20-05-2025, 08:03 PM
Berry inclinó la cabeza haciendo una mueca, no entendía nada de nada, no sabía quien era ese tal Dios pero supuso que era un granjero que obraba en alguna granja. Otra vez pedía que lo amen, pobre señor árbol debía sentirse muy solo, la mink se recostó estirando sus brazos y bostezando mientras el humo blanco brotaba de su hocico al son de un gran bostezo. — Señor árbol, quiero decir Beto, supongo que eras un Abeto aunque su cabello no parece tan pelinchudo aunque a lo mejor sí lo es veo algunos picos. — comentó al escuchar su nombre, la zorra seguía creyendo que solo era un árbol discriminado por sus pares y por eso se negaba a admitirlo, incluso su nombre era una reducción de su verdadera esencia como un abeto a veces esas injusticias pasaban por ser tan grandote. — ¿Mi cuerpo? Oh, si pudiera verlo señor árbol, es una belleza en todo sentido no hay mink más bonita que yo y si le dicen lo contrario están mintiendo. Curvas suaves, cuerpo perfecto dedicado al entrenamiento y la caza... Me alegra que digan eso de mí, pero no solo soy deliciosa a la vista. — guiñó su ojo aunque luego se golpeó la frente al recordar que no podía verle, era curioso, de hecho entre el humo y las palabras la mink comenzaba a pensar en cosas que naturalmente no le importarían. — Debe ser triste, digo, el hecho de no ver nada. ¿Aunque como sentir tristeza ante un sentido que de principio nunca se tuvo? Bah, esta cosa no me hace nada... ¡Bwahahaha! — bromeó probando otra calada y lanzando una fuerte bocanada de humo por su orificio nasal. Lejos de tensarse al escuchar la situación del bosque, la zorra asintió con cierta melancolía, lo había estado pensando por un tiempo desde una de sus últimas situaciones esa Isla ya no le garantizaba seguir viviendo en paz ni tampoco podía buscar algo que comer sin cruzarse demasiado con los pueblerinos.
— Lo he estado pensando, últimamente no hay mucha comida en el bosque y no puedo vivir de la generosidad de Rock, Pock, Crock... Ehmmmm, no recuerdo señor árbol, es alguien que me suele dar trabajo por el pueblo. — comentó negando con la cabeza al no recordar bien el nombre, si bien había coincidido varias veces con él e incluso trabajado en su tienda a Berry le costaba eso de recordar un nombre si no era alguien que hubiera estado mucho tiempo junto a ella, apenas se acordaba que había comido la noche anterior o que se suponía que era un pirata solo que podían matarse porque al parecer eso era lo correcto según los lugareños. — Supongo que deberé partir, aunque no sé donde, ¿También te irás del bosque señor árbol? Entiendo que quieras estar lejos de esos abetos que te tratan mal, descuida yo y mis piernas nos encargaremos de que nadie te trate mal por ser alto. — bromeó golpeando su codo contra el cuello del señor árbol mientras seguía guiando con suaves tirones la dirección que debía tomar para llegar hacia el olor a fuego, tenía miedo de que alguien quemase el bosque. — Debe ir un poco más rápido, siento fuego y sangre, temo que alguien esté intentando quemar el bosque... — masculló con un tinte más serio en su voz, como si la mera idea de ver un daño al lugar que en esos meses se había convertido en un hogar no le agradase para nada.
— Lo he estado pensando, últimamente no hay mucha comida en el bosque y no puedo vivir de la generosidad de Rock, Pock, Crock... Ehmmmm, no recuerdo señor árbol, es alguien que me suele dar trabajo por el pueblo. — comentó negando con la cabeza al no recordar bien el nombre, si bien había coincidido varias veces con él e incluso trabajado en su tienda a Berry le costaba eso de recordar un nombre si no era alguien que hubiera estado mucho tiempo junto a ella, apenas se acordaba que había comido la noche anterior o que se suponía que era un pirata solo que podían matarse porque al parecer eso era lo correcto según los lugareños. — Supongo que deberé partir, aunque no sé donde, ¿También te irás del bosque señor árbol? Entiendo que quieras estar lejos de esos abetos que te tratan mal, descuida yo y mis piernas nos encargaremos de que nadie te trate mal por ser alto. — bromeó golpeando su codo contra el cuello del señor árbol mientras seguía guiando con suaves tirones la dirección que debía tomar para llegar hacia el olor a fuego, tenía miedo de que alguien quemase el bosque. — Debe ir un poco más rápido, siento fuego y sangre, temo que alguien esté intentando quemar el bosque... — masculló con un tinte más serio en su voz, como si la mera idea de ver un daño al lugar que en esos meses se había convertido en un hogar no le agradase para nada.
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