[Pasado] Apostando por un Botecito [Libre]
#5
El río rugía con cada golpe de remo, y yo estaba entregá de pies a cabeza al espectáculo. La multitud gritaba, apostaba y discutía como si la vida se les fuera en cada brazada. En medio de ese jaleo mi mirada se topó con el gigantón que se mantenía allá, en las lindes del bosque, como si no quisiera mancharse de la fiesta. Pa’ mí era raro, porque un evento como este se goza con todo el cuerpo y con toda la voz.
 
—¡Eh, grandulón! ¿No me digas que vas a quedarte ahí to’ el rato?— le solté, alzando la mano como si con eso pudiera alcanzarlo. —¡La emoción se vive aquí, donde el corazón te late al mismo ritmo que el remo en el agua, mon!—
 
Él respondió con una calma que me chocó, porque su voz, tan suave, no cuadraba con ese tamaño colosal. Me explicó que prefería estar allá, apartado, porque no quería ser un peligro pa’ nadie. Esa sinceridad me agarró por dentro, los grandotes que yo conocí solían andar sin pensar en los demás, pero este hablaba como si cada paso suyo fuera una carga, como si temiera que un simple movimiento pudiera romperle la suerte a cualquiera, estos no eran los gigantes que yo conocía.
 
—Mira, entiendo lo que dice, mon— le contesté con la mano en la cintura y la sonrisa bien amplia —Pero le voy a decir algo, grandulón, la vida no se disfruta a medias. Si piensa que todos se van a asustar porque uste’ es distinto, se equivoca, mire alrededor, vea’, ¡la gente está tan metida en la carrera que ni cuenta se han dao’ de que yo llevo gritando como loca de’ hace rato! mon—
 
De pronto el bote 46 casi se volcó y me salió un grito que retumbó como tambor de carnaval, dos pobres viejitos se taparon los oídos, pero yo solté una carcajada tan sabrosa que hasta se contagiaron los que estaban cerca. —¡¡Vamos, 46, no me hagas perder esas berries, mueve ese bote como si el mimo’ diablo te persiguiera, mon!!— Entonces volví la mirada al gigantón. —Y otra cosa, mon. No me venga con que ver la competencia tranquilo es mejor, esa vaina’ es como beber ron sin hielo, o comer pescao’ sin limón, puede llenar, sí, pero no sabe igual, mon—
 
Di unos pasos hacia un poco mas lejos de la multitud, cuidando no invadir demasiado, y levanté la mano como brindándole desde lejos. —Un día lo voy a invitar a un banquete, mon. Ese día no quiero excusas de que su tamaño es problema, porque yo también sé lo que es cargar con una diferencia. ¿Y qué? Esa diferencia es lo que nos hace brillar. Uste’ no es un peligro, es pura fuerza esperando el momento de explota’— Y con eso, volví a girarme al río, dejándome arrastrar por la ola de voces y aplausos, pero sin quitarle de encima esa sonrisita de reojo, confiando en que tarde o temprano se dejaría contagiar del sabor de la fiesta.
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RE: [Pasado] Apostando por un Botecito [Libre] - por Mercedes Benz - 03-09-2025, 06:23 PM

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