El grupo tenía un plan, improvisado, pero estando a las puertas de la entrada no tenían margen para pensar mas los detalles de ese plan, tras el análisis de Atlas, el cual expuso los puntos clave a tener en cuenta, Kelo tomó la razonable decisión del factor sorpresa, debían aprovechar cada mínimo detalle que escapase del conocimiento del que con toda seguridad estaba esperando la llegada de Kelo, este ultimo instó a Berry a aprovechar su pelaje oscuro el cual le daba una excelente capa de protección gracias a la oscuridad que se manejaba dejando fuera de la ecuación los dos puntos de luz provenientes de los campos de trabajo y del porche, esta ultima ganó altura para poder avisar a sus compañeros en caso de darse cuenta de algo.
Desde las alturas, la joven mink pudo ver el gran jardín lleno de setos perfectamente recortados dando formas de animales, un precioso pequeño paraíso que de estar a la luz del sol sería sin dudas impresionante, pudo contar al grupo de Lunaria, los cuales eran treinta en total, estos trabajaban en la única parcela que no estaba decorada mientras portaban sus cuellos, manos y alas rodeadas por cadenas de acero, al alzar la vista pudo ver como los hombres en el porche comenzaban a recoger sus armas y se marchaban hacia la parte trasera de la casa, unas treinta personas en total, mientras estaban casi desapareciendo por la parte derecha de la propiedad tras haber recorrido unos cuarenta metros hasta alcanzar la esquina, el aire cambió de rumbo repentinamente, llevando el olor distante de otro grupo de personas que apestaban a alcohol afrutado, el mismo olor de los que se estaban alejando, pero estos estaban de camino a unos doscientos metros de la casa, estaba claro que se trataba de un cambio de guardia.
Por su parte Kelo y Atlas esperaban a que Berry informase de si lograba ver o sentir algo, pero eso no les impedía seguir mirando hacia la mansión, con la aguda vista de Atlas, este fue capaz de distinguir en la pared que antes estaban oculta tras el gentío que estaba en la puerta lo que al comienzo parecía un circulo de acero, pero si ajustaba la vista, este podría darse cuenta de que era un llavero bastante grande, pues contaba con llaves en su parte inferior aunque el mink no las llegase a ver con claridad, era sin duda una oportunidad que no podían desaprovechar, pues parecía que el destino les sonreía.
Desde las alturas, la joven mink pudo ver el gran jardín lleno de setos perfectamente recortados dando formas de animales, un precioso pequeño paraíso que de estar a la luz del sol sería sin dudas impresionante, pudo contar al grupo de Lunaria, los cuales eran treinta en total, estos trabajaban en la única parcela que no estaba decorada mientras portaban sus cuellos, manos y alas rodeadas por cadenas de acero, al alzar la vista pudo ver como los hombres en el porche comenzaban a recoger sus armas y se marchaban hacia la parte trasera de la casa, unas treinta personas en total, mientras estaban casi desapareciendo por la parte derecha de la propiedad tras haber recorrido unos cuarenta metros hasta alcanzar la esquina, el aire cambió de rumbo repentinamente, llevando el olor distante de otro grupo de personas que apestaban a alcohol afrutado, el mismo olor de los que se estaban alejando, pero estos estaban de camino a unos doscientos metros de la casa, estaba claro que se trataba de un cambio de guardia.
Por su parte Kelo y Atlas esperaban a que Berry informase de si lograba ver o sentir algo, pero eso no les impedía seguir mirando hacia la mansión, con la aguda vista de Atlas, este fue capaz de distinguir en la pared que antes estaban oculta tras el gentío que estaba en la puerta lo que al comienzo parecía un circulo de acero, pero si ajustaba la vista, este podría darse cuenta de que era un llavero bastante grande, pues contaba con llaves en su parte inferior aunque el mink no las llegase a ver con claridad, era sin duda una oportunidad que no podían desaprovechar, pues parecía que el destino les sonreía.
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