10-08-2025, 07:47 PM
(Última modificación: 10-08-2025, 07:58 PM por Kisuke Kageyama.
Razón: olvidé cambiar el haki en los spoilers
)
OST
Como cabía esperar, una escena tan llamativa llamó la atención de los lugareños, que no quitaban ojo de los forasteros. Mientras volaba hacia el tejado del callejón, podía escuchar los gritos de la gente y vio como tanto Beto como Oxxy se dirigían hacia el susodicho callejón, ignorando al mendigo que había cerca del mismo. Entraron en aquel lugar justo cuando Kisuke llegaba al tejado y se materializaba y empezaba a avanzar por el mismo hacia donde estaba el muchacho que se había topado con un hombre más o menos alto, aunque por lo que podía apreciar desde esa distancia, más bajo que el antiguo pescador. Detectó como se acercaba una guarnición compuesta de diez guardias, hacia allí, pero estaba seguro que, de ser necesario, Oxxy y Beto podrían encargarse de la situación.
"A ver si puedo enterarme de qué va todo esto..."
Kisuke observaba la curiosa escena, a unos quince metros de la entrada del callejón. El chiquillo que había chocado con él estaba hablando con un hombre, pero no era capaz de escuchar del todo lo que decían, por lo que se limitó a observar, y se fijó que el hombre le mostraba un cartel de recompensa señalándolo. No cabía duda, a pesar de lo ajado que estaba, de que era su propio cartel de recompensa, por lo que aquello no había sido un accidente ni un simple robo. Kisuke reflexionó un instante pensando en el próximo movimiento que debían hacer, no detectaba hostilidad en aquellos hombres y no estaba del todo seguro, pero que le atrajesen hacia ese callejón le intrigaba, por lo que se decidió en un instante. Tocándose el labio inferior del que colgaba un cigarrillo, susurró:
-Panda, mantente a la espera y si detectas que se inician las hostilidades haces tú entrada.
Dicho esto, se convirtió una vez más en hollín y descendió hasta el hombre para quedar a dos metros de distancia donde estaba aquel hombre, materializándose de nuevo, y mirándole inquisitivamente con los brazos cruzados sobre su pecho. No tenía intención ninguna de iniciar ninguna refriega pero le venía bien que aquel tipo le hubiese atraído allí, así podría obtener información de primera mano de lo que ocurría en aquella isla. Así que en cuanto estuvo enfrente de él, preguntó con tono serio:
-Tiene que haber una razón muy importante para atraerme a este callejón... ¿Qué es lo que deseas de mi? Si simplemente necesitas dinero no era necesario ese teatro, y menos usar a un chaval para eso... ¿Qué es lo que buscas?¿Quién eres?
Por el momento eran las únicas preguntas que necesitaban respuesta. Descruzó los brazos y empezó a tamborilear sus dedos sobre la empuñadura de Onikiba y aumentó la potencia de su kenbunshoku y redujo su radio de acción a 10 metros, para evitar cualquier tipo de emboscada. No tenía intención de usar su espada, era más un hábito, una manera de demostrar que no estaba para tonterías y que su paciencia tenía un límite.
"A ver si puedo enterarme de qué va todo esto..."
Kisuke observaba la curiosa escena, a unos quince metros de la entrada del callejón. El chiquillo que había chocado con él estaba hablando con un hombre, pero no era capaz de escuchar del todo lo que decían, por lo que se limitó a observar, y se fijó que el hombre le mostraba un cartel de recompensa señalándolo. No cabía duda, a pesar de lo ajado que estaba, de que era su propio cartel de recompensa, por lo que aquello no había sido un accidente ni un simple robo. Kisuke reflexionó un instante pensando en el próximo movimiento que debían hacer, no detectaba hostilidad en aquellos hombres y no estaba del todo seguro, pero que le atrajesen hacia ese callejón le intrigaba, por lo que se decidió en un instante. Tocándose el labio inferior del que colgaba un cigarrillo, susurró:
-Panda, mantente a la espera y si detectas que se inician las hostilidades haces tú entrada.
Dicho esto, se convirtió una vez más en hollín y descendió hasta el hombre para quedar a dos metros de distancia donde estaba aquel hombre, materializándose de nuevo, y mirándole inquisitivamente con los brazos cruzados sobre su pecho. No tenía intención ninguna de iniciar ninguna refriega pero le venía bien que aquel tipo le hubiese atraído allí, así podría obtener información de primera mano de lo que ocurría en aquella isla. Así que en cuanto estuvo enfrente de él, preguntó con tono serio:
-Tiene que haber una razón muy importante para atraerme a este callejón... ¿Qué es lo que deseas de mi? Si simplemente necesitas dinero no era necesario ese teatro, y menos usar a un chaval para eso... ¿Qué es lo que buscas?¿Quién eres?
Por el momento eran las únicas preguntas que necesitaban respuesta. Descruzó los brazos y empezó a tamborilear sus dedos sobre la empuñadura de Onikiba y aumentó la potencia de su kenbunshoku y redujo su radio de acción a 10 metros, para evitar cualquier tipo de emboscada. No tenía intención de usar su espada, era más un hábito, una manera de demostrar que no estaba para tonterías y que su paciencia tenía un límite.
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