[T2] La inspiración del océano Prest. Abs.
#13
- Mentiras... - Empezó a enumerar Ugugubu a la vez que escuchaba al monje - entorpecer a la justicia... - Su voz era un susurro, casi un pensamiento... La ira crecía en su ser - y soborno - Si Cao quisiera ayudar a la gente estaría haciendo lo que Matt demandase en los suburbios no intentando robar un dinero que no era suyo, o eso era lo que pensaba el marine. 

Las gotas traqueteaban contra los charcos dando de fondo una pequeña percusión que acrecentaba la tensión del momento. 
El callejón era amplio, había 7 metros de anchura, al fondo otra calle se llegaba a vislumbrar, pero en él solo había cubos de basura que se empapaban, cajas de mercancías desechadas que se empezaban a destrozar por la lluvia y alguna que otra pequeña escalara con barandas que daba a las trastiendas de los locales. 

El mundo se paró un instante, Ugubugu cruzó mirada con ambos, aguantó un momento la respiración y se pronunció.

- En nombre de la marina y la justicia - dijo mientras su dientes se apretaban, casi hasta generar un pequeño rechinar - Quedáis arrestados - Las piernas de Ugubugu se tensaron con fuerza y el alivio de la tensión se libero de una manera explosiva. El barró se elevó sobre el suelo y de 5 rápidas zancadas la distancia de 3 metros entre los 3 hombres se convirtió en el esbozo de un pasado aún presente. 

A una velocidad mucho mayor de la que Ugubugu podía moverse normalmente y con una fuerza desmedida el puño del gyojing impactó en forma de un gancho de derechas contra la zona abdominal de Cao. Ugubugu se había colado en el espacio entre ambos criminales, encerrándose entre ellos, dándole la espalda a Han como si no le importase, como si tuviera un cometido personal con aquel que era el que más estaba incapacitando su investigación. Era Cao quién se interponía entre él y la justicia y por eso Cao se había convertido en el primero en recibir el golpe, un golpe cargado con la resignación de quien intenta hacer lo correcto y ve como otros se creen por encima de un gobierno establecido y regente. 

El golpe sonó seco, como cuando los niños golpean con la palma el agua en una piscina y superó a todos los ruidos presentes. El agua que caía de manera torrencial era lo único que hacía que Ugubugu pudiera golpear a Cao, el marine no lo sabía, pero aquello a lo que acababa de golpear ere el hombre pantano, un ser al que solo las condiciones meteorológicas de hoy le permitían que alguien como Ugubugu pudiera hacerle frente, pues tanto el marine como el pirata estaban completamente empapados por el diluvio y aunque las propiedades de su fruta no se veían mermadas por la lluvia, el estar completamente empapados hacía que perdiera su capacidad de intangibilidad.
 
Sin más tiempo para pensar Ugubugu giró 180 grados sobre su talón a la misma velocidad abismal, esta vez con el brazo derecho impactó sobre el rostro de Han, una vez más un segundo golpe seco, impulsó el golpe con la cadera y arremetió con la fuerza de la justicia, sintió su nudillo crujir contra el tabique de quien acompañaba a aquel cerdo mentiroso. Y con esa demostración de fuerza en medio de los 2 hombres que acababa de golpear, con los puños enfocados hacia el suelo, goteando y con la respiración entrecortada pronunció: 

- Entregadme el dinero y rendíos. No se os dará una segunda oportunidad - 

El cielo lloraba ayuda, la moral se debatía entre dos visiones distinta. Ambos hombres querían ayudar al prójimo y cada uno de ellos pensaba que su método era el que debería ser. 

Aquel día la Aldea de Santa Segura sufrió, en aquel callejón un conflicto de ideológias, algo que removería los pensamientos de los involucrados, en aquel momento los límites se difuminaban bajo la lluvia torrencial y cuando las palabras dejaron de tener sentido la violencia se convirtió en el único medio de comunicación. 


información de la aventura
[Imagen: 51pnN8x.png]


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RE: [T2] La inspiración del océano Prest. Abs. - por Ashura - 25-08-2025, 03:26 PM

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