20-08-2025, 04:14 PM
No era tonto, sabia lo que una persona con mis harapos y mis pintas causaba en los vendedores y comerciantes de cualquier sitio, mas en un lugar tan empobrecido como este. No lo miré directamente, pero podía sentir sus ojos clavándose en mi figura cada vez que me movía. No era algo que solo me hubiese pasado aquí, la verdad es que ya estaba mas que acostumbrado a que la gente se llevase esa impresión de mi. Por suerte no me echó a patadas al verme, seguramente porque iba acompañado de tan apuesto e ilustre personaje como era Cao.
Aún así, ignoré como pudiera afectarle mi presencia y continué comprando a la par que Cao hablaba con ese hombre para sacarle algo de información, por poca que fuese al menos. Encontré diversas cosas de utilidad, sobre todo en el ámbito médico, algo que intuía que me sería practico y necesario para un futuro próximo. Sin embargo, justo al terminar la transacción sentí un fuerte impacto, algo que incluso hizo que me moviese unos cuantos centímetros, tras eso oí un ruido de caída a mi lado. Sin haberme dado cuenta un hombre había entrado a la tienda y había chocado conmigo. "¿Había alguien mas en la tienda?" Pensé mientras giraba sobre mi mismo para ver al hombre e intentar ayudarlo, pero era imposible, yo mismo había recorrido la tienda y no había nadie, debía haber entrado después que nosotros.-Disculpe caballero, no le había visto...- Cuando lo miré detuve en seco mis disculpas, ese tipo no tramaba nada bueno y eso logró escamarme. Para empezar su vestimenta lo cubría casi en su totalidad, tan solo acerté a ver una maliciosa y burlesca sonrisa en su rostro, lo demás resultaba un misterio. Quise ayudarlo a levantarse, pero antes de que pudiera moverme ese tipo se levantó como si tuviera un resorte y salió escopeteado hacia la salida para desaparecer entre la torrencial lluvia. "No... No ha hecho ni un ruido" Eso si que me escamaba, me jactaba de tener buen oído, pero ni siquiera atisbé a escuchar sus pisadas, era como si levitase, como un fantasma.
Salí corriendo tras él, en un lugar como este, reaccionar así, chocándose y luego correr, solía ser sinónimo de robo, sin embargo era tan veloz y su ropa tan oscura, que en cuanto salí por la puerta del establecimiento junto con mi acompañante, también alarmado por lo anticlimático de la situación, y había desaparecido, dejando dos cosas únicamente a su paso: Huellas de sus pisadas en un denso barro; y una bolsa de tela que se le había caído. Señalé la bolsa desde el porche del establecimiento.-Mira Cao.- Acto seguido Cao se acercó a la bolsa con cautela, dejándose empapar por el diluvio sobre nuestras cabezas, y cogió la bolsa y la presiono contra el pecho. Pasó apenas un segundo cuando el cuerpo del moreno comenzó a asimilar la bolsa, absorbiéndola en su interior mientras me explicaba que era mejor idea que investigásemos el interior en otro lado. Yo solo pude hacer un gesto de repulsión ante tan mórbida escena.-Creo que jamás me acostumbraré a verte hacer eso.- Serené mis pensamientos mientras contenía una arcada y seguí hablando. -Me parece buena idea, deja que coja las cosas que pagaste del mostrador y podemos ir a uno de los callejones de ahí al lado.- Señalé a la zona que me refería y entre para recoger las cosas y encaminarme junto con mi compañero a la zona segura.
Aún así, ignoré como pudiera afectarle mi presencia y continué comprando a la par que Cao hablaba con ese hombre para sacarle algo de información, por poca que fuese al menos. Encontré diversas cosas de utilidad, sobre todo en el ámbito médico, algo que intuía que me sería practico y necesario para un futuro próximo. Sin embargo, justo al terminar la transacción sentí un fuerte impacto, algo que incluso hizo que me moviese unos cuantos centímetros, tras eso oí un ruido de caída a mi lado. Sin haberme dado cuenta un hombre había entrado a la tienda y había chocado conmigo. "¿Había alguien mas en la tienda?" Pensé mientras giraba sobre mi mismo para ver al hombre e intentar ayudarlo, pero era imposible, yo mismo había recorrido la tienda y no había nadie, debía haber entrado después que nosotros.-Disculpe caballero, no le había visto...- Cuando lo miré detuve en seco mis disculpas, ese tipo no tramaba nada bueno y eso logró escamarme. Para empezar su vestimenta lo cubría casi en su totalidad, tan solo acerté a ver una maliciosa y burlesca sonrisa en su rostro, lo demás resultaba un misterio. Quise ayudarlo a levantarse, pero antes de que pudiera moverme ese tipo se levantó como si tuviera un resorte y salió escopeteado hacia la salida para desaparecer entre la torrencial lluvia. "No... No ha hecho ni un ruido" Eso si que me escamaba, me jactaba de tener buen oído, pero ni siquiera atisbé a escuchar sus pisadas, era como si levitase, como un fantasma.
Salí corriendo tras él, en un lugar como este, reaccionar así, chocándose y luego correr, solía ser sinónimo de robo, sin embargo era tan veloz y su ropa tan oscura, que en cuanto salí por la puerta del establecimiento junto con mi acompañante, también alarmado por lo anticlimático de la situación, y había desaparecido, dejando dos cosas únicamente a su paso: Huellas de sus pisadas en un denso barro; y una bolsa de tela que se le había caído. Señalé la bolsa desde el porche del establecimiento.-Mira Cao.- Acto seguido Cao se acercó a la bolsa con cautela, dejándose empapar por el diluvio sobre nuestras cabezas, y cogió la bolsa y la presiono contra el pecho. Pasó apenas un segundo cuando el cuerpo del moreno comenzó a asimilar la bolsa, absorbiéndola en su interior mientras me explicaba que era mejor idea que investigásemos el interior en otro lado. Yo solo pude hacer un gesto de repulsión ante tan mórbida escena.-Creo que jamás me acostumbraré a verte hacer eso.- Serené mis pensamientos mientras contenía una arcada y seguí hablando. -Me parece buena idea, deja que coja las cosas que pagaste del mostrador y podemos ir a uno de los callejones de ahí al lado.- Señalé a la zona que me refería y entre para recoger las cosas y encaminarme junto con mi compañero a la zona segura.
resumen
