[Pasado] - ~ Bajo el mar ~
#3
El murmullo constante de aquellas burbujas de aire que se iban originando a medida que descendíamos aún resonaba en mis oídos, una melodía salvaje que me recordaba la rapidez con la que habíamos dejado atrás aquel infernal archipiélago de Sabaody. Apenas habían transcurrido unos minutos desde que nos zambullimos en el mar, escapando de un peligro inminente, y aunque el cuerpo todavía vibraba con la adrenalina, sentí una necesidad imperiosa de centrarme en las tareas que Sasha me había asignado para asegurar nuestra huida. Era un mecanismo de defensa, un ancla que me ayudaba a mantener la mente alejada del caos, del miedo que amenazaba con atraparme. Por eso, me enfoqué en cumplir con la primera misión sencilla: revisar las cuerdas del mástil principal, asegurándome de que no hubiera ninguna fibra rota que pudiera delatarnos en fondo del mar. Cada nudo, cada hebra, los inspeccioné con precisión, casi con reverencia, como si ese trabajo pudiera marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El leve balanceo del barco bajo mis pies se entremezclaban con el ritmo acelerado de mi corazón, pero la concentración me permitió hallar una calma inesperada. Finalmente, al comprobar que todo estaba en orden, me dejé caer lentamente en el suelo de madera, con la espalda apoyada en la fría cubierta, y permití que un suspiro largo y profundo escapara de mis labios. Aquel aliento contenía todo el peso de la tensión acumulada y el alivio de saber que, al menos por ahora, estábamos a salvo. Miré alrededor, y no vi a nadie más, y en el fondo supe que, aunque la tormenta no había terminado, este pequeño respiro era un oasis que nos daba fuerza para lo que venía. El mar nos había tragado, pero también nos había protegido, y yo me aferraba a esa sensación con uñas y dientes, respirando hondo y dejando que la calma, por primera vez en horas, se instalara dentro de mí.

Justo cuando empezaba a sentir que el peso del mundo se aligeraba, ese pequeño oasis de calma que me había concedido se vio abruptamente interrumpido por la energía imparable de Garnet. De repente, apareció ante mí, completamente desnudo, como si la gravedad y las normas sociales simplemente no le afectaran. La sorpresa me duró un segundo, pero al reconocer esa figura inconfundible, no pude evitar soltar una sonrisa amplia, esa mezcla de alegría y familiaridad que solo un maestro y amigo verdadero puede despertar. Su presencia era como un faro en la oscuridad, un recordatorio de que no estaba solo, que alguien tan imponente y a la vez cercano caminaba a mi lado en esta travesía. Apenas pude procesar la escena cuando Triana, nuestra querida vicecapitana, salió corriendo de algún lugar cercano, y su expresión pasó de la preocupación al completo horror al ver la imagen que Garnet ofrecía sin pudor alguno. Su rostro se tornó un poema de incredulidad y vergüenza, como si el simple acto de ver a Garnet desnudo fuese un castigo demasiado cruel para soportar. No pude resistirme y señalando sin piedad la parte más visible del maestro, solté esa broma típica que solo entre nosotros podía causar carcajadas y aliviar tensiones. -Es más grande de lo que pensaba. Ahora lo puedes usar de arma. SHAJAJAJAJAJAJA- Mi risa resonó con fuerza en la cubierta, rompiendo la tensión, trayendo de nuevo la ligereza que tanto necesitábamos en aquel momento. Aquella escena fue un pequeño destello de humanidad en medio de la incertidumbre, un momento para recordar que, incluso en la adversidad, la camaradería y el humor eran armas tan poderosas como cualquier espada o cañón. Por un instante, me sentí más fuerte, más vivo, porque sabía que, pase lo que pase, no estaba solo en esta locura.

Mis ojos se posaron en mis dos nakama con una mezcla de alivio y preocupación que me oprimía el pecho. Los había visto caer ante la temible mujer del parche, esa sombra que parecía envolvernos con una amenaza constante, pero ahora, allí estaban, aún de pie, aunque claramente afectados, despiertos y firmes al pie del cañón, como verdaderos guerreros que no se rinden ante la adversidad. Sus rostros, marcados por el cansancio y alguna que otra herida visible, despertaron en mí una oleada de preguntas y el instinto protector que siempre me acompañaba cuando alguien a quien consideraba parte de mi familia estaba en peligro. Sin dudar, me acerqué y les dediqué una mirada profunda, cargada de una preocupación sincera que quería transmitir sin palabras. -Espero que estéis bien- Les dije, mi voz un poco más suave, como queriendo aliviar el peso que pudiera oprimir sus corazones. -¿Tenéis heridas? ¿Necesitáis que haga algo?- No podía evitar sentir una responsabilidad casi automática hacia ellos, como si, de alguna manera, su bienestar dependiera de mí tanto como el mío propio. Mientras les hablaba, en el fondo sabía que había estado ocupado cumpliendo con las tareas que Sasha me había encomendado, pequeñas pero importantes para nuestra supervivencia, pero ahora parecía que ella tomaba las riendas de todo el cotarro, controlando la situación con esa precisión y calma que solo ella podía mantener en momentos tan caóticos. Por eso, sentí una especie de liberación, un momento en el que mi presencia ya no estaba atada a una labor concreta, y podía ofrecerme completamente a ellos, a sus necesidades y a cualquier acción que pudiera facilitar nuestra huida o recuperación. -Decidme qué queréis que haga. Añadí, con la intención clara de ser un apoyo tangible, de dejar que supieran que podían contar conmigo sin reservas.
[Imagen: oSgdXs8.png]
Alas Negras
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[Pasado] - ~ Bajo el mar ~ - por Garnet D. Matlock - 12-05-2025, 09:38 PM
RE: [Pasado] - ~ Bajo el mar ~ - por Triana Tempesta - 16-05-2025, 10:46 AM
RE: [Pasado] - ~ Bajo el mar ~ - por Kenzo D. Fujiwara - 29-05-2025, 04:56 AM

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