Interior de la mansión:
La información sobre la fruta del diablo del joven mink hizo arquear una ceja al hombre enmascarado, cierta parte de el esperaba que realmente esta gente tuviera el poder de acabar con el que había sido su jefe desde hacía años, quizás esta noche pudiera redimirse de todo el daño causado a esa gente inocente, Sigurd por su parte se dejó abrazar por el mink, no sabía quien era pero tenía una cosa clara, si había una invasión a la mansión de Muzán, los hermanos lunaria deberían estar cerca, así que aún dolorido y magullado descansó en el brazo del mink cánido, fue el aviso que dio el propio mink sobre que Muzán estaba en movimiento lo que alertó al enmascarado.
"Deberías ir a ayudar, yo le sacaré de aquí."
Dijo mientras se quitaba la máscara que tanto había usado para ocultar su condición de humink, dejando a la vista un morro de zorro con el colmillo derecho partido, mirando durante un momento la máscara antes de lanzarla lejos, desprendiéndose de la ultima posesión que le había entregado Muzán.
"No quiero engañarte, hasta hace poco tiempo yo era uno de los comandantes de Muzán. Incluso intenté matar a tu compañero, pero aún con eso, el tuvo el gesto de tapar mi rostro antes de escapar, quiero devolverle el favor. Así que te suplico que no lo dejes morir antes de poder disculparme con el."
Tras estas palabras, el mink cánido se pudo encaminar hacia la parte superior de la mansión, entendiendo que el antiguo esclavista estaba de su lado y teniendo en mente que sus amigos estaban en un peligro de muerte real.
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En el exterior:
Berry seguía intentando acabar con la resistente Aki, la cual no pudo mas que soltar un aullido de dolor cuando esta atacó sus ojos y los esclavos envalentonados por la presencia de su nueva deidad, así como la promesa de Kelo de que tras esta noche nadie mas tendría que volver a vivir como esclavo, continuaron su ataque comprendiendo que si Aki lograba reunirse con Muzán el destino de todos en aquella mansión seria la muerte, gracias a la combinación de ataques de la salvadora y su sequito, Aki cayo al suelo mientras intentaba en vano soltarse del agarre y el ataque de la mink zorra, lo único que pudo hacer fue suplicar a su amado Muzán por ayuda, mientras todo estallaba, Berry pudo notar un sutil aroma a flores cerca de la mansión, que podía provocarlo, era aún un misterio.
"Mu.. Ayúdame! por favor!"
Pero Muzán seguía concentrado en un Kelo que estaba próximo a perder los estribos, habiendo visto como medio centenar de congéneres perdía la vida luchando por su propia voluntad, el espíritu libertador de su padre le obligaba a enfrentar de tu a tu a un monstruo ampliamente superior, el cual ignoraba las suplicas de la mujer con la que solía yacer, teniendo ojos solo para el imponente lunaria que se acercaba mientras decía unas palabras que no entendía y se marcaba el rostro con la sangre de sus hermanos caídos, proclamando frente a el que al salir el sol, todos serían libres.
"VEAMOS QUE ES LO QUE TIENES, INTENTO DE LIBERTADOR!"
Gritó Muzán mientras Kelo se lanzaba hacia el, preparando su contra golpe, pero nuestro protagonista se desvió con una voltereta mientras volvía a usar un lenguaje que el esclavista no conocía, pero alguien en la lejanía si y no tardó en hacerse notar, pues un sonido de disparo rompió el silencio de la noche y para cuando Muzán quiso reaccionar, una sustancia pegajosa se había enganchado en su pie izquierdo.
Fuera de la mansión:
Por un momento Djangus se quedó paralizado frente la escena grotesca que podía apreciar desde la lejanía, el Tío Rangar le había dicho lo fuerte que era el cabronazo de Muzán, pero esto era algo que no esperaba ver, la facilidad con la que había masacrado a tantos de los suyos por un momento le hizo pensar en huir, pero las palabras de su hermano le hicieron volver en si, esa decisión, ese porte al enfrentar a su enemigo, aun sabiéndose inferior... El Lunaria tirador por un momento vio a su propio padre reflejado en su hermano pequeño, apretó los dientes y rebuscó en su bolsa, claro que había preparado algo para ayudar a su hermano, solo esperaba que funcionase bien, llevó el proyectil hacia su rifle y lo cargó con toda la destreza que podía, apuntando a la espalda de Muzán al mismo tiempo que su hermano declaraba que al llegar el alba, todos serían liberados, aguantó la respiración a la espera del aviso de Kelo y en cuanto llegó disparó hacia la pierna izquierda de Muzán, aprisionándolo y dándole una apertura a su hermano.
