Le di de lleno en la cara al pobre marine, igual em había pasado pues comenzó a gritar mientras daba pasos con torpeza hacia atrás, dolorido por la “Tierra Dorada” e intentando recomponerse. Se alejó como unos cuatro metros de mi y tras unos pocos segundos puso punto y final a lo que parecía ser una paliza por mi parte diciendo que “hasta aquí hemos llegado”. Recuperó el equilibrio y parecía que su mirada volvía a centrarse. Había recuperado el sentido, y eso me alegraba ya que aguantar ese golpe no lo hacía cualquiera.
Sonreí y esperé a ver que era lo que estaba tramando, de su cabeza comenzaron a salir unas pequeñas antenas, abrí los ojos sorprendido y esperé un poco más a ver que estaba ocurriendo, o si eran imaginaciones mías. Su cuerpo se empezó a estirar y ahí ya me comencé a alertar, no pintaba nada bien la cosa. Parecía que se estaba convirtiendo en uno de los animales de mi isla natal, y nunca había visto a ninguna persona transformarse en un animal.
-Que asco… -susurré mientras ponía una mueca que reflejaba angustia.
Entonces, antes de que continuara y se convirtiera en un monstruo del averno avancé un metro de media zancada y le pegué una patada frontal en el pecho. Provocando que cayera rodando dos metros hacia atrás, rompiendo una mesa con su espalda y, por lo visto, volviendo a su forma natural. Caminé con tranquilidad hasta ponerme a un metro de él, me agaché un poco para verlo más de cerca y le dije:
-¿Por qué no paramos esta pelea y me dejas ir?
Tenía que detener a Minato cuanto antes y volver con mis compañeros. La vieja ya había ido a pedir refuerzos y me preocupaba que mis nakamas pudieran estar en peligro, a parte de que el chico parecía tener aptitudes de combate y un poder secreto que estaba seguro que si le dejaba hacerlo me metería en serios problemas. Yo sólo quería robar algo para mi banda, no pelearme con nadie, pero la vida da muchas vueltas.
Sonreí y esperé a ver que era lo que estaba tramando, de su cabeza comenzaron a salir unas pequeñas antenas, abrí los ojos sorprendido y esperé un poco más a ver que estaba ocurriendo, o si eran imaginaciones mías. Su cuerpo se empezó a estirar y ahí ya me comencé a alertar, no pintaba nada bien la cosa. Parecía que se estaba convirtiendo en uno de los animales de mi isla natal, y nunca había visto a ninguna persona transformarse en un animal.
-Que asco… -susurré mientras ponía una mueca que reflejaba angustia.
Entonces, antes de que continuara y se convirtiera en un monstruo del averno avancé un metro de media zancada y le pegué una patada frontal en el pecho. Provocando que cayera rodando dos metros hacia atrás, rompiendo una mesa con su espalda y, por lo visto, volviendo a su forma natural. Caminé con tranquilidad hasta ponerme a un metro de él, me agaché un poco para verlo más de cerca y le dije:
-¿Por qué no paramos esta pelea y me dejas ir?
Tenía que detener a Minato cuanto antes y volver con mis compañeros. La vieja ya había ido a pedir refuerzos y me preocupaba que mis nakamas pudieran estar en peligro, a parte de que el chico parecía tener aptitudes de combate y un poder secreto que estaba seguro que si le dejaba hacerlo me metería en serios problemas. Yo sólo quería robar algo para mi banda, no pelearme con nadie, pero la vida da muchas vueltas.
Resumen del turno y aclaraciones
![[Imagen: fqQSUZC.png]](https://i.imgur.com/fqQSUZC.png)
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