25-08-2025, 10:36 PM
El problema venía con el tamaño de Kelvin, era extremadamente grande como para que pudieran meterlo en cualquier barco, lo que reducía en gran medida las opciones del rebelde. Eso complicaría la situación para Nagumo, quien tenía que encontrar la forma de hacerse con un barco con el cual poder moverse, también alguien que pueda manejarlo, pues él mismo es un negado para la navegación, no ha practicado ni estudiado lo suficiente para ello, y prefirió un oficio que le ayudara a mantener su arma en condiciones.
Los pasos de aquel muchacho que para la percepción de todos era enorme, siendo algo evidente dada su raza de gigante, de igual forma, para él todos eran como hormigas, todos muy pequeños, y por eso siempre intentaba estar en zonas amplias donde no había aglomeraciones, pues temía pisar a alguien por error. Claro, que un humano pise a otro es doloroso, molesto, pero no es como que un tipo de veinte metros te pise, eso te mata sin siquiera esforzarse.
Al parecer en la orilla del río había bastante gente, seguramente por algún evento que se desarrollaría en el mismo, el joven revolucionario, manteniendo su filosofía de no acercarse demasiado a las aglomeraciones, ni a las estructuras sin comprobar que podía caminar sin causar demasiado destrozo, no quería que lo vieran como un peligro o un destructor, pues él quería luchar por un mundo justo, un mundo donde todos eran iguales, por eso en su mente, que ya planificaba crear una especie de grupo dentro de la armada para colaborar juntos, se llamarían Yggdrasil.
Desde las lindes del bosque podía ver perfectamente lo que sucedía en el río, una especie de competición de botes, y el jaleo eran los apostadores y aficionados gritando a pleno pulmón sobre la carrera, siendo que era algo digno de verse, sin embargo, el joven prefería no gritar demasiado, no sabía que tanto podría incomodar su voz a los demás.
