20-05-2025, 12:38 AM
El viejo se vio notablemente avergonzado tras saber que Beto había escuchado su pequeña confesión zoofílica, pero hizo como si no escuchase al gigante hablar sobre que aquello era pecado, pues los gustos de uno pertenecen a uno mismo, aun así el gigante acepto de muy buen grado la invitación del viejo, ofreciéndose a cocinar, entre ambos pudieron preparar un pequeño gran manjar para ambos y el anciano ni corto ni perezoso saco botellas que portaban varias "X" dibujadas en ellas, aunque claro, nuestro protagonista no podría saber ese pequeño detalle, aunque si que pudo oler el alcohol gracias a su gran olfato.
"Nos vamos a poner como el Kiko!!"
El hombre y el gigante compartieron risas, llantos y comida aquel día. Beto había no solo protegido el pueblo de una estampida, había logrado su objetivo de sacar información sobre la tal Berry y no contento con ello, parecía que había hecho una nueva amistad, para cuando cayó la noche, Rick ya le había preparado una cesta con huevos, carne y verduras para que "comiera algo fresco de verdad". Mientras se marchaba, nuestro protagonista se giró hacia el bosque, casi como si pudiera ver, aunque no podía por razones obvias, pero si notando el susurro del viento entre las ramas, el olor de la vida salvaje mezclada con la humedad que comenzaba a denotar la noche, dentro del mismo, en alguna parte se encontraba ese extraño ser, esa criatura llamada "monstruo" por unos y temida por todos, quizás mas por el desconocimiento que por la agresividad de ese cuerpo que era "un regalo para la vista" del viejo Rick.
Una cosa estaba clara, Beto Matashita llegaría al fondo de la cuestión y seguro que lo haría con el talante y el saber estar que concede ser un devoto hombre de dios, pues ellos traen paz al conflicto ya sea entre animales, humanos, gigantes o cualquier raza existente, pues todas eran hijos del mismo padre y todos comerían en la mesa del señor cuando se les perdonase sus pecados, pero que sería de aquellos que no tenían redención era un misterio para Beto, el cual mientras se retiraba con la pequeña bolsa de víveres que le había regalado el viejo Rick, para el todos llegaban a tener cierto grado de redención siempre que se arrepintieran de sus pecados, solo esperaba que la tal Berry fuera de estos y aceptase a dios nuestro salvador en su vida, amén.
"Nos vamos a poner como el Kiko!!"
El hombre y el gigante compartieron risas, llantos y comida aquel día. Beto había no solo protegido el pueblo de una estampida, había logrado su objetivo de sacar información sobre la tal Berry y no contento con ello, parecía que había hecho una nueva amistad, para cuando cayó la noche, Rick ya le había preparado una cesta con huevos, carne y verduras para que "comiera algo fresco de verdad". Mientras se marchaba, nuestro protagonista se giró hacia el bosque, casi como si pudiera ver, aunque no podía por razones obvias, pero si notando el susurro del viento entre las ramas, el olor de la vida salvaje mezclada con la humedad que comenzaba a denotar la noche, dentro del mismo, en alguna parte se encontraba ese extraño ser, esa criatura llamada "monstruo" por unos y temida por todos, quizás mas por el desconocimiento que por la agresividad de ese cuerpo que era "un regalo para la vista" del viejo Rick.
Una cosa estaba clara, Beto Matashita llegaría al fondo de la cuestión y seguro que lo haría con el talante y el saber estar que concede ser un devoto hombre de dios, pues ellos traen paz al conflicto ya sea entre animales, humanos, gigantes o cualquier raza existente, pues todas eran hijos del mismo padre y todos comerían en la mesa del señor cuando se les perdonase sus pecados, pero que sería de aquellos que no tenían redención era un misterio para Beto, el cual mientras se retiraba con la pequeña bolsa de víveres que le había regalado el viejo Rick, para el todos llegaban a tener cierto grado de redención siempre que se arrepintieran de sus pecados, solo esperaba que la tal Berry fuera de estos y aceptase a dios nuestro salvador en su vida, amén.
Resumen
OFF para la moderación
