13-08-2025, 09:08 PM
La joven y atractiva mink optó por un acercamiento sigiloso hacia la casa de colores vivos. Con pericia y agilidad, la muchacha se desplazó hasta un árbol cercano a la casa y lo trepó, ocultándose entre sus hojas y extendiendo su shaki en un radio de 20 metros a la redonda. Aunque lo cierto es que a esa distancia el taki no le fue necesario, ya que su potentísima nariz captó el olor de una persona humana dentro de la propia casa, confirmando sus sospechas de que alguien podría encontrarse en su interior. Sin embargo, no se puede decir que el baki no fuera efectivo, ya que a través de esta percepción extrasensorial que Berry había desarrollado tras un duro entrenamiento, logró detectar dos auras en el interior de la casa. Estas auras emitían una sensación predominante sobre todo el espectro emocional habitual de los humanos: aburrimiento. Esto se debía a que las figuras detectadas eran, fuera de toda duda, vigías. Tal y como los estabas percibiendo desde tu posición escondida entre las hojas de un alto, alto árbol, se estaban moviendo de una ventana a otra, vigilando el horizonte. Mirando a una de las ventanas por las que sientes sus presencias pasar, puedes fijarte en que se trata de dos hombres humanos —uno de los cuales ya has olido— y que dirigen una mirada ausente hacia el horizonte. No te han detectado, Berry, pero tú a ellos sí. Ahora que conoces sus movimientos, sus rutinas —esto es, el tiempo que pasan en cada ventana y cuándo cambian más o menos de posición— no te resultaría nada difícil colarte dentro de la casa y dominarlos con tu fuerza superior. Y hablando de tu fuerza superior, con el haki detectas que, en relación a la tuya, estos humanos son como hormigas al lado de un oso hormiguero. ¿Serán parte de los piratas que estás buscando? De momento sólo hay una forma de averiguarlo y es, a todas luces, la emoción que necesitas después de un viaje tan largo entre islas.
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