26-08-2025, 06:56 AM
La verdad había salido a la luz, bueno, mas bien salió a la lluvia, pues el sol poco tenía que ver allí. Cuando Cao decidió ser brutalmente sincero algo cambió en el ambiente, el aire se cargó de tensión, si siquiera sabía como el agua podía pasar a a través de esta. La gente no había parado de pasar por las calles a las que desembocaba el callejón que nos encontrábamos, pero para mi todo quedó en silencio, lo único que podía escuchar era el hilo del agente que poco a poco se escuchaba mas bajo, pero también mas iracunda. Vi los nudillos del marine tensarte.
Ya no había marcha atrás, el combate se cernía sobre nosotros. De hecho, se cernía mas rápido de lo que mi aliado y yo nos esperábamos. Tan solo pestañeé una décima de segundo, pero fue mas que suficiente para que aquel caballito de mar desapareciese de nuestra vista y apareciese entre Cao y yo. Solo pude hacer lo que me dio tiempo antes de ver como el exnoble salía volando. Solo pude alejarme unos milímetros mientras mi rostro mostraba sorpresa supina. -Mierd...- No tuve tiempo a terminar el improperio antes de ser fuertemente golpeado en la cara.
Vi como el tiempo se paraba, el puño que se acercaba a mi cara, pero no podía impedirlo, ni siquiera pude moverme "Lo sabía..." Ese fue el único pensamiento fugaz que mi mente escupió antes de ser golpeado con una potencia tal que pensaba que me arrancaría la cabeza. Pude sentir el fatídico crujido de mi nariz, pero poco mas pude sentir, caí al suelo mareado, pero sin tiempo que perder.
Hice lo único que mi cerebro era capaz de procesar, que fue levantarme dando una voltereta hacia atrás una vez caí al suelo, dejando espacio entre esa mala bestia y yo, quedando hincado en mi rodilla izquierda en el suelo mirando hacia mi nuevo oponente. Mi intención era atacar tras eso, pero ni falta hizo realmente. Cao se me había adelantado, intentando envolver al gyojin y engullirlo en su lodo como si de una indefensa presa se tratara. Aquel plan podía salir bien, pero lo dudaba enormemente, no después de ver la velocidad que sus piernas le proporcionaban, así que me coloqué en una postura de combate sencilla, con las piernas semiflexionadas, los pies a una altura de los hombros y los brazos en la lineal del eje de mi cuerpo, mis puños se habían formado, dejando uno a la altura del pecho y otro a la altura del hombro derecho, pero adelantado del cuerpo, apuntando a su objetivo. Escupí un cúmulo de sangre y absorbí lo mas fuerte que pude para que la sangre que hubiese obstruyendo la nariz cayese a la boca.
Mi mirada era seria y concentrada. "Segundo asalto" Pensé mientras preparaba mi siguiente movimiento, el cual ya tenía en mente. La cabeza me zumbaba, ni siquiera es que pudiese ver nítido, entre la nariz y el porrazo la verdad es que veía cuádruple, aún así no podía dormirme en los laureles, mientras viviera tendría algo con lo que luchar. No podía rendirme, ahora no. Ya no era mi vida la que estaba en juego, Cao también podía ser golpeado, algo que creía impensable, claramente iba a necesitar mi ayuda.
Ya no había marcha atrás, el combate se cernía sobre nosotros. De hecho, se cernía mas rápido de lo que mi aliado y yo nos esperábamos. Tan solo pestañeé una décima de segundo, pero fue mas que suficiente para que aquel caballito de mar desapareciese de nuestra vista y apareciese entre Cao y yo. Solo pude hacer lo que me dio tiempo antes de ver como el exnoble salía volando. Solo pude alejarme unos milímetros mientras mi rostro mostraba sorpresa supina. -Mierd...- No tuve tiempo a terminar el improperio antes de ser fuertemente golpeado en la cara.
Vi como el tiempo se paraba, el puño que se acercaba a mi cara, pero no podía impedirlo, ni siquiera pude moverme "Lo sabía..." Ese fue el único pensamiento fugaz que mi mente escupió antes de ser golpeado con una potencia tal que pensaba que me arrancaría la cabeza. Pude sentir el fatídico crujido de mi nariz, pero poco mas pude sentir, caí al suelo mareado, pero sin tiempo que perder.
Hice lo único que mi cerebro era capaz de procesar, que fue levantarme dando una voltereta hacia atrás una vez caí al suelo, dejando espacio entre esa mala bestia y yo, quedando hincado en mi rodilla izquierda en el suelo mirando hacia mi nuevo oponente. Mi intención era atacar tras eso, pero ni falta hizo realmente. Cao se me había adelantado, intentando envolver al gyojin y engullirlo en su lodo como si de una indefensa presa se tratara. Aquel plan podía salir bien, pero lo dudaba enormemente, no después de ver la velocidad que sus piernas le proporcionaban, así que me coloqué en una postura de combate sencilla, con las piernas semiflexionadas, los pies a una altura de los hombros y los brazos en la lineal del eje de mi cuerpo, mis puños se habían formado, dejando uno a la altura del pecho y otro a la altura del hombro derecho, pero adelantado del cuerpo, apuntando a su objetivo. Escupí un cúmulo de sangre y absorbí lo mas fuerte que pude para que la sangre que hubiese obstruyendo la nariz cayese a la boca.
Mi mirada era seria y concentrada. "Segundo asalto" Pensé mientras preparaba mi siguiente movimiento, el cual ya tenía en mente. La cabeza me zumbaba, ni siquiera es que pudiese ver nítido, entre la nariz y el porrazo la verdad es que veía cuádruple, aún así no podía dormirme en los laureles, mientras viviera tendría algo con lo que luchar. No podía rendirme, ahora no. Ya no era mi vida la que estaba en juego, Cao también podía ser golpeado, algo que creía impensable, claramente iba a necesitar mi ayuda.
resumen
