo a seguir adelante.
-Por cierto, yo mismo activaré mi kenbunshoku para saber si haces trampa así que no trates de engañarme, que nos conocemos... kuhahahaha.
Extendió su Kenbunshoku en un radio de 20 metros, cubriendo la totalidad del Saint Fermín.
off
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akuma no mi y haki
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