30-08-2025, 06:46 PM
Su mano derecha usaba los palillos, iniciando la alimentación con la misma calma que físicamente aparentaba. Con la izquierda, retiró su cigarrillo, expulsando el último halo de humo por su propia nariz antes de terminar de apagarlo, cerrando los ojos por escasos segundos para poder deleitarse del sabor de la comida. Cierto era que había dejado de alimentarse de ese tipo de platos, pero nunca iba a rechazar una comida bajo ninguna circunstancia en momentos de hambruna.
—Creo que también deberías presentarte, chico. — su voz, grave y cargada de amenaza no voluntaria por su timbre de voz, se veía tranquila. Paseó su mano izquierda hasta un pañuelo que había sobre la mesa, con los ojos ahora fijos en el varón frente a él, en un inconsciente análisis por ver cómo comenzaba a alimentarse. Un leve tic, posiblemente imperceptible para el que no se fijara en los detalles, se reveló en sus cejas, como un leve fruncimiento de cejas momentáneo, de apenas milisegundos, cuando escuchó su relato, comprendiendo que mencionaba sobre su pobreza abiertamente, aunque en apariencia su suerte había sido mayor a la suya.
Hizo un silencio, largo, quizás demasiado, tratando de camuflar su nostalgia manteniendo la boca ocupada con la comida. —No sabe mal. — sus palabras eran pausadas, en una velocidad menor a la inicial, respondiendo con afirmación, a su modo, que le daba la razón sobre la delicia del plato. Eso sí, a diferencia del contrario, cada vez que hablaba pasaba su comida. No le agradaba la sensación de hablar con la boca llena.
Sus palabras lo hicieron pensar por algunos segundos, pausando su alimentación, aunque el bol ya estaba por la mitad. Lo miró como si de repente fuera lo más interesante del mundo, manteniendo un silencio algo más prolongado al que había hecho hasta entonces, ya que ahora había dejado de comer por un momento.
No iba a mencionar esos detalles de su pasado, tintes que prefería borrar antes de llegar hasta donde estaba y, sin embargo, todavía seguía más ambicioso, queriendo camuflar esa sensación de debilidad llegando todavía más alto. Debía encontrar a gente lo suficientemente útil para llegar a los Bajos Fondos, adueñarse de aquello… llegar a la cima y demostrarse a sí mismo que podía ser más de lo que él mismo creía. —No he rechazado nunca comida de nadie tampoco, aunque en mi caso no me la han ofrecido fuera de lo que son negocios. — No hacía falta detallar a qué se dedicaba. Posiblemente su aspecto ya hablara por él y, en caso de no hacerlo, estaba claro que mínimo se dedicaría a cosas similares a realizar contratos, transacciones… Sin embargo, no detallaría esa información. —La comida sigue siendo comida, que sea o no elegante no es algo relevante para mí realmente. Sea de clase o no. Cierto es que últimamente he estado en comidas más exclusivas.
Era extraño para él viajar en una época que había evitado por todos los medios posibles. Sus ojos se elevaron, buscando la mirada ajena, aunque no sabía qué decir realmente. Hablar de su pasado no era algo que le agradaba, odiaba esa sensación de sentirse tan pequeño en una situación tan... insignificante.
—Creo que también deberías presentarte, chico. — su voz, grave y cargada de amenaza no voluntaria por su timbre de voz, se veía tranquila. Paseó su mano izquierda hasta un pañuelo que había sobre la mesa, con los ojos ahora fijos en el varón frente a él, en un inconsciente análisis por ver cómo comenzaba a alimentarse. Un leve tic, posiblemente imperceptible para el que no se fijara en los detalles, se reveló en sus cejas, como un leve fruncimiento de cejas momentáneo, de apenas milisegundos, cuando escuchó su relato, comprendiendo que mencionaba sobre su pobreza abiertamente, aunque en apariencia su suerte había sido mayor a la suya.
Hizo un silencio, largo, quizás demasiado, tratando de camuflar su nostalgia manteniendo la boca ocupada con la comida. —No sabe mal. — sus palabras eran pausadas, en una velocidad menor a la inicial, respondiendo con afirmación, a su modo, que le daba la razón sobre la delicia del plato. Eso sí, a diferencia del contrario, cada vez que hablaba pasaba su comida. No le agradaba la sensación de hablar con la boca llena.
Sus palabras lo hicieron pensar por algunos segundos, pausando su alimentación, aunque el bol ya estaba por la mitad. Lo miró como si de repente fuera lo más interesante del mundo, manteniendo un silencio algo más prolongado al que había hecho hasta entonces, ya que ahora había dejado de comer por un momento.
![[Imagen: e21ctKg.png]](https://i.imgur.com/e21ctKg.png)
—Sí, venía, pero no de la misma forma que ahora.
No iba a mencionar esos detalles de su pasado, tintes que prefería borrar antes de llegar hasta donde estaba y, sin embargo, todavía seguía más ambicioso, queriendo camuflar esa sensación de debilidad llegando todavía más alto. Debía encontrar a gente lo suficientemente útil para llegar a los Bajos Fondos, adueñarse de aquello… llegar a la cima y demostrarse a sí mismo que podía ser más de lo que él mismo creía. —No he rechazado nunca comida de nadie tampoco, aunque en mi caso no me la han ofrecido fuera de lo que son negocios. — No hacía falta detallar a qué se dedicaba. Posiblemente su aspecto ya hablara por él y, en caso de no hacerlo, estaba claro que mínimo se dedicaría a cosas similares a realizar contratos, transacciones… Sin embargo, no detallaría esa información. —La comida sigue siendo comida, que sea o no elegante no es algo relevante para mí realmente. Sea de clase o no. Cierto es que últimamente he estado en comidas más exclusivas.
Era extraño para él viajar en una época que había evitado por todos los medios posibles. Sus ojos se elevaron, buscando la mirada ajena, aunque no sabía qué decir realmente. Hablar de su pasado no era algo que le agradaba, odiaba esa sensación de sentirse tan pequeño en una situación tan... insignificante.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
