09-06-2025, 10:04 AM
Tenía que encontrar la respuesta a aquellas preguntas. Por lo que él sabía, el haki era una manifestación de la voluntad. ¿Era esa la respuesta? ¿La voluntad?¿A eso se refería Onikiba cuando hablaba del instinto? Por lo que entendía Kisuke ambos conceptos estaban ligados pero no eran lo mismo. ¿Cual era el nexo de unión entre esas ideas? La respuesta estaba ahí delante, pero no era capaz de visualizarla, los embates de Onikiba eran cada vez más fuertes y rápidos, ¿o era él quién se estaba cansando y perdiendo fuelle?
"Mierda, a este ritmo no voy a conseguirlo..."
Seguía respondiendo a los ataques de Onikiba, pero cada vez le costaba más, su tiempo de reacción era cada vez más lento y sus contraataques eran cada vez menos frecuentes. Estaba empezando a recibir cortes superficiales y leves, por el momento, pero eran heridas al fin y al cabo y ese desgaste al final iba a pasarle factura. En su subconsciente podía escuchar la risita de Sode no Shirayuki y sus mordaces comentarios, aunque también apreciaba cierto tono de preocupación cada vez que recibía algún cortecito. Tenía que vaciar su mente y aislarse de aquel ambiente, concentrarse únicamente en la hoja de su espada.
Pensó en sus convicciones, en por qué estaba en el Ejército Revolucionario, en qué era lo que movía su brazo en el combate, en qué era lo que motivaba su corazón cuando entraba en combate. Sin darse cuenta, una energía comenzó a surgir dentro de él, llenándole por dentro, afianzando sus movimientos, y poco a poco, recorriendo su katana hasta cubrirla por completo. Aún no con esa armadura azabache, todavía no, pero si podía sentir como su haki había surgido, y estaba listo para el siguiente round.
Onikiba le miró con una sonrisa sarcástica golpeándose en el hombro con el lomo de su propia katana.
-¿El nene ya se va a poner en serio?¿O necesitas algo más?...
Kisuke le miró con los ojos totalmente focalizados en él, tratando de ver el más leve atisbo de movimiento y alzó la guardia dispuesto a poner fin a aquel encuentro.
-Disculpa el retraso, Shrek, ya estoy listo...
"Mierda, a este ritmo no voy a conseguirlo..."
Seguía respondiendo a los ataques de Onikiba, pero cada vez le costaba más, su tiempo de reacción era cada vez más lento y sus contraataques eran cada vez menos frecuentes. Estaba empezando a recibir cortes superficiales y leves, por el momento, pero eran heridas al fin y al cabo y ese desgaste al final iba a pasarle factura. En su subconsciente podía escuchar la risita de Sode no Shirayuki y sus mordaces comentarios, aunque también apreciaba cierto tono de preocupación cada vez que recibía algún cortecito. Tenía que vaciar su mente y aislarse de aquel ambiente, concentrarse únicamente en la hoja de su espada.
Pensó en sus convicciones, en por qué estaba en el Ejército Revolucionario, en qué era lo que movía su brazo en el combate, en qué era lo que motivaba su corazón cuando entraba en combate. Sin darse cuenta, una energía comenzó a surgir dentro de él, llenándole por dentro, afianzando sus movimientos, y poco a poco, recorriendo su katana hasta cubrirla por completo. Aún no con esa armadura azabache, todavía no, pero si podía sentir como su haki había surgido, y estaba listo para el siguiente round.
Onikiba le miró con una sonrisa sarcástica golpeándose en el hombro con el lomo de su propia katana.
-¿El nene ya se va a poner en serio?¿O necesitas algo más?...
Kisuke le miró con los ojos totalmente focalizados en él, tratando de ver el más leve atisbo de movimiento y alzó la guardia dispuesto a poner fin a aquel encuentro.
-Disculpa el retraso, Shrek, ya estoy listo...