La información sobre la fruta del diablo del joven mink hizo arquear una ceja al hombre enmascarado, cierta parte de el esperaba que realmente esta gente tuviera el poder de acabar con el que había sido su jefe desde hacía años, quizás esta noche pudiera redimirse de todo el daño causado a esa gente inocente, Sigurd por su parte se dejó abrazar por el mink, no sabía quien era pero tenía una cosa clara, si había una invasión a la mansión de Muzán, los hermanos lunaria deberían estar cerca, así que aún dolorido y magullado descansó en el brazo del mink cánido, fue el aviso que dio el propio mink sobre que Muzán estaba en movimiento lo que alertó al enmascarado.
"Deberías ir a ayudar, yo le sacaré de aquí."
Dijo mientras se quitaba la máscara que tanto había usado para ocultar su condición de humink, dejando a la vista un morro de zorro con el colmillo derecho partido, mirando durante un momento la máscara antes de lanzarla lejos, desprendiéndose de la ultima posesión que le había entregado Muzán.
"No quiero engañarte, hasta hace poco tiempo yo era uno de los comandantes de Muzán. Incluso intenté matar a tu compañero, pero aún con eso, el tuvo el gesto de tapar mi rostro antes de escapar, quiero devolverle el favor. Así que te suplico que no lo dejes morir antes de poder disculparme con el."
Tras estas palabras, el mink cánido se pudo encaminar hacia la parte superior de la mansión, entendiendo que el antiguo esclavista estaba de su lado y teniendo en mente que sus amigos estaban en un peligro de muerte real.
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En el exterior:
Berry seguía intentando acabar con la resistente Aki, la cual no pudo mas que soltar un aullido de dolor cuando esta atacó sus ojos y los esclavos envalentonados por la presencia de su nueva deidad, así como la promesa de Kelo de que tras esta noche nadie mas tendría que volver a vivir como esclavo, continuaron su ataque comprendiendo que si Aki lograba reunirse con Muzán el destino de todos en aquella mansión seria la muerte, gracias a la combinación de ataques de la salvadora y su sequito, Aki cayo al suelo mientras intentaba en vano soltarse del agarre y el ataque de la mink zorra, lo único que pudo hacer fue suplicar a su amado Muzán por ayuda, mientras todo estallaba, Berry pudo notar un sutil aroma a flores cerca de la mansión, que podía provocarlo, era aún un misterio.
"Mu.. Ayúdame! por favor!"
Pero Muzán seguía concentrado en un Kelo que estaba próximo a perder los estribos, habiendo visto como medio centenar de congéneres perdía la vida luchando por su propia voluntad, el espíritu libertador de su padre le obligaba a enfrentar de tu a tu a un monstruo ampliamente superior, el cual ignoraba las suplicas de la mujer con la que solía yacer, teniendo ojos solo para el imponente lunaria que se acercaba mientras decía unas palabras que no entendía y se marcaba el rostro con la sangre de sus hermanos caídos, proclamando frente a el que al salir el sol, todos serían libres.
"VEAMOS QUE ES LO QUE TIENES, INTENTO DE LIBERTADOR!"
Gritó Muzán mientras Kelo se lanzaba hacia el, preparando su contra golpe, pero nuestro protagonista se desvió con una voltereta mientras volvía a usar un lenguaje que el esclavista no conocía, pero alguien en la lejanía si y no tardó en hacerse notar, pues un sonido de disparo rompió el silencio de la noche y para cuando Muzán quiso reaccionar, una sustancia pegajosa se había enganchado en su pie izquierdo.
Fuera de la mansión:
Por un momento Djangus se quedó paralizado frente la escena grotesca que podía apreciar desde la lejanía, el Tío Rangar le había dicho lo fuerte que era el cabronazo de Muzán, pero esto era algo que no esperaba ver, la facilidad con la que había masacrado a tantos de los suyos por un momento le hizo pensar en huir, pero las palabras de su hermano le hicieron volver en si, esa decisión, ese porte al enfrentar a su enemigo, aun sabiéndose inferior... El Lunaria tirador por un momento vio a su propio padre reflejado en su hermano pequeño, apretó los dientes y rebuscó en su bolsa, claro que había preparado algo para ayudar a su hermano, solo esperaba que funcionase bien, llevó el proyectil hacia su rifle y lo cargó con toda la destreza que podía, apuntando a la espalda de Muzán al mismo tiempo que su hermano declaraba que al llegar el alba, todos serían liberados, aguantó la respiración a la espera del aviso de Kelo y en cuanto llegó disparó hacia la pierna izquierda de Muzán, aprisionándolo y dándole una apertura a su hermano.
Contenido Oculto
Resumen
Daños Aki
