04-06-2025, 04:45 PM
OST
Onikiba se abalanzó contra Kisuke con un grito desgarrador y enarbolando su katana, haciendo un tajo ascendente desde abajo a su izquierda hacia arriba a la derecha y el antiguo pescador apenas tuvo tiempo de reaccionar para interponer a Sode no Shirayuki entre ambos, colocando la hoja hacia abajo, ligeramente hacia la izquierda. El choque fue brutal, con un sonido claro metálico y un leve chisporroteo ante el cruce de hojas, y le hizo retroceder un par de pasos al capitán revolucionario, que, ni corto ni perezoso con un giro de muñeca realizó realizó un corte diagonal descendente desde su derecha, buscando cortar desde el hombro izquierdo a Onikiba, o su materialización, hasta la cadera derecha, pero este estuvo rápido para moverse girando su cuerpo hacia la izquierda, pivotando ligeramente sobre su pie siniestro.
"Es muy ágil el cabrón..."
Onikiba lo miraba con superioridad y desprecio, y atacó con una estocada directa hacia el pectoral derecho de Kisuke, que, con toda la velocidad que le daba su manejo de la espada, apenas fue capaz de desviar en el último momento hacia su derecha moviendo la espada con la hoja paralela al suelo, para empujar la hoja de su rival. Onikiba no le daba apenas a pensar, y, antes de que pudiese siquiera iniciar un contraataque, ya tenía la hoja oscura de la katana de su rival cerca de su costado derecho. Pudo frenar el tajo a duras penas, y consiguió rasparle ligeramente en el costado, a la altura de las costillas apenas a veinte centímetros de la axila.
-Patético, Kageyama... Tratas de pensar en algo que es puro instinto... Así nunca conseguirás someterme...
Kisuke respiraba pesadamente, estaba perdiendo la concentración tratando de pensar demasiado y su rival lo estaba aprovechando. Necesitaba serenarse y centrarse en su espada y en la de su oponente. No tenía que pensar en nada más, en aquel lugar, sólo importaba tu habilidad con la espada y tu fuerza, lo demás carecía de relevancia, tanto su dominio del haki como el uso de su habilidad de akuma no mi... Nada de eso era importante, tenía que centrarse en luchar, y, por supuesto, en vencer.
-No te preocupes Shrek... pronto no tendré que oír tus quejas, solo espera y verás...
Onikiba sonrió sarcásticamente ante las palabras de Kisuke.
-Las mismas bravatas de siempre... Haciéndote el fuerte cuando eres débil... Muy típico de los perdedores como tú, Kageyama... Con palabras no vas a derrotarme, avisado quedas.
Kisuke escupió a un lado, esa breve pausa le había permitido recuperar la concentración y regular su respiración apropiadamente por lo que se lanzó con un tajo vertical directo hacia Onikiba que lo paró a un palmo de su cabeza con la hoja de su propia espada sin mucho esfuerzo. Aquello iba a ser largo, desde luego no iba a ser nada fácil.
"Es muy ágil el cabrón..."
Onikiba lo miraba con superioridad y desprecio, y atacó con una estocada directa hacia el pectoral derecho de Kisuke, que, con toda la velocidad que le daba su manejo de la espada, apenas fue capaz de desviar en el último momento hacia su derecha moviendo la espada con la hoja paralela al suelo, para empujar la hoja de su rival. Onikiba no le daba apenas a pensar, y, antes de que pudiese siquiera iniciar un contraataque, ya tenía la hoja oscura de la katana de su rival cerca de su costado derecho. Pudo frenar el tajo a duras penas, y consiguió rasparle ligeramente en el costado, a la altura de las costillas apenas a veinte centímetros de la axila.
-Patético, Kageyama... Tratas de pensar en algo que es puro instinto... Así nunca conseguirás someterme...
Kisuke respiraba pesadamente, estaba perdiendo la concentración tratando de pensar demasiado y su rival lo estaba aprovechando. Necesitaba serenarse y centrarse en su espada y en la de su oponente. No tenía que pensar en nada más, en aquel lugar, sólo importaba tu habilidad con la espada y tu fuerza, lo demás carecía de relevancia, tanto su dominio del haki como el uso de su habilidad de akuma no mi... Nada de eso era importante, tenía que centrarse en luchar, y, por supuesto, en vencer.
-No te preocupes Shrek... pronto no tendré que oír tus quejas, solo espera y verás...
Onikiba sonrió sarcásticamente ante las palabras de Kisuke.
-Las mismas bravatas de siempre... Haciéndote el fuerte cuando eres débil... Muy típico de los perdedores como tú, Kageyama... Con palabras no vas a derrotarme, avisado quedas.
Kisuke escupió a un lado, esa breve pausa le había permitido recuperar la concentración y regular su respiración apropiadamente por lo que se lanzó con un tajo vertical directo hacia Onikiba que lo paró a un palmo de su cabeza con la hoja de su propia espada sin mucho esfuerzo. Aquello iba a ser largo, desde luego no iba a ser nada fácil.
