[Presente Absoluto-AventuraT4] Tesoro Cretácico
#1
10:00am. Día 46 de verano, año 16.
Little Garden, Corriente Rakusei, Grand Line.

OST


Little Garden, esa isla que es denominada así por ser considerada un "pequeño" jardín, donde las plantas crecen frondosas, grandes y coloridas, en el clima húmedo y caluroso, de tipo ecuatorial, y que, albergaba formas de vida que habían sido extinguidas del resto del mundo y solo podías encontrarlas en aquel lugar. Dos grandes montañas blancas llenas de huecos habían establecido un modelado kárstico lleno de recovecos y cavernas que estaban todas interconectadas y que formaban un intrincado laberinto de túneles y pasillos, de los que, en los últimos tiempos, salían ruidos y sonidos antinaturales y poco habituales en un lugar tan salvaje y virgen como era aquella isla remota del Grand Line.

En aquella curiosa isla podías encontrar especies tan extrañas como lagartos gigantes de cuello largo que se alimentaban de la hojarasca inalcanzable de los árboles tropicales que llegaban a cotas de veinticinco o treinta metros de altura y sus consecuentes depredadores; enormes reptiles de dientes y garras afiladas capaces de descuartizar a aquellas moles vegetarianas. Sin duda, imperaba la ley del más fuerte, la naturaleza se encargaba de destrozar y hacer desaparecer a todo aquel que no tuviese el coraje, la fuerza y la astucia para adentrarse en ese lugar y esquivar o eliminar las amenazas contra uno mismo. El poder lo es todo en el mundo salvaje y natural, anclado en una época remota, quizá de hace millones de años, donde el poder lo es todo. La humedad y el calor sofocante, hacían que todo se pudriese rápido y volviese a la tierra, formando un ciclo natural rápido e implacable. En un lugar tan hostil como ese, hasta de los mosquitos y otros insectos tiene uno que cuidarse, puesto que podrían albergar enfermedades desconocidas y mortales. Y, aún así, pese a todos estos peligros, el lugar era indudablemente hermoso, colorido y reluciente, como si la naturaleza se estuviese poniendo a prueba a si misma con las plantas y animales más grandes, más poderosos y más coloridos que pudiesen imaginar. La ausencia de gente perteneciente a las especies inteligentes y hablantes, había conseguido que aquel hermoso paraje natural creciese y se preservase salvaje, fuerte y fragante, llenando los sentidos con colores, sonidos, olores y texturas que no se encontraban en ninguna otra parte del mundo.

No era muy habitual que por ahí hubiese gente, de cualquiera de las razas hablantes, puesto que todos ellos solían sucumbir ante el poder arrollador y devastador de la naturaleza más salvaje, por lo que, muchas de las criaturas que allí habitaban, observaban con mucha curiosidad al joven pirata de la raza de los buccaneer que se encontraba en aquella isla anclada en el Cretácico. Los hervíboros le miraban con desconfianza, preguntándose si sería alguna nueva amenaza y que nivel de peligro podría entrañar para ellos y los suyos. Por su parte, los carnívoros, observaban al pirata con una mezcla de deseo y desconfianza, dudando si sería una buena cena, o quizá ellos se convertirían en la merienda de aquel extraño ser bípedo. Al parecer, el joven se estaba adentrando en el bosque, varios kilómetros alejado de la costa, cerca de la base de aquellas extrañas montañas blancas llenas de cavidades. Por lo general, los grandes reptiles evitaban esa zona, por algún motivo desconocido, pero en la hondonada en la que estaba adentrando ahora el joven pirata, había un esqueleto humano, de un humano grande, quizá de unos 5 metros de altura, y estaba como si hubiese muerto descansando con la espalda apoyada en una gran roca. No había ni rastro de carne en aquellos huesos, ¿quién sabe cuanto llevaría allí aquel sujeto muerto? Y, por lo que se podía observar, tenía un sombrero de capitán de barco, que ya estaba descolorido y raído, medio ladeado en el cráneo desnudo del finado. Tenía una de las manos apoyada en el vientre, y la otra tenía los dedos cerrados entorno a la empuñadura de un sable, cuya hoja estaba quebrada a un pie, más o menos de la guarda del mismo. Tenía una de las piernas fracturadas y la otra con el tobillo en una posición extraña. ¿Qué podría haberle ocurrido a aquel aventurero?

En definitiva, Ubbe, el joven pirata buccaneer, se encontraba en una hondonada en medio de una jungla tropical con vegetación y fauna desconocidas, de tiempos inmemoriales, ante los restos de un viejo cadáver. En el momento que entró en el claro y pudo ver el esqueleto del antiguo aventurero, la tierra tembló ante una lejana erupción volcánica, en otra parte de la isla, que hizo que el sombrero cayese de la cabeza del cadáver, revelando un rollo de pergamino que estaba oculto dentro del mismo. ¿Qué podría ser aquello? Comienza la aventura en el pequeño jardín.

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[Presente Absoluto-AventuraT4] Tesoro Cretácico - por Kisuke Kageyama - 07-09-2025, 05:06 PM

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